10 de marzo de 2018 00:00

La macana de las cholas cuencanas se reinventa para la mujer del siglo XXI

La prenda de la chola cuencana es rediseñada con colores y cortes que la convierten en una opción versátil para la moda urbana y moderna. Foto: Vicente Costales / EL COMERCIO

La prenda de la chola cuencana es rediseñada con colores y cortes que la convierten en una opción versátil para la moda urbana y moderna. Fotos: Vicente Costales / EL COMERCIO

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Ana Cristina Alvarado
Redactora (I) aalvarado@elcomercio.com

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La macana es el chal que visten las cholas cuencanas y que identifica su estado civil. Las solteras visten de fucsia y negro, las casadas usan una combinación de azul y blanco y las de la tercera edad se visten con negro y blanco.

Esta prenda también es usada con orgullo por las mujeres azuayas que conocen la delicadeza de esta pieza, la cual es elaborada por familias de artesanos de Bullcay y Gualaceo, desde tiempos precolombinos.

María Eulalia Mora trabajó en el sector turístico de Azuay durante 30 años y en ese tiempo conoció a los mejores artesanos de la provincia. Su pasión por la moda y por la artesanía le motivó a emprender la marca Cuka Arte y Diseño, hace 10 años, con el fin de darle un toque moderno y urbano a la macana.

La diseñadora presentó sus primeras prendas en el Ecuador Fashion Week y en Buenos Aires Alta Moda.

Mora trabaja con Carmen Orellana, una artesana de Bull­cay, ahora reconocida por haber tejido piezas bajo pedido para personajes como el papa Francisco (elaboró una casulla para la visita al Ecuador).

En el 2015, la técnica con la que se realiza la macana fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial del Ecuador. Esto también ayudó a visibilizar el trabajo de los artesanos del sector.

La prenda de la chola cuencana es rediseñada con colores y cortes que la convierten en una opción versátil para la moda urbana y moderna. Foto: Vicente Costales / EL COMERCIO

El ikat es la técnica con la que se crean los patrones de los chales. Es un tipo de teñido por reserva, es decir se anudan ciertas secciones de la urdimbre y se tiñen con tinturas naturales. El tejido se realiza en telar de cintura y una vez que la prenda está lista se pueden observar los patrones que resultaron de la tintura.

Orellana cuenta que los colores que usan todavía son de origen vegetal, pues los clientes así lo prefieren. El dorado se obtiene de la cebolla roja, el turquesa de la col morada, el café del nogal y el verde del chilco, dice la artesana, para citar algunos ejemplos.

La diseñadora le pide a Orellana piezas con colores y formas específicos, con el fin de intervenirlos en su taller. Los cortes deben ser realizados con cuidado, pues la macana se puede zafar si no se conoce el tejido. Hilos y cintas de seda y bordados con hilos y mullos también se suman a las macanas de Mora.

Cuka Arte y Diseño transforma a la macana en imponentes ponchos, en chales tipo capa con sesgos y en piezas que se pueden convertir en chalecos o blusas al sujetar a la altura de la cintura con cintas o correas.

El objetivo de Mora es que esta prenda tradicional vista a mujeres de todo el mundo. Las piezas de esta marca se venden a través de su página de Facebook. El costo de cada una está entre los USD 90 y USD 130, de acuerdo con el diseño.

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