15 de septiembre de 2018 00:00

Iván Enderica basa sus éxitos en la perseverancia y la disciplina

Iván Enderica en su entrenamiento matutino del viernes 14 de septiembre de 2018, en la piscina olímpica de Cuenca. Foto: Xavier Caivinagua / EL COMERCIO

Iván Enderica está a dos triunfos de igualar la marca del guayaquileño Gregory Fuentes. Foto: Francisco Espinoza/PARA EL COMERCIO

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Manuel Quizhpe
Redactor (D)

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Iván Enderica Ochoa pesa 85 kilos y mide 1,78 metros de estatura. Su contextura corporal le permite destacarse en competencias de bajas temperaturas. Ese factor ha sido fundamental para ganar 11 veces la travesía al lago San Pablo, en Imbabura.

La orientación y la estrategia son otros componentes influyentes para haber igualado en triunfos al guayaquileño Gregory Fuentes. “Todo es psicológico, he ganado más con la cabeza que con los músculos”. Una crema de lanolina cubre su cuerpo para contrarrestar el frío. No se permite el uso del traje de neopreno.

Su estreno en la travesía fue a los 14 años, y pese a su inexperiencia terminó entre los cinco mejores de la clasificación general y lideró la categoría juvenil. Ese año (2006), su primo Santiago Enderica Salgado triunfó por tercer año seguido. También compitieron sus primos Juan Fernando y Esteban, y su hermano mayor, Gabriel.

Desde esa fecha, incluso antes, la familia Enderica ha protagonizado una sana rivalidad. “Fuera del agua reina la familiaridad, pero cuando competimos hacemos el máximo esfuerzo por ganar”. Eso ocurre en los certámenes nacionales e internacionales.

Según Santiago, “antes que rivalidad, en la familia Enderica nos hemos motivado entre nosotros mismos para autosuperarnos”. Él está convencido que le viene un reto difícil a Iván, porque no será fácil sumar la victoria número 12. Aparte de sus primos (Gabriel y Esteban) tendrá a sus coterráneos Miguel Armijos y David Castro, al machaleño David Farinango, entre otros.

Santiago advierte que el récord de 11 triunfos de Fuentes parecía imposible de igualarlo; sin embargo, Iván demostró lo contrario. “Yo lo desbanqué a Gregory y otros querrán frenarlo a Iván, todo deportista élite se prepara para ganar”.

Con 15 años, Iván obtuvo su primera victoria en el lago San Pablo y desde entonces ha dominado la tradicional travesía. El 2013 sumó siete triunfos al hilo y superó los seis seguidos que logró Fuentes (1995-2000).

Con una leve sonrisa, Iván aclara que está invicto desde que alcanzó su primer triunfo en el lago de San Pablo. El 2014 no compitió por la suspensión de un año calendario que le impuso la Federación Internacional de Natación (FINA), por dar positivo en un control antidopaje. Ese año ganó su primo Esteban, quien el sábado pasado fue segundo.

Quiere olvidarse de esa suspensión que lo alejó el 2014 de toda competencia. “Volví con fuerza y obtuve la medalla de bronce en el Mundial Preolímpico. Me clasifiqué a los Juegos Olímpicos del 2016 en Río de Janeiro, Brasil, donde terminé entre los 16 mejores”.

En el 2010 impuso el récord de la travesía al cubrir los 3 515 metros en 39 minutos y 43 segundos. Un año antes superó el tiempo de su primo Santiago (42:49), tras cronometrar 41:19.

Su primer triunfo en el lago de San Pablo lo llevó a su primera convocatoria en la selección nacional. “Cada año he ido mejorando mi preparación física y mental, eso me ha permitido alcanzar madurez”.

En la actualidad, el múltiple campeón sudamericano de aguas abiertas (5 y 10 km) se entrena con su hermano Gabriel; mientras Santiago y Esteban lo hacen con su hermano Juan Fernando. Todos los días, en la mañana y tarde, se concentran en la piscina olímpica de El Batán. Antes y después de las prácticas se saludan, conversan y se cruzan bromas.

Su undécimo triunfo en el lago de San Pablo fue una suerte de revancha tras su retiro en los Juegos Sudamericanos en Bolivia, en junio pasado. “El traje de neopreno, que era obligatorio usar, me jugó una mala pasada. Por ese retiro me bajaron de categoría en el Plan de Alto Rendimiento. Estuve bastante bajoneado”.

Su reto más cercano es el Nacional de Aguas Abiertas, que será a finales de septiembre en Salinas. Los mejores irán al Sudamericano previsto para los primeros días de noviembre en Perú. El torneo será selectivo para los Juegos Panamericanos del 2019 en Perú. Si hay apoyo de la Secretaría del Deporte irá a la Copa Mundo en los Emiratos Árabes Unidos, a mediados de noviembre.

La meta distante es clasificarse a sus terceros Juegos Olímpicos, Tokio 2020. Ya estuvo en Londres 2012 y Río 2016.

Hace cinco años se abrió una Escuela de Natación que lleva su nombre. En lo académico, le faltan dos ciclos para lograr el título en Ingeniería Comercial.

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