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Aleks Syntek celebra 35 años de trayectoria con una gira de conciertos que lo trae a Ecuador.
Con éxitos como “Sexo, pudor y lágrimas” y “Duele el amor”, promete un viaje musical que une generaciones.
En esta entrevista, Syntek cuenta anécdotas y reflexiona sobre su vigencia en la música.
Tu nueva canción “Hey Tú” es una colaboración con Caligaris. ¿Cómo nació esta unión?
Caligaris es una banda que nació en un circo en Córdoba, Argentina. Mi manager conoció a su representante, nos caímos muy bien y ellos me invitaron a cantar en el festival Pa’l Norte en Monterrey, uno de los más importantes de México.
¿Cómo reaccionó el público mexicano?
Fue increíble, la química y la reacción del público fueron únicas. Nadie esperaba verme con Caligaris, una banda underground muy ligada al rock, pero son muy exitosos y en México ya han llenado la Arena varias veces.
Esta colaboración revive Hey, tú, tu primer sencillo de 1990. ¿Qué significado tiene para ti reinterpretar esta canción después de tantos años?
Hey, tú fue mi primer sencillo en mi primer disco en 1990. Es la canción más antigua que se conozca de mí en la radio. No fue un hit como Duele el Amor, pero tuvo muchos fans.
Al hacerla con Caligaris fue increíble porque la versión es muy divertida y explosiva. El video representa “Sal de mi casa y no regreses más”.
Es una canción disruptiva que en 1990 buscaba reventar la radio con nueva música. México estaba estancado en baladas, y esta canción fue sarcástica e irónica.
Has trabajado con Elton John, Kylie Minogue o Steven Tyler. ¿Qué enseñanza valiosa te ha dejado eso?
Un músico tiene que ser niño toda la vida. Nunca dejes morir tu niño interior, nunca dejes de jugar, de soñar.
La música tiene que ser fantasía, ciencia ficción. Para mí, los músicos somos como astronautas o exploradores que encuentran lugares increíbles.
La música siempre ha sido más diversión que trabajo disciplinario; no tiene horarios fijos y muchas veces se crea en momentos impredecibles, incluso en sueños.
Para celebrar tus 35 años de carrera ofrecerás conciertos en Cuenca, el 25 de septiembre; en Quito, el 26, y en Guayaquil, el 27. ¿Qué sorpresas habrá?
La gente cree que van a ver a Aleks Syntek tocando un piano como un académico, pero no es así. Me bajo al público, me tomo fotos, subo gente al escenario, bailo, canto, cuento chistes, me aviento, me levanto.
Es una especie de obra de teatro. Habrá sube y baja emocional, pero al final del día, los conciertos buscan que la gente salga con ganas de vivir y esperanza, no con enojo o frustración.
En mi concierto se asoman los Beatles, Agustín Lara, músicos jazzistas, Paco de Lucía, es una paleta de colores…
Comentas que tu banda en vivo tiene principalmente mujeres y que las eliges por su talento, ¿por qué?
Las mujeres no están ahí para bailar o mover el bote, sino porque son genios de la música. La mujer nos da la vida y nos conecta con Dios; respetarla es fundamental.
En mis conciertos canto a mujeres invencibles y siempre transmito que la música es respeto y educación, no misoginia ni vulgaridad.
Has dicho que tus conciertos buscan dar esperanza y energía positiva al público. ¿Cómo logras transmitir ese mensaje en un mundo tan caótico?
En los conciertos digo que no crean en lo que ven en redes o noticieros, que hay más gente buena en el mundo.
Busco que la gente salga con ganas de ayudar al prójimo, con esperanza y energía positiva.
La música tiene que ser propositiva, dar amor y no fomentar odio o violencia.
Después de esta gira, ¿qué proyectos más viene?
Estoy sacando canciones del 35º aniversario con Caligaris, Pepe Aguilar, Manuel Mijares, Álex Lora, Moenia y DLD.
También estreno música nueva, como una cumbia con el grupo T-Rex junto a Tania Laure, hija de Mike Laure.
Los videos son energéticos y hechos por un joven director mexicano.
Además, habrá futuras colaboraciones con artistas españoles y canciones nuevas inéditas.


