Medicinas caducadas y abastecimiento

valore
Descrición
Indignado 13
Triste 0
Indiferente 1
Sorprendido 0
Contento 6
Miércoles 03 de julio 2019

Una clara denuncia asumida por altos funcionarios del Hospital del Seguro Social de Quito debe ser resuelta.

Juan Páez, gerente del Hospital Carlos Andrade Marín -uno de los más grandes del país- advirtió sobre la detección de medicamentos caducados por un monto de USD 7 millones. Inaudito y peligroso.

Si por un lado está el fraude que supone este hecho a las arcas del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), otro aspecto más grave aún es el de la salud de los afiliados.

Es insostenible que las compras que hace el IESS no contemplen contratos de reposición de medicamentos en función de la fecha de caducidad. Más allá de que esas fechas tienen márgenes de seguridad para evitar efectos inocuos de los principios medicinales, es un tema que se contempla en el giro del negocio de las medicinas en todo el mundo.

Los grandes laboratorios siempre asumen estos márgenes y se podría decir que se infieren como comunes en porcentajes estadísticamente calculados. Es decir, los usuarios siempre pagamos en el valor del medicamento estos imponderables.

Es inaceptable desde todo punto de vista que los contratos suscritos no hayan incluido rigurosamente la cláusula de reposición de inventario.

Por cierto, es común recibir denuncias o hasta cartas a la Dirección de este Diario con quejas ciudadanas por la falta de medicinas.

La información proporcionada por las autoridades señala que hay un 85% de los medicamentos recetados.

Los volúmenes de las compras deben ser minuciosamente establecidos y la falta de abastecimiento, en ciertos productos, puede ser letal o detener tratamientos delicados.

En Salud Pública parece más grave todavía. Muchos pacientes señalan que no hay suministros hospitalarios y las medicinas son insuficientes.

El IESS es una entidad autónoma, sus afiliados son los propietarios y exigen que las autoridades respondan por el abastecimiento adecuado.

La Salud Pública es responsabilidad gubernamental, y en este caso todos debemos exigir calidad y atención oportuna. Es un derecho.