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El actor Leonardo DiCaprio se encuentra en el centro de la controversia tras anunciar su participación en un ambicioso proyecto hotelero en Israel.
Se trata de un complejo de lujo que será construido en la marina de Herzliya, al norte de Tel Aviv, a solo 80 kilómetros de la Franja de Gaza, en una región marcada por la tensión política y el conflicto armado, dice La Vanguardia.
El proyecto, liderado por el grupo inmobiliario israelí Hagag Group, contempla la construcción de un hotel de 14 pisos con 365 habitaciones, un muelle privado para yates, un restaurante de alta gama, locales comerciales, un centro de conferencias y un estacionamiento subterráneo.
DiCaprio participará con un 10% de inversión y su nombre ha sido clave para promover una imagen de sostenibilidad, ya que el diseño ha sido concebido bajo criterios ambientales exigentes por el estudio Ranni Ziss Architects.
La iniciativa ha sido presentada por sus desarrolladores como uno de los proyectos turísticos más sostenibles de Israel, pero ha recibido duras críticas.
Activistas y medios palestinos señalan una fuerte contradicción entre el discurso ambientalista del actor y su decisión de invertir en un país inmerso en denuncias por violaciones a los derechos humanos.
El activista estadounidense Shaun King acusó a DiCaprio de “beneficiarse del apartheid en medio de un genocidio”, y el medio Quds Network lo calificó como “cómplice”.
Según La Vanguardia, no es la primera vez que DiCaprio invierte en Israel. En el pasado, financió la red social Mobli —competidora de Instagram— y apoyó a Aleph Farms, una compañía dedicada a la producción de carne cultivada en laboratorio.
Ambas apuestas fueron vistas como coherentes con su enfoque en la innovación y la sostenibilidad. Sin embargo, el nuevo contexto geopolítico y la magnitud del proyecto hotelero han generado una oleada de cuestionamientos a nivel internacional.
El Comité Distrital de Planificación y Construcción de Tel Aviv aprobó recientemente la ampliación del hotel, que pasó de una superficie de 10 mil metros cuadrados a 51 mil, de acuerdo con información de Euronews.
Originalmente, el terreno había sido adquirido en 2017 por 78 millones de shekels (alrededor de 23 millones de dólares), tras ser reservado por Hagag Group en 2015, señala el medio Noticias 22.
En un inicio, el plan era construir 200 apartamentos vacacionales, pero las autoridades modificaron el permiso para priorizar un enfoque netamente hotelero, en línea con políticas de acceso público y turismo costero.
Pese al esfuerzo por posicionar el proyecto como referente ecológico, la crítica no se ha hecho esperar.