4 de abril de 2018 00:00

La radiación ultravioleta es mayor durante los equinoccios en Quito

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Ana Cristina Alvarado
EL COMERCIO DATA (I)
data@elcomercio.com

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La radiación ultravioleta tiende a presentar puntos altos durante todo el año en Quito debido a su altitud y latitud. Sin embargo, durante marzo y septiembre, la sensación de la intensidad de los rayos es mayor. El 21 de marzo de cada año sucede el equinoccio, la fecha que marca el cambio de las estaciones frías a las cálidas en el hemisferio Norte. En septiembre pasa lo propio, cerca del mismo día, pero para dar inicio a las estaciones frías.

Los picos de radiación suceden cerca al 21 de marzo y al 21 de septiembre, cuando el sol está sobre la línea Ecuatorial. Foto: Archivo/ EL COMERCIO

Los picos de radiación suceden cerca al 21 de marzo y al 21 de septiembre, cuando el sol está sobre la línea Ecuatorial. Foto: Archivo/ EL COMERCIO

“El país está más alineado con el sol en las fechas de los equinoccios”, confirma Valeria Díaz, técnica de la Secretaría de Ambiente de Quito. Este fenómeno es conocido por el mundo andino como la fecha del sol recto, ya que está totalmente cenital y esto hace que la sombra no se proyecte.

Los rayos, al caer perpen­diculares, tienen menos distancia de viaje hasta la superficie que cuando la relación con el sol es diagonal. Entonces, los rayos tienen que cruzar por menor cantidad de atmósfera, donde se encuentra la capa de ozono y, por lo tanto, más rayos UV alcanzan la superficie.

En septiembre, el verano contribuye a que más rayos alcancen al Ecuador y en esta temporada Quito presenta muchos vientos, que provocan la ausencia de nubes. Mientras mayor sea el porcentaje de cielo cubierto y más opacas sean las nubes, menos rayos UV alcanzarán la superficie.

Sin embargo, nubes poco voluminosas o con hoyos sí permiten el ingreso de altos niveles de radiación. Hay que tomar en cuenta que los rayos UV pueden pasar incluso en un día nublado, por lo que se debe usar protector solar.

En los últimos tres años, los puntos más altos de radiación en Quito se dieron en marzo del 2016 con 17,01 puntos, en enero del 2017 con 15,85, en octubre del mismo año con 15,75, y en febrero del 2018 con 15,14 puntos.


La Organización Mundial de la Salud (OMS) reporta que la altitud es un factor que incide en el incremento de radiación y su intensidad aumenta 20% por cada 1 000 m de altitud. En cuanto a la latitud, la exposición UV es mayor mientras más cerca de la línea Ecuatorial. Quito supera los 2 800 metros sobre el nivel del mar (msnm) y está en la latitud 0°.

Adicionalmente, hay otros tres factores que determinan cuánta radiación ultravioleta alcanza la superficie de la Tierra: las nubes, la capa de ozono y la reflectividad.

La capa de ozono absorbe los rayos UV, aunque está disminuyendo. Un estudio publicado por la Unión Europea de Geociencias, en el 2016, dio a conocer que el ozono que cubre los polos se ha regenerado. En contraposición, la capa que está sobre la mayor parte de espacios habitables sigue reduciéndose desde 1998.

En cuanto a la reflectividad, los rayos UV rebotan en superficies como el agua, arena, nieve, pavimento o césped, incrementando la exposición UV. Esto aumenta en las ciudades, por las construcciones.

Cusco es la ciudad con más radiación del mundo

Los lugares con mayor radiación en el mundo están en Sudamérica, según el Instituto Nacional de Investigación Acuífera y Atmosférica de Nueva Zelanda. Esto se debe a la órbita elíptica de la Tierra, al ozono y a la altitud.

La Tierra alcanza el punto más cercano al sol a inicios de enero de cada año, cuando en el hemisferio Sur es verano. Este momento es conocido como perihelio y se debe a la forma casi ovalada de la órbita de la Tierra, alrededor del sol.


Después de los polos, donde el desgaste de la capa de ozono es mayor, los trópicos son las zonas con menor ozono. Esto disminuye la protección natural. Sudamérica tiene una menor concentración de ozono en la estratósfera, al ubicarse entre la Latitud 0°, el Trópico de Capricornio y el Círculo Polar Ártico. A esto se suma que tiene ciudades que superan los 2 000 metros de altura.

Así, el lugar con mayor radiación es el Cusco, que está a
3 360 msnm y está cerca en Trópico de Capricornio. El valor registrado más alto de índice UV es de 25, según el Instituto neozelandés. Este número es 6 puntos mayor que el más alto registrado en Quito desde marzo del 2016: 17 puntos. Los picos, como se indica en la infografía, se dieron en fechas cercanas al perihelio y a los equinoccios.

En el 2009, Quito fue la sede del Encuentro Internacional sobre monitoreo y difusión pública de los niveles de radiación ultravioleta en Latinoamérica. La conclusión de este encuentro fue proponer un rango más extenso para los valores del índice UV, que el de la OMS. La escala de este organismo se estableció con base en niveles de UV registrados en Canadá y la exposición de personas de piel clara. Los rangos y calificativos en la escala de la OMS eran insuficientes, ya que frecuentemente en la región andina se alcanza y supera el valor de 11.

La OMS maneja un código en el que el rango alto es 6 y 7 puntos; muy alto, entre 8 y 10, y extremo es desde 11. Mientras tanto, el Municipio de Quito usa una escala en la que el rango alto es entre 8 y 10 puntos; muy alto, entre 11 y 15, y extremo, más de 16.

El objetivo, de acuerdo con Díaz, es que la población pueda distinguir cuándo se debe evitar exponerse al Sol y cuándo hacerlo con protección. En Quito hay tres solmáforos, que marcan el índice UV, en los parques Bicentenario (norte), Itchimbía (centro) y Las Cuadras (sur). Los reportes se envían de forma automática a la página web de la Secretaría de Ambiente del Municipio de Quito y los puede revisar a diario .

Los datos de los solmáforos y de la página web de la Secretaría no corresponden a los picos, sino a un promedio de las muestras de 10 minutos. La información se publica así pues los números pueden variar mucho según el movimiento de las nubes y porque ese es el tiempo promedio en el que se tiene una reacción eritémica, o un enrojecimiento de la piel.

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