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La producción de quesos de Ecuador ha comenzado a encontrar un espacio en los concursos internacionales, donde compite con países de larga tradición quesera y se destacó en un concurso en Uruguay. Aunque Ecuador no posee la misma escala industrial de producción de lácteos de algunos de sus competidores, sus producción más artesanal busca demostrar que puede alcanzar elevados estándares de calidad.
Esa apuesta acaba de conseguir nuevos resultados. Dos quesos de la empresa ecuatoriana Mondel, elaborados en Carchi, al norte de Ecuador, obtuvieron medallas de oro y plata en el XX Concurso Internacional de Quesos del Uruguay, celebrado en octubre de 2026, en Colonia.
El Andean Blue consiguió la medalla de oro, mientras que el Andean Blue Al Vino, una nueva variedad macerada en vino tinto, recibió la medalla de plata.
Detrás de ambos productos está Jaime Erazo, gerente general de Mondel y maestro quesero formado y especializado en Francia. Para él, estos reconocimientos en un concurso como el del Uruguay, son importantes porque las evaluaciones permiten perfeccionar los productos.
El certamen uruguayo se caracteriza por la rigurosidad de sus evaluaciones. Según Jaime Erazo, los jueces utilizan un sistema de puntuación sobre 100 puntos y exigen calificaciones elevadas para conceder las medallas.
Para alcanzar el oro en este concurso de Uruguay, explica Erazo, los quesos deben superar un umbral entre los 93-95 puntos y eso logró la representación de Ecuador. Por eso, algunas categorías pueden quedar sin ganadores cuando los participantes no alcanzan la puntuación requerida.
“Es un concurso serio”, afirma Erazo, quien destaca que la competencia posee un carácter eminentemente técnico.
Los jueces examinan la corteza, la masa, el sabor, el olor, la acidez y la grasa de los productos. Cada característica influye en la evaluación final.
Sin embargo, considera que la utilidad de estas competencias va más allá de conseguir un reconocimiento.
“Nos encanta participar en estos concursos internacionales porque nos da una medida de cómo estamos”, explica Erazo. Sostiene que Ecuador no tiene una competencia interna tan fuerte en el ámbito técnico como la que puede encontrarse en determinados mercados internacionales. Por eso, la empresa busca confrontar sus productos con los de otros países.
Además, las evaluaciones permiten identificar errores que podrían pasar inadvertidos durante la producción. En Uruguay, por ejemplo, los jueces señalaron la presencia de algunas grietas en la corteza de uno de los quesos. También encontraron defectos en un queso azul de cabra que impidieron que consiguiera una medalla.
Mondel espera recibir los informes detallados de los evaluadores durante los próximos días. Esos documentos permitirán conocer las puntuaciones y observaciones de cada producto.
Erazo considera que esa retroalimentación es fundamental para mejorar los procesos. Aunque reconoce que alcanzar la perfección resulta prácticamente imposible, sostiene que siempre existen aspectos por corregir.
El Andean Blue, ganador de la medalla de oro, es un queso maduro de pasta cremosa, color marfil y vetas azules y verdosas. Su desarrollo requirió dos años de experimentación, durante los cuales Erazo trabajó hasta conseguir la fórmula que buscaba.
La segunda variedad, Andean Blue Al Vino, conserva la textura cremosa del producto original, pero incorpora una maceración en vino tinto durante su maduración. Este procedimiento le aporta aromas afrutados y un final ligeramente picante. Se trata de una variedad nueva dentro de la producción de Mondel.
Ambos quesos se elaboran en la hacienda Troya, ubicada en Carchi, a 3 200 metros sobre el nivel del mar.
Las condiciones naturales del lugar, con temperaturas cercanas a los 10°C y una humedad aproximada del 90%, favorecen la maduración de los productos.
Erazo destaca, además, las diferencias entre la producción artesanal y la industrial. Mientras algunas fábricas internacionales pueden procesar alrededor de 300 000 litros de leche diarios, Mondel trabaja con volúmenes considerablemente menores.
Según el empresario, esa diferencia de escala permite realizar un seguimiento más personalizado de la elaboración, con procesos que compara con el trabajo de un laboratorio.
La producción industrial, explica, responde a otros sistemas de fabricación que también pueden generar diferencias en el sabor y la textura de los quesos.
Los reconocimientos obtenidos en Uruguay forman parte de una trayectoria de participaciones internacionales de Mondel.
En 2021, la empresa consiguió una medalla de bronce en los World Cheese Awards, celebrados en Oviedo, España.
Erazo recuerda que aquella edición reunió a más de 4 500 quesos y aproximadamente 150 jueces. El producto ecuatoriano premiado fue uno de sus quesos azules.
Posteriormente, en 2025, la empresa participó en la Copa América del Queso, celebrada en Huánuco, Perú. Allí obtuvo siete medallas: dos Super Gold, dos de oro, dos de plata y una de bronce.
Entre los productos reconocidos estuvieron el mascarpone, un queso utilizado tradicionalmente para preparar tiramisú, y un queso tipo manchego al vino. Ambos obtuvieron distinciones Super Gold.
En esta competencia participaron alrededor de 250 quesos, procedentes de países como Perú, Brasil, México y Argentina, con volúmenes de producción mayores y más tecnologizados.
Para Erazo, estos resultados permiten medir la evolución de la producción ecuatoriana frente a países que poseen una tradición quesera más desarrollada, tanto en el ámbito artesanal como en el industrial.
Los quesos Mondel ganan experiencia y reconocimiento internacional y nacional. Foto: Cortesía.
Dos quesos ecuatorianos de Mondel obtuvieron medallas de oro y plata en la categoría internacional de quesos azules. La competencia se desarrolló en octubre de 2026, en el departamento de Colonia, Uruguay.
Jaime Erazo, gerente general y fundador de Mondel, es el maestro quesero responsable de los productos reconocidos. Se formó en Francia y desarrolla su producción en la hacienda Troya, en Carchi.
Los reconocimientos ofrecen una referencia internacional sobre la calidad de los productos participantes. Además, Mondel recibirá evaluaciones técnicas que servirán para introducir mejoras en sus procesos.
Los reconocimientos permiten identificar dos quesos elaborados en Ecuador que alcanzaron los estándares exigidos por un jurado internacional. No representan una certificación general de toda la producción quesera nacional.
Mondel espera recibir las evaluaciones completas de los jueces y aspira a participar nuevamente en concursos europeos. Jaime Erazo considera que estas competencias son una herramienta para perfeccionar sus quesos.
