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El presidente del Banco del Pacífico, Iván Andrade Apunte, recibe a EL COMERCIO en su despacho en Quito, para hablar sobre el desempeño de la entidad financiera, cuya estrategia de crecimiento combina una cultura corporativa enfocada en el servicio y el fortalecimiento del sector productivo.
El ejecutivo destaca que, hasta agosto de 2026, la entidad registraba 159 millones de dólares de utilidad neta, desembolsó más de 1 700 millones de dólares en créditos productivos y obtuvo un financiamiento de 500 millones de dólares de JP Morgan a siete años para impulsar crédito de largo plazo, mientras proyecta cerrar este año con 223 millones de dólares en ganancias.
¿Cuál es la situación actual del Banco del Pacífico?
El Banco del Pacífico al cierre de agosto de este 2026 tuvo 159 millones de utilidad neta. Esto es después de pagar impuesto. Para ponerlo en perspectiva, el año pasado ganamos 206 millones de dólares y vamos a terminar en 223 millones de dólares de utilidad neta en el año.
Desde el año anterior empezamos un direccionamiento hacia financiar al sector productivo del país, que nosotros la hemos organizado en banca corporativa, empresarial y la pequeña empresa. En esos tres segmentos ya hemos desembolsado más de 1 700 millones de dólares en lo que va del año, financiamiento que aporta al desarrollo económico del país, damos créditos a empresas que emplean más de 250 000 personas de manera directa y eso tiene un efecto multiplicador en familias, en generación de más empleo.
Vimos, especialmente hacia finales del año, que el sector productivo en su conjunto empieza a invertir más en activo fijo por las condiciones de estabilidad política y económica, porque se piensa en un retorno no es de corto plazo sino de mediano y largo plazo. Porque confía en lo que está pasando.
Uno ve en números, pero también ve que crece el empleo y que estemos impulsando el desarrollo económico. Esa es una razón de ser fundamental para nosotros como banco.
Dentro de ese desempeño, ¿cuáles son esos principales hitos que se han alcanzado hasta el momento?
En el caso de la banca corporativa hemos desembolsado más de 1 100 millones de dólares en diferentes segmentos, como la agricultura, el agroindustrial, grandes sectores a los que hemos venido impulsando en este año mismo.
A nivel de la banca empresarial, 350 millones, con la agricultura que tiene también más porcentaje en la participación en la entrega de esos recursos. Y en el caso de la banca PyME, un poco menos de 300 millones, con una gran gama porque tenemos 80 oficinas a nivel país, cubrimos todas las provincias
Ahora, a nivel de la colocación de los recursos, la segunda fue entrar al proyecto de Mi Casa Propia, que tiene -a su vez- el paraguas del programa Miti-Miti del Gobierno. Decidimos entrar en ello, tenemos 764 operaciones por 60 millones de dólares que se han entregado y tenemos ya preaprobados, en total, una cantidad de 1 328 unidades familiares por un valor de 79,5 millones de dólares.
Es un hito porque no lo habíamos hecho antes. Entrar al programa de financiamiento de vivienda con el soporte del Gobierno, permite a las personas que obtengan un crédito con una tasa de interés que, en el caso nuestro, es del 4,87% y hasta 30 años plazo.
En la parte de captación de recursos, hay que comentar que el banco más grande del mundo, el JP Morgan, prestó al Banco del Pacífico 500 millones de dólares a 7 años plazo con un año y medio de gracia. Esto nunca había sucedido en el país, es la primera incursión que hace JP Morgan en un financiamiento a bancos y empresas en el Ecuador. Con esto vamos abriendo el camino para que otros también participen, que haya más ingreso de capitales en el país.
Los recursos de JPMorgan, ¿a qué productos han sido destinados?
Siempre es financiamiento al sector productivo. Esto es importante al ver el balance del banco, 11 065 millones total de activos al cierre de agosto, de los cuales 6 983 millones son de préstamos y nuestra cartera de fondos disponibles más inversiones es de 3 700 millones de dólares. En los pasivos, eso es los depósitos que tomamos del público, tenemos 7 400 millones: a la vista son 3.200 y a plazo 4 200 millones. Pero en obligaciones financieras ya tenemos casi 2 000 millones.
Es importante tener recursos de largo plazo porque si voy a financiar al sector productivo, les doy largo plazo. Si no tengo los recursos para largo plazo, ¿qué dinero les estoy prestando? El de mis captaciones de corto plazo. Ese descalce es el que uno tiene que administrar en un banco, en los préstamos versus lo que a su vez es la captación de recursos en depósitos a la vista o a plazo, que, en el caso de Ecuador, significa que llegamos a un año.
