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Jasveen Sangha es una vendedora de drogas de 42 años. Tiene nacionalidad británica y estadounidense.
Es conocida como la “reina de la ketamina” en Hollywood por ser una de las principales proveedoras de ketamina y otras sustancias controladas a celebridades y clientes de alto perfil.
Se volvió tendencia porque aceptó su implicación en la muerte del actor Matthew Perry, famoso por su papel en la serie ‘Friends‘.
Jasveen Sangha vendió 51 viales (51 frascos individuales) de ketamina al actor por 11 000 dólares; esta droga fue determinante en la muerte de Perry en octubre de 2023.
Sangha tenía un historial vinculado a la distribución de ketamina y otras sustancias ilegales, lo que la posicionó dentro de una red criminal en Los Ángeles.
En su casa en North Hollywood se hallaron grandes cantidades de ketamina, metanfetaminas, MDMA y cocaína, lo que reveló la magnitud de su operación como un emporio de drogas.
Por lo que fue acusada de mantener un local destinado a la fabricación y distribución de drogas, además de enfrentar múltiples cargos relacionados con la distribución de ketamina.
Sí, en 2019, Cody McLaury murió por sobredosis horas después de consumir ketamina que le había proporcionado la misma Sangha. Según un artículo de abc7, él y Matthew Perry no se conocían.
El apodo surgió por su papel central en el suministro de ketamina en Hollywood, su capacidad de mover grandes cantidades de droga y su vida pública ostentosa.
Inicialmente, negó su responsabilidad en el caso de Matthew Perry, pero cambió de versión en agosto de 2025 y aceptó cinco cargos federales y confirmó su rol como figura clave en el caso.
Se declaró culpable de mantener un local para la producción y distribución de drogas, tres cargos de distribución de ketamina y uno por distribución que derivó en muerte o lesiones graves.
Le espera sentencia y podría recibir hasta 45 años de prisión, aunque los fiscales consideran la posibilidad de pedir una pena menor.
Dice la Fiscalía que ella aprovechó los problemas de adicción del actor para lucrar, vendiéndole incluso la dosis que resultó ser fatal.
Desde su casa, que funcionaba como un centro logístico y un emporio de drogas, vendía las sustancias a intermediarios, como Erik Fleming, un amigo cercano de Matthew Perry, quien a su vez entregaba la ketamina al asistente personal del actor, Kenneth Iwamasa.
Este último era quien administraba las dosis a Perry, quien consumía la ketamina como parte de un tratamiento médico para la depresión, pero también buscaba dosis adicionales fuera del canal médico.
Asimismo, la red involucraba a médicos como Salvador Plasencia y Mark Chavez, quienes, a través de recetas fraudulentas y otros métodos, facilitaban ilegalmente el suministro constante de ketamina a Perry y otros clientes.
Esta combinación de proveedores, intermediarios y médicos permitía mantener una oferta fluida y clandestina de la droga en círculos exclusivos de Hollywood.
La ketamina es una droga creada en laboratorio. Se usa como anestesia en personas y animales.
En medicina, ayuda a sedar pacientes en cirugías pequeñas. También se receta para tratar dolores fuertes y algunos casos de depresión resistente al tratamiento.
Pero la ketamina tiene un lado peligroso. Es una sustancia con alto riesgo de abuso.
Se puede consumir de muchas formas: inyectada, inhalada, tomada o fumada. Su uso recreativo cambia la mente y la percepción de la realidad.
Quien la usa puede tener delirios, alucinaciones y perder la noción del tiempo. Además, genera dependencia psicológica.
En grandes cantidades afecta el cuerpo. Puede causar problemas para moverse, entumecimiento y dificultad para respirar.
Una sobredosis puede ser mortal. Por eso su consumo sin control médico es muy riesgoso.
La ketamina también se conoce en la calle como “special K”, “K” o “cat valium”. Incluso se ha vinculado con agresiones sexuales por sus efectos de sedación y pérdida de memoria.
Jennifer Aniston, compañera de Matthew Perry en ‘Friends‘, habló abiertamente sobre la muerte del actor. En entrevista con ‘Vanity Fair’, dijo que el elenco estuvo “de luto” por mucho tiempo, pues temían su fallecimiento debido a su larga lucha contra la adicción.
Aniston afirmó: “Hicimos todo lo que pudimos, cuando pudimos”. También señaló que la enfermedad de Perry fue una batalla dura para él, sus amigos y sus seguidores.
En otra entrevista con ‘Variety’, Aniston destacó que Perry estaba feliz y saludable en sus últimos días. Según ella, estaba en un proceso de sanación y no parecía estar en plena lucha contra sus adicciones en ese momento final.
El caso refleja no solo la tragedia personal de una estrella muy querida. También revela la red ilegal de distribución de drogas que contribuyó a su muerte y sus consecuencias emocionales.

