
La industria forestal ecuatoriana atraviesa un momento de consolidación y expansión. El desempeño del sector en 2025 refleja un crecimiento sostenido en exportaciones de productos madereros.
Según el director ejecutivo de la Asociación Ecuatoriana de la Industria Forestal y de la Madera (AIMA), Christian Riofrío, se estima que las exportaciones en 2025 bordearon los 700 millones de dólares, frente a los 650 millones registrados en 2024.
Este crecimiento confirma una tendencia positiva impulsada por la diversificación de mercados, la demanda internacional y la recuperación gradual del mercado interno.
El sector forestal en Ecuador se caracteriza por su alta diversidad productiva, dice Riofrío. Desde manufacturas de balsa hasta tableros, muebles y derivados de papel y cartón, cada subsegmento presenta particularidades propias.
Sin embargo, en términos generales, las exportaciones forestales ecuatorianas mantienen una trayectoria ascendente. China es el principal motor de crecimiento, especialmente por la demanda de balsa y derivados utilizados en el sector energético eólico, dice Riofrío.
Hasta octubre de 2025, las manufacturas de balsa representaron cerca del 40% de las exportaciones del sector, mientras que los tableros alcanzaron el 37%.
Estos dos productos concentran casi el 80% del total exportado, consolidándose como los principales pilares del comercio exterior maderero ecuatoriano.
A esto se suman otros rubros como el contrachapado, el MDF y los productos derivados de papel y cartón, que aportan cerca del 6% adicional.
Los tableros de madera ecuatorianos muestran una clara segmentación por mercados. El tablero aglomerado tiene como destino principal la región, con Colombia, Perú y el Caribe como compradores importantes.
En contraste, los tableros contrachapados se orientan casi en su totalidad al mercado estadounidense, mientras que el MDF presenta una diversificación más amplia, con envíos a Estados Unidos, Canadá y países vecinos.
En el caso de los muebles ecuatorianos, aunque su participación en volumen aún es marginal frente a otros productos, su valor agregado es significativo, explica Riofrío.
“Marcas ecuatorianas de muebles han logrado posicionarse en mercados exigentes gracias al diseño, la calidad y la personalización, elementos clave para competir a nivel internacional”.
Uno de los hitos más relevantes del sector de muebles es la apertura del mercado de Emiratos Árabes Unidos.
Desde 2019, una ecuatoriana de muebles de alta gama ha logrado ingresar a este destino caracterizado por su alto poder adquisitivo y exigencia en estándares de diseño.
Este avance permitió que, incluso durante la pandemia, las exportaciones de muebles no cayeran, sino que mantuvieran una línea de crecimiento sostenido, según Riofrío.
La demanda de los muebles ecuatorianos ha sido diversa a lo largo de los años. Es decir, han sido adquiridos para proyectos hoteleros, mobiliario para viviendas y oficinas de alto nivel.
Según Riofrío, grandes cadenas hoteleras internacionales han confiado en proveedores ecuatorianos para proyectos integrales que incluyen puertas, clósets, cocinas y baños. Eso ha fortalecido el posicionamiento del país como proveedor confiable de soluciones en madera.
Las coyunturas externas también han marcado el ritmo del sector en 2025. La imposición de aranceles del 15% a los tableros que ingresan a Estados Unidos, vigente desde octubre de 2024, generó impactos puntuales en empresas con alta dependencia de ese mercado.
No obstante, la diversificación de destinos ha permitido que, como sector, el efecto sea moderado y manejable, manteniendo el crecimiento general de las exportaciones, señala el representante de AIMA.
La industria forestal ecuatoriana genera alrededor de 150 000 empleos directos y, al menos, la misma cantidad de empleos indirectos.
Además, dice Riofrío, el sector mantiene un compromiso histórico con la reforestación y la gestión sostenible de los recursos forestales.
Empresas con más de 50 años de trayectoria han invertido de forma constante en investigación silvícola, plantaciones forestales y desarrollo sostenible.
En la actualidad, AIMA trabaja junto al Ministerio de Agricultura para fortalecer los planes de reforestación, ampliar la base de productores y asegurar el abastecimiento de materia prima sostenible, condición clave para sostener el crecimiento exportador, señala el representante gremial.
El crecimiento del sector forestal ecuatoriano no es coyuntural. Riofrío pone como ejemplo que en 2012, las exportaciones no superaban los 300 millones, mientras que en 2025 bordearon los 700 millones de dólares, con un crecimiento promedio anual del 8%.
La mayor conciencia global sobre sostenibilidad y el uso responsable de la madera como material renovable posicionan a Ecuador como un actor con alto potencial en el mercado internacional, agrega.