
El domingo 22 de junio de 1986, en el Mundial de México, Diego Armando Maradona deslumbró al mundo con una actuación histórica ante Inglaterra. Fue el día de la ‘mano de Dios’ y ocurrió hace 37 años.
Argentina e Inglaterra se midieron por los cuartos de final de la Copa del Mundo México 1986, en el estadio Azteca de la Ciudad de México, ante la vista de más de 110 000 espectadores.
Ese enfrentamiento tuvo una previa muy distinta a las anteriores, pues existía una rivalidad muy afuera de lo futbolístico.
Años atrás, en abril de 1982 se desató la guerra de las Malvinas, que fue un conflicto bélico entre Argentina y el Reino Unido. Aquel enfrentamiento dejó sin vida a más de 900 personas, entre ellos, 649 soldados argentinos.
Con este precedente muy reciente para la época existía mucha tensión entre ambas selecciones.
Jose Luis Brown, campeón con Argentina en el 86, contó que tras cantar el himno de Argentina, Diego Maradona dijo “Vamos eh, vamos, que estos hijos de p… nos mataron a nuestros pibes, nuestros amigos, vecinos“.
Finalmente, inició el partido en el estadio Azteca. El primer tiempo pasó sin jugadas relevantes, más allá de un par tiros libres cobrados por Diego Maradona.
Ya para la segunda parte llegaron dos goles que marcaron historia en el mundo del fútbol.
A los 51′ Diego Maradona abrió el marcador, con la mítica La ‘Mano de Dios’.
El ’10’ Argentino disputó un balón aéreo con el golero Peter Hilton, que era 20 centímetros más alto. Sin embargo, eso no impidió, que la ‘viveza’ de Maradona apareciera.
Al momento de saltar para pelear por el balón, Diego Maradona saltó con su brazo izquierdo extendido y le dio un sutil toque con su puño para mandarla al fondo de las redes.
Cuatro minutos después, al 55′ se dio el gol más espectacular en la historia del fútbol.
Diego Armando Maradona recibió el esférico atrás de la mitad de cancha. El ’10’ la pisó, se giró y se quitó de encima a dos jugadores ingleses.
Luego se dirigió velozmente al área de Inglaterra. En su carrera eludió a Terry Butcher, después gambeteó a Terry Fenwick y una vez adentro del área, dejó tirado al guardameta Peter Shilton, para definir con el arco solo mientras caía.
En los minutos finales, el letal delantero inglés Gary Lineker descontó para su selección, pero no pudo evitar la derrota y Argentina clasificó a las semifinales, tras ganar 2-1, en uno de los mejores partidos de la historia.
