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El cine es un acto de fe para Tito Jara, director de ‘El Rezador’

La película ecuatoriana ‘El Rezador’ aborda el tema de la fe como una necesidad humana, pero también como un instrumento de la ambición. Foto: Cortesía producción El Rezador

Después del estreno mundial en el Festival Internacional de Cine de la India y su exhibición en HBO para Europa, ‘El rezador’ se estrena este 18 de agosto del 2022 en salas de cine del Ecuador.

Andrés Crespo y Carlos Valencia, de Ecuador junto con Emilia Ceballos, de Colombia son los protagonistas de esta historia ambientada en Quito.

La cinta sigue la historia de un precario estafador que se aprovecha económicamente de la familia de una niña, a quien muchos consideran milagrosa. Junto a los padres de la ‘niña santa’, crea un negocio muy lucrativo que de un momento a otro se les saldrá de las manos.

El segundo largometraje de ficción del cineasta ecuatoriano Tito Jara es una coproducción entre Ecuador, Colombia y España.

La historia se desarrolla a partir de dos hechos reales. El primero es sobre un hombre que se hacía pasar por sacerdote y oficiaba misas en velorios para robar las limosnas. El segundo se refiere a una niña que vivía en un pequeño poblado de la costa a la que se le atribuían milagros que atraían a miles de fieles.

Jara condensa estas historias en una ficción que provoca inquietudes sobre la fe como una necesidad humana y un elemento que también puede ser instrumentalizado para satisfacer ambiciones personales. En ese contexto, el director compartió algunas reflexiones con El Comercio sobre las formas, riesgos y virtudes de la fe.

¿Por qué es más fácil creer en una mentira que en la verdad, como dice la frase con la que se promociona la película??

Porque es más fácil asumir ciertas circunstancias de esa manera de otras que pueden ser reales o más complejas de asimilar. De todos modos, no es una frase que deba tomarse al pie de la letra. En todo caso, es un intento por sintetizar el tema central de la película, que es la capacidad de un personaje de convencer a otro a través de una serie de mentiras.

En la cinta, muchas personas asumen como verdad los supuestos milagros de la niña santa, pero incluso quienes crearon y alimentaron esta historia llegan a dudar en un momento. ¿La verdad es una cuestión de fe?

De cierta manera sí, en el ámbito de la cultura y la ficción. Pero también hay otra verdad que persigue la objetividad a través de la ciencia. Pero sobre todo somos razón y emoción y son esos espacios en los que transita el ser humano y reflexionar sobre eso es importante.

La fe de una persona en la niña santa se transforma en un culto que atrae a miles. ¿Crees que la fe es un asunto personal o colectivo?

Es las dos cosas. Nace en el individuo, pero es un hecho social. La fe está ligada a la existencia humana y de alguna manera se comparte y se convierte en una gran entidad con mucha fuerza. Pero cuando es manipulada por manos inescrupulosas es peligroso.

A la niña se le atribuyen poderes curativos, entendidos como milagrosos, que de cierta manera impulsa la curiosidad y la esperanza de muchos. ¿Qué opinas sobre el poder curativo de la fe?

Creo que hay gente que se cura a través de la fe. Hay casos en los que la ciencia simplemente no ha podido explicar ciertos hechos. No sabemos si se debe a una entidad superior o responde al poder de la sugestión.

Desde guerras hasta abusos sexuales se han cometido en nombre de la fe. ¿Cuáles son los riesgos de instrumentalizar la fe?

Hay casos que empiezan como pequeñas estafas y terminan siendo delitos masivos. La instrumentalización de la creencia de la gente es uno de los actos más inmorales.

Lo que diferencia al ‘rezador’ de los demás es que tiene el don de la persuasión y palabra, sin que necesariamente diga la verdad. Llevando esa idea al plano social. ¿Crees que los políticos son de cierta manera una especie de ‘rezador’?

Totalmente. Convencer al otro para manipularlo en beneficio propio es en lo que se basa el personaje, pero parece que estaría describiendo la política de este país y no debería ser así.

¿El cine es un acto de fe para ti?

Es un completo acto de fe, porque parte de una gran carga emocional que luego se va normando en estrategias más cercanas a la razón. Desde mi vivencia lo veo como un acto de esperanza.

¿Ocurrió algún milagro alrededor de la película?

El milagro de la película es que exista. Ha sido un trabajo de mucho tiempo en el que va cambiando la forma hasta afinar todo lo que quieres decir.