23 de noviembre de 2020 09:48

La pandemia ha modificado la forma de vivir las fiestas locales de las ciudades en el mundo

Un árbol de Navidad se colocó en la Plaza Foch, en el norte de Quito, la noche de este jueves 13 de diciembre del 2018. Foto: Diego Pallero/ EL COMERCIO

Imagen referencial. Las celebraciones de diciembre incluyendo la Navidad tendrá un cronograma 'on line'. Foto: Diego Pallero/ EL COMERCIO

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Daniela Cevallos

Cientos de conciertos, festivales, giras y eventos culturales se cancelaron y otros se adaptaron a formatos digitales con la llegada del covid-19. Lo mismo sucedió con fiestas tradicionales en algunas ciudades a escala mundial.

Las fiestas de Quito, Navidad y Fin de Año también se suman a la programación virtual. El Municipio de Quito anunció que los eventos para celebrar los 486 años de fundación de la ‘carita de Dios’ se harán en línea desde teatros, museos, iglesias, entre otros. Solo se autorizarán actividades que garanticen seguridad y cumplan con todos los protocolos.

Pero, ¿cómo se han vivido las fiestas locales en otras partes del mundo? Un ejemplo es la tradicional celebración de la Tomatina, en Buñol, España. Esta festividad se celebra el último miércoles de agosto, en el marco de las fiestas locales. Convocaba a miles de turistas de todo el mundo, pero para este 2020 el evento se convirtió en un reto 'online'.

La Concejalía de Turismo Tomatina del Ayuntamiento de Buñol promovió el reto para que todos los moradores de la localidad participen en la 75 edición que se realizó el 26 de agosto.

Bajo el hashtag #TomatinaChallenge, quienes querían sumarse a la fiesta debían grabar un video corto recibiendo un tomatazo, derramándose tomate, y más en alusión a la festividad. Para incentivar a la gente, se tenía previsto un sorteo para entradas para la fiesta del 2021.

En Roma, Italia, las fiestas por la fundación de la ciudad, que se celebran en abril, también se llevaron a cabo de forma virtual. Varios desfiles, eventos masivos, festivales y conciertos se cancelaron. A su vez se generó una programación para que la gente disfrute desde casa. También se promovieron recorridos virtuales. Por ejemplo, el Parque Arqueológico del Coliseo abrió un tour de sus áreas más icónicas.

Otro ejemplo fueron las fiestas de la fundación de Bogotá, en agosto. El gobierno local promovió campañas culturales como subir fotos a las redes sociales de puntos icónicos de la ciudad, monumentos, plazas y más, acompañados de un mensaje para felicitar a la urbe. También se promovió el consumo de productos artesanales y comidas de tradicionales mercados y ferias, pero con pedidos a domicilio.

Entre otras acciones, se incentivó conocer más sobre la ciudad a través de podcast gratuitos sobre reseñas, leyendas y personajes notables. Asimismo, se hicieron recorridos por sitios turísticos que se ofertaron en línea a través de páginas de redes sociales y otras plataformas.

De igual manera, localidades más pequeñas han optado por trasladar las fiestas a formato virtual. Una muestra es la ciudad de Elche, en la provincia de Alicante, España. Las festividades se realizan en agosto durante la primera semana. Hay eventos tradicionales como la preparación de un plato tradicional gigante, en el que participan organizaciones y la comunidad. Pero este 2020 se optó por dar un giro al evento: lugar en donde se desarrollaba, se crearon puntos de colecta de alimentos para familias vulnerables frente a la pandemia. Otra de las actividades conocidas es la batalla de flores, que también se realizó en línea como un acto simbólico trasmitido por redes sociales.

Con las agendas virtuales se busca que la población no se exponga al virus y, con ello, frenar los contagios. A su vez, el objetivo es mantener activa a la comunidad y promover el espíritu festivo en programaciones en línea, retos, recorridos y conciertos para ver desde casa.

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