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Un operativo de auxilio en alta montaña permitió salvar a una canina en condiciones críticas de salud a más de 4 690 metros sobre el nivel del mar. La alerta ciudadana sobre la presencia del animal en una zona escarpada movilizó a los equipos de emergencia hasta la cumbre del Rucu Pichincha, donde el ejemplar fue ubicado con evidentes signos de deterioro físico por la falta de alimento y las bajas temperaturas.
La intervención se inició cuando dos funcionarios de la Secretaría de Seguridad que ascendían por el sendero montañoso avistaron al animal y procedieron a su contención preventiva.
Ante la dificultad del terreno, coordinaron acciones inmediatas con el Puesto de Mando Operativo (PMO) y la Unidad de Bienestar Animal (UBA) para organizar el descenso técnico de la canina y de tres posibles cachorros que fueron localizados durante el mismo barrido en la cumbre del Rucu Pichincha.
La evacuación demandó una intensa caminata de aproximadamente cinco kilómetros por pendientes irregulares y en medio de un temporal lluvioso. Los agentes debieron cargar a la perrita sobre sus hombros para resguardarla del frío extremo y la humedad hasta alcanzar una zona segura.
Una vez completado el tramo a pie, los cuatro animales fueron embarcados en una de las cabinas del sistema Teleférico de Quito, donde personal especializado de la UBA asumió su custodia y los trasladó en vehículos adaptados.
En las instalaciones del Centro de Atención Veterinaria, Rescate y Acogida Temporal (CAVRAT) Quito Sur, los médicos veterinarios evaluaron a la hembra, de aproximadamente un año y medio de edad. La valoración clínica evidenció un cuadro de deshidratación severa, desnutrición avanzada y agotamiento corporal por el tiempo transcurrido en el macizo.
Pese a la debilidad general tras permanecer en la cumbre del Rucu Pichincha, la perrita se mostró dócil y respondió favorablemente a las primeras maniobras de hidratación y estabilización médica junto a las tres crías.
Tras verificar que los cuatro ejemplares se encontraban fuera de peligro y con signos vitales estables, la entidad municipal formalizó su entrega a organizaciones de la sociedad civil dedicadas a la protección animal.
Estas agrupaciones asumirán el tratamiento de recuperación nutricional y el cuidado diario de la camada hasta que alcancen el estado físico idóneo para ingresar a un programa formal de adopción responsable. Las autoridades recordaron la importancia de emitir reportes oportunos sobre fauna urbana en riesgo para coordinar auxilios en sitios de difícil acceso como la cumbre del Rucu Pichincha.