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A menos de un mes para la 18th International Olympiad on Astronomy and Astrophysics (IOAA) que se celebrará del 11 al 22 de agosto de 2025 en Mumbai, India, cinco jóvenes ecuatorianos se preparan para representar al país en una de las competencias más exigentes del mundo. El equipo lo integran tres mujeres de Quito, uno de Cañar y otro de Cuenca: Denniss Shugulí, Karla Guevara, Ariana Guerrón, Adrián Araujo y Carlos Bustos. Están contra el reloj para reunir los fondos que les permitan viajar.
La astronomía y la astrofísica no forman parte del currículo regular en colegios ecuatorianos. Son disciplinas altamente especializadas. Enseñan en ciertas universidades, como la Escuela Politécnica Nacional (EPN). La formación en estas áreas depende más de la iniciativa personal del estudiante y del entorno que le brinde apoyo e inspiración. En muchos casos acceder a esta formación es un privilegio limitado al contexto familiar o a experiencias extracurriculares. El esfuerzo de estos jóvenes demuestra la necesidad de impulsar las ciencias espaciales desde edades tempranas.
Denniss Shugulí, de 18 años, estudia física en la EPN. En 2023 no clasificó, pero en 2024 logró su lugar y viajó a Costa Rica, donde obtuvo una mención honorífica. “Lo que se espera es que los mejores resultados vengan de una persona que se la pasa estudiando día y noche… pero uno también tiene que disfrutar de la vida”, reflexiona.
Karla Guevara, de 15 años, está por ingresar a bachillerato internacional en el Colegio Bicentenario. Se enteró de las Olimpiadas por amigas cuando participó en el programa Ella es astronauta, en Houston (EE.UU.). En 2024 participó en Costa Rica y ahora representará a Ecuador en India.
Ariana Guerrón, de 18 años, fue educada en ‘homeschooling’ y obtuvo una beca para estudiar ingeniería mecánica en la USFQ. Ingresó a las Olimpiadas en 2022 y desde entonces ha competido en Panamá, Brasil y ahora va a India. “Muchas veces tuve que volver a intentar… a veces gano, otras veces es perseverancia y saber que esto es lo que a mí me encanta hacer”.
Se preparan con el astrofísico Daniel Villarruel tres veces por semana durante dos horas, online. El resto depende de su estudio individual: Denniss dedica tres horas diarias, Karla cuatro y Ariana cinco.
Las pruebas en la Olimpiada incluyen:
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“Estábamos en un trabajo en equipo con el resto de países en Brasil, Yo decía mi opinión y nadie me escuchaba. Cuando el chico de China, que estaba al lado, dijo lo que yo había gritado cinco veces antes, a él todo el mundo le respondía: ‘Ah, sí es verdad’. Era como si yo no hubiese estado ahí. Fue denigrante”, recuerda Ariana.
Deniss agrega: “En Costa Rica salíamos de los exámenes y éramos las últimas a quienes preguntaban: ‘¿Cómo les fue?’. Entre chicos se acercaban entre ellos. El hecho de que la delegación ecuatoriana sea mayoritariamente de mujeres ayuda a quitar esa “sensación fea”.
Además de estudiar y entrenar sin acceso a observatorios, telescopios ni mentores especializados, los estudiantes deben costearse el viaje. Un pasaje ronda los 3 000 dólares.
“Recuerdo que en Brasil, al equipo de El Salvador les dieron todo pagado y aparte les dieron 300 dólares para su estadía, mientras que nosotros íbamos pagados por nuestros padres”, cuenta Ariana.
No contar con material en español hace que su aprendizaje sea más lento. No tienen apoyo de universidades nacionales ni extranjeras. “En otros países hacen pruebas con telescopios y crean cohetes; aquí lo hacemos por nuestra cuenta. Reconocen que Daniel Villarruel y otros físicos como Álex Morales no les dejan por amor a la camiseta”. Nadie recibe ningún sueldo por hacer esto.
Karla: “El amor por la ciencia, la astronomía, la astrofísica viene desde muy pequeña. Incluso escribí un cuento sobre astronomía cuando tenía siete años”. Las matemáticas me gustan bastante y como tuve la inmersión en la NASA vi más de cerca el área de ingeniería espacial.
Ariana: “Vi una lluvia de estrellas a los seis años y quedé enamorada del cielo. Encontré un curso en línea para principiantes y luego las olimpiadas…”.
Denniss: “Mi papá me llevaba a acampar para ver constelaciones y galaxias. En el colegio tuve una maestra maravillosa que me inspiró”.
Ecuador ha participado en competencias internacionales de astronomía a nivel regional, desde 2017, pero el equipo reconoce que están en proceso de consolidación. En la IOAA a nivel mundial están, desde 2019. A la competencia nacional previa para ir a la India se presentaron ocho concursantes, de los cuales se escogieron a cinco. En la edición latinoamericana de 2024, en Costa Rica, Adrián Araujo, de 15 años, ganó medalla de bronce. Ahora el desafío es dar un salto de nivel. Pero necesitan más apoyo.
Inicialmente, contaban con el respaldo de la Universidad Técnica de Cotopaxi, pero ese apoyo se perdió. Desde entonces, el proceso depende del trabajo voluntario de Daniel Villarruel y otros físicos.
Karla: “Busquen más allá de los conocimientos que imparten en el colegio, sean más curiosos”. Ella cree que Los padres deben comprometerse a apoyar a sus hijos lo que les guste.
Denniss: “Soñar más lejos, nunca se sabe si puedo llegar a la NASA, si puedo llegar a ser una astronauta, cosmonauta. Siempre tiene que haber un padre que apoye”.
Quienes deseen apoyar a estos estudiantes pueden hacer sus aportes a la cuenta del Banco de Pichincha: 2210426833, a nombre de Daniel Villarruel. Para más información, se puede escribir al correo [email protected]. Estos jóvenes enseñan que los sueños también necesitan combustible.

