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En Pichincha, un infectado puede contagiar a una o dos personas más

Quito se mantiene como la primera ciudad con más casos de covid-19 en Pichincha. Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO

Quito se mantiene como la primera ciudad con más casos de covid-19 en Pichincha. Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO

Quito se mantiene como la primera ciudad con más casos de covid-19 en Pichincha. Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO

En Pichincha, el número de contagios sigue en ascenso, principalmente en Quito. En la urbe se concentra el 90,5% de casos confirmados de covid-19. Esto ocurre desde junio, mes en el que se dio el cambio a semáforo amarillo por la reactivación económica.

Este viernes 17 de julio del 2020, la cifra de infectados en la capital llegó a 10 386. Si se compara con el primer día de este mes se observa un aumento del 43,1%. Entonces había 7 253 personas contagiadas, según cifras oficiales.

En las semanas anteriores -indica el infectólogo Byron Núñez- el incremento fue lento y paulatino, pero si la ciudadanía continúa sin seguir las medidas de protección podría darse incluso una aceleración.

“Los fines de semana, por ejemplo, hay fiestas o reuniones que ponen en peligro a las personas, por lo que deberíamos ser más responsables”.

Él recordó que quienes se infectan hoy lo sabrán en las próximas dos semanas, ya que el periodo de incubación del virus es de unos cinco o siete días. Mientras que los síntomas aparecen en 15. “Aún no se ha visto una meseta o estabilización de casos; al contrario, los diagnósticos han aumentado de forma más rápida”.

Juan Carlos De los Reyes, catedrático de la Escuela Politécnica Nacional (EPN), coincide. Desde marzo, él lidera el equipo de expertos que trabajan con modelos matemáticos para calcular el avance y la velocidad de contagio del virus.

“Según los datos oficiales y la metodología utilizada, se determinó que el pico se daría entre julio y agosto”.

Esto se debe a que la velocidad de transmisión aún no ha bajado. En la última semana, por ejemplo, llegó a 1,5, es decir, un infectado puede contagiar a una o dos personas más. “Hace tres semanas llegó a 0,76 y era espectacular, ya que significaba que todo estaba controlado. Pero volvió a subir”.

Él insiste que si la ciudadanía no cumple con los protocolos de bioseguridad, la situación en la capital podría complicarse, ya que aún no hay el suficiente número de camas. “La cuarentena debió ser una oportunidad para mejorar la infraestructura sanitaria”.

Desde el mes anterior, la capacidad hospitalaria llegó a su nivel máximo. El viernes 17, las unidades médicas a cargo del Ministerio de Salud estuvieron al tope. Solo una de las 132 camas de la unidad de cuidados intensivos (UCI) estaba libre, es decir, el 99,24%.

Mientras que 318 de los 364 sitios de hospitalización estaban ocupados; representa el 87,4%, según la Cartera.

Una realidad similar se reportó en los establecimientos del Seguro Social. Al 16 de julio, una de las 114 camas estaba disponible, en UCI. Y 18 de las 412 de hospitalización podían ser ocupadas. Pero hubo 104 personas atendidas en otras áreas.

En esa línea, Víctor Álvarez, presidente del Colegio Médico de Pichincha, dice: “llega el fin de semana y los profesionales de la salud sentimos terror porque la gente sale mucho más y luego el efecto se ve en la demanda de camas”.

Ahora, anota, con un nivel tan alto de transmisión del virus lo mejor es cuidarse, quedarse en casa, a menos que tengan que hacer actividades esenciales. “Entendemos – que algunos ciudadanos tienen que salir a comprar alimentos. Y otros a vender productos. Pero por favor usen siempre mascarilla, eviten aglomeraciones, si deben hacer filas, respeten los dos metros de distancia y lávense las manos”.

El galeno del Hospital Eugenio Espejo pidió no salir a exponerse en eventos. “No nos cuesta esperar un poco más de tiempo sin farras, sin reunirnos, sin pensar en ir a la playa”.

Y comentó que al no haber ley seca se ha dejado la responsabilidad en cada ciudadano. “Si el número de contagios se mantiene, quizá no tengamos la posibilidad de atenderlos”.

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