21 de diciembre de 2018 00:00

Luis Quiroz es un árbitro FIFA que enseña fútbol a los niños

El árbitro Luis Quiroz suele prepararse en los parques de Cuenca. Foto: Xavier Caivinagua para EL COMERCIO

El árbitro Luis Quiroz suele prepararse en los parques de Cuenca. Foto: Xavier Caivinagua para EL COMERCIO

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Manuel Quizhpe
Redactor (D)

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Hace 10 años, Darwin Quiroz sugirió a Luis, su hermano menor, que ingresara al curso para árbitros profesionales que se promocionaba en Cuenca. Él anhelaba verlo dirigir partidos de la Serie A del fútbol ecuatoriano, como lo hacía su coterráneo José Patricio Carpio.

Lo propuso porque tenía buena estatura y su contextura física era delgada. Además, en su época escolar y colegial, siempre le gustó el fútbol. “Luis fue un delantero con gol y hasta ahora es bueno para los tiros libres”, destaca Darwin, quien es árbitro profesional pasivo.


Gracias a la iniciativa de su hermano mayor, Luis se graduó de árbitro de cuarta categoría a finales del 2008. Diez años después se convirtió en el cuarto réferi azuayo en pitar una final del balompié nacional. Dirigió el juego entre Liga de Quito y Emelec, en el cual los albos sumaron su undécimo título.


Su esposa, María Fernanda García, y su hijo Joel Eduardo, de 5 años, siguieron de cerca su actuación. Ella cuenta que, con otros familiares, se sentaron frente al televisor y estuvieron hasta cuando el réferi de 31 años recibió la placa de reconocimiento de la Ecuafútbol.


García se siente orgullosa de su esposo y lo define como una persona creyente en Dios, humilde, bromista y cariñosa, que con la familia aprovecha al máximo su tiempo libre. Tiene seis años de matrimonio, aunque se conocieron hace 10 años cuando cursaban el último año de colegio. “A veces es mal genio, pero se le pasa pronto”.

Luis Quiroz, árbitro con escarapela FIFA. Foto: Xavier Caivinagua para EL COMERCIO

Su esposa y su hijo son sus principales motivaciones. “Joel es mi motorcito”, confiesa el réferi profesional nacido en la parroquia rural de Sayausí, ubicada al noreste de Cuenca. 


Aparte del arbitraje, enseña fútbol a los alumnos de la Unidad Educativa Unedid. Con ellos es menos estricto que con los profesionales. 


Su carrera arbitral ha sido de un ascenso vertiginoso, de cuarta categoría ascendió a la tercera, segunda, primera B y A. Desde el 2016 tiene escarapela FIFA. Sus retos son pitar una final de la Copa Libertadores de América y ser convocado a un Mundial. 


Antes de Quiroz, el último cuencano en dirigir una final del fútbol ecuatoriano fue Carpio, entre los equipos de Emelec y Deportivo Quito. Ese cotejo se jugó el 11 de diciembre del 2011, en el estadio Capwell. Los otros azuayos son Jorge Orellana y Alfredo Rodas, quienes pitaron cinco y cuatro finales del torneo nacional, en ese orden.

El árbitro, de 31 años, con su esposa María García y su hijo Joel Eduardo. Foto: cortesía de María Fernanda García.

El árbitro, de 31 años, con su esposa María García y su hijo Joel Eduardo. Foto: cortesía de María Fernanda García.

A propósito, Orellana fue hace 10 años el instructor de Quiroz. Ahora, a escala nacional, sus instructores son Carpio y Fernando Tamayo (exasistente FIFA). “A quien vi dirigir es a José Carpio y por eso ha sido mi referente. Pero en videos he visto las actuaciones internacionales de Orellana y Rodas”.


Orellana, de 71 años y con dos décadas de experiencia como árbitro FIFA, está convencido de que Quiroz tiene las condiciones para triunfar a escala internacional. “Le faltan detalles por corregir y él lo sabe. Lo fundamental es que escucha las sugerencias de sus colegas”.


Carpio, director del Departamento Técnico de la Comisión Nacional de Arbitraje, asegura que Quiroz llegó a la final por sus méritos. Este año dirigió 25 partidos y entre los principales están Liga de Quito vs. Barcelona Sporting Club, Club Sport Emelec vs. Delfín SC y Emelec vs. Liga de Quito. “Está en la mira de la Conmebol para el 2019, por su manejo técnico y control del juego”, dice Carpio.


Según Rodas, de 67 años, Quiroz “es un muchacho con futuro en el arbitraje, sabe desplazarse en la cancha, tiene buen físico y aplica con rigidez las 17 reglas de juego”. Recuerda que los 45 años son la edad límite para mantenerse con carné FIFA.


Quiroz se siente privilegiado y orgulloso de estar en un grupo selecto de árbitros ecuatorianos. “Dirigir el partido que definía al campeón de la Serie A es un premio al trabajado realizado durante el año”. Su reto es mejor en cada partido.

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