Respirando Bienestar

Un espacio para hablar del bienestar que genera la práctica del ejercicio y la alimentación saludable en nuestro día a día. Aquí no hay espacio para solo el atún y la lechuga.

Paola Gavilanes

Paola Gavilanes

Licenciada en Comunicación Social por la U. Central del Ecuador. Colabora con Grupo EL COMERCIO desde el 2007. Trabajó en la sección Deportes, Tendencias y Construir. Ahora escribe sobre BIENESTAR. Deportista aficionada y amante de la comida hecha en casa.

¡Eres valioso y que nadie te diga lo contrario!

Somos seres únicos e irrepetibles, con todas nuestras virtudes y 'defectos'. Foto: Pexels

Así como lo lees. Eres un ser humano único y aquello te convierte inmediatamente en una joya preciosa. No importa cómo luzcas por fuera. Esas curvas pronunciadas forman parte tu cuerpo.  

Esa nariz respingada o aguileña y esa cara redondita o alargada son tu esencia.  Así que ama cada parte de tu cuerpo. Cuando aprendemos a aceptarnos, con nuestras virtudes y defectos, todos esos comentarios desatinados -de familiares, amigos y compañeros de trabajo- resultarán inofensivos.  

Cuando olvidamos mimarnos sucede lo contrario: nos laceran, nos marcan y nos llenan de inseguridades. Es problema de la otra persona que no le guste la forma de tu nariz o las cicatrices que tienes en el vientre.

Es problema de tu amigo o conocido que no le agraden tus manos. Eres una mujer u hombre que trabaja con tierra o que levanta pesas. Siéntete afortunado; tienes manos para acariciar y para elevarlas al cielo mientras bailas. ¿Las sientes? Entonces cuídalas y no las rechaces.  

Escribo este blog porque en pleno siglo XXI, pero sobre todo en una época marcada por la pandemia -donde se supone que debería reinar la empatía- la gente insiste en criticar y en reafirmar cánones de belleza caducos; que ya no calzan en esta sociedad.  

Insisten en desencadenar cuadros de ansiedad y de depresión en grandes y chicos. Hay niñas que a los 11 años hablan de dietas. También hay niños de 10 años que juzgan y agreden.

¿Qué no te gustan mis curvas? ¿No te agrada mi nariz o mis dientes? Simple. Mira para otro lado y abstente de emitir comentarios fuera de lugar.

Recuerda que hay personas que están sanando y curando heridas de muchos años. Hay miles de hombres y mujeres en el mundo que fueron humilladas por el tamaño de sus pechos, por tener unos kilos extras o por lucir una extrema delgadez. Permíteles sacudirse el polvo, levantarse y seguir.  

Hace poco hablaba con un psicólogo sobre este tema. Después de 38 minutos de conversación me quedé con esto: “la verdadera belleza debería ser aquella que se escapa de los estereotipos”.

Si aquello se cumpliera se terminaría el negocio de las cirugías, por ejemplo. Y por eso mismo creo yo que a nadie le interesa hablar de esto. Pero es necesario, así que los invito a mirarse en el espejo y decirse un par de piropos antes de empezar el día y a ser portavoces de la importancia de cultivar el amor propio.

Luego, jamás tolerarán que alguien les hable feo. Tampoco desaprovecharán esos rayitos de sol para colocarse se bikini que sigue acumulando polvo.  En cambio, se acostumbrarán a recibir halagos. Las personas que transmiten seguridad son muy atractivas ¿sabían?

¿Qué dicen ustedes? Los leo en [email protected]