El deporte visto desde