Para poder impulsar al sector productivo era importantísimo entrar a conseguir estos recursos de financiamiento de largo plazo, mientras que al sector del consumo están dirigidos los recursos que son de corto plazo, eso es tarjeta de crédito, créditos de consumo cuya duración es de días.
¿Cuáles han sido los principales productos que demandan los clientes, los de mayor acogida?
En el sector productivo es el financiamiento de largo plazo para el activo fijo, en el sector de construcción también el que permita hacer desarrollo de los asentamientos de casas.
También hay bastante interés por el financiamiento para la generación de energía solar.
Además, hay otras que vienen ligadas a compañías internacionales que han entrado al Ecuador, en donde nosotros jugamos un papel importante desde el punto de vista de ser una contraparte para los bancos del exterior.
¿Una especie de aliado?
Sí, son las alianzas estratégicas que vamos asentando y las definimos como parte de la estrategia del banco el año pasado.
¿Cómo ha sido el desempeño financiero de la entidad para alcanzar los objetivos hasta ahora?
Acabamos de tener la reunión del precierre de mes. Allí miramos cada uno de los segmentos. La capacidad de colocación es mayor al presupuesto que teníamos en mente. Y, de hecho, también esto se traduce en lo que es el resultado de la utilidad neta, es mayor a lo que habíamos presupuestado.
En cuanto a financiamiento, en la parte de consumo – tarjeta de crédito, hemos sido mucho más cautos, pero igualmente en base a lo que presupuestamos porque creíamos que era importante que demos el impulso a lo que es financiamiento del sector productivo antes que a lo de consumo.
En el consumo seguimos teniendo una base muy grande de clientes, somos el banco que más tarjetahabientes tiene en el país con las franquicias MasterCard y Visa. Es un buen negocio, pero hay que igualmente hacerlo con cautela, haciendo las previsiones o provisiones necesarias, si hay avatares que enfrentar, que tengamos la capacidad de poder hacerlo. Por eso cubrimos una morosidad bastante baja, que está en los 2,8%, que la cobertura de esa morosidad sea de dos a uno.
¿Cuánto se destina al sector productivo y al crédito de consumo que menciona?
En la práctica hemos pasado a tener el 50% de nuestra cartera para sector consumo, pero venimos de niveles mayores al 60%. En cambio, en el sector productivo, que hemos estado en niveles del 25 – 27%, ahora es el 39% y esto, a su vez, con un crecimiento de cartera. Hemos preferido el financiamiento al sector productivo y tener un crecimiento cauto en la parte de consumo.
¿Cuál considera que es la situación del banco dentro del sistema financiero nacional?
Tremendamente fuerte. El sistema bancario en el Ecuador es uno que totalizó 84 000 millones de dólares total de activos a finales de agosto. La utilidad neta el año pasado llegó a ser como de 970 millones; en este año, hasta agosto, son como 700 millones y vamos a sobrepasar al año anterior. Las utilidades bien administradas permiten estar mejor preparados para impulsar el crecimiento y manejar el riesgo. Es un mercado donde la competencia es bastante fuerte.
¿Están definidos los proyectos para el nuevo año?
La prioridad es tener la previsión necesaria y hacer las provisiones en cuanto a lo que se pudiese necesitar para enfrentar problemas como el fenómeno de El Niño. No queremos que ocurra, pero si sucede, no queremos recién allí pensar qué hacer. Eso nos permite hacer una administración de los activos de riesgo.
Parte de ello es que ya hemos empezado a trabajar con el Fondo Nacional de Garantía, que es un esquema establecido con la CFN (Corporación Financiera Nacional) para todos los bancos. Este elemento permite que, a través de recibir una garantía, podamos brindar financiamiento o extensión de financiamiento a nuestros clientes. Ya lo hicimos en 2025 con programa Levántate.
El segundo es consolidar nuestra posición en el mercado de capitales internacional con estas líneas de mediano y largo plazo.
Luego, la administración de riesgo de crédito y liquidez. Uno siempre tiene que acordarse que la plata que manejamos es de la gente que está en la calle, hay que dolerse y ese dinero tiene que ser bien administrado.
¿Y a nivel de crecimiento?
Estamos pensando en que nuestro crecimiento neto va a estar alrededor de 700 millones a 750 millones de dólares.
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