Las sombras de ojos tienen una vida útil larga, en promedio dos años. Foto: Pixabay

Las sombras de ojos tienen una vida útil larga, en promedio dos años. Foto: Pixabay

Claves para extender la vida útil de los maquillajes

Infobae América

Todos los productos beauty poseen una fecha de caducidad que varía según sus características. Una vez abierta comienza la cuenta regresiva, deben presentar en el dorso las instrucciones de uso, su contenido y el vencimiento preciso para el uso seguro. Sin embargo, hay factores externos como el clima, la higiene y los envases que influyen en su deterioro.

¿Cada cuánto hay que renovarlo?

Bases y correctores: hasta dos años aproximadamente. Si poseen aplicador se mantendrán más frescos durante más tiempo. Si se aplica con los dedos es indispensable reforzar en la higiene de las manos y dedos. Un claro indicio de vencimiento es observar el cambio de color, consistencia o separación.

Foto: Pixabay

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– Delineadores: los lápices para ojos, cejas o labios tienen un período de vida más largo porque se renuevan cada vez que se saca punta. En otras palabras caducan cuando llegan a su fin. El delineador líquido o en gel pueden durar de seis meses a un año.

– Sombras de ojos: tienen una vida útil larga en promedio dos años. Un signo que denota su 'vejez' es el exceso de sequedad o la falta de color al aplicarlo. Si la sombra es en formato crema o gel y usas tus dedos para aplicarla es igual que para los delineadores.

– Polvos rubores: duran hasta tres años. Se contaminan muy poco ya que para su aplicación es necesario usar brochas.

– Máscara de pestañas: son los más sensibles por el ingreso constante con el aire. Vencen alrededor de los tres meses, si no se secan antes. Al estar en contacto directo con los ojos, puede provocar conjuntivitis si se contamina.

– Labiales: los de barra caducan a los tres años en general. Si se comparten por normas de higiene se aconseja aplicarlo con pincel para evitar el contagio de bacterias. Si el labial cambia de olor tirarlo.

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– Pinceles, brochas y aplicadores: no tienen fecha de caducidad pero requieren de unos cuidados específicos de higiene y desinfección. Es fundamental limpiarlas luego de cada aplicación con agua y jabón de barra. Las de pelo natural se puede aplicar champú. Dejar secarlas al natural para evitar formación de humedad. 

Factores para extender la vida útil

Los productos se verán alterados con los cambios bruscos de clima, de frío a calor y viceversa. Se aconseja mantenerlos en un lugar seco y de temperatura promedio 20°C. La exposición a la luz también es otro circunstancia a tener en cuenta de esta manera resguardarlos es lo sugerido.

La higiene de la manipulación -es decir el contacto con las manos, dedos- debe ser minuciosa para evitar contagios, ingreso de bacterias. Cada producto cuenta con sus herramientas de aplicación, más allá de que esto facilita la tarea de aplicarlo asegura también un mejor resultado en el rostro. Dominar cada técnica alarga la vida útil de producto.

Por lo general no se recomienda compartir los productos beauty, aunque algunos son más sensibles que otros y son foco de posibles enfermedades.

Otra de las conductas que se desaconsejan es cambiarlos de su envase original. Los fabricantes se encargan de hacer pruebas de compatibilidad que conserva cada ingrediente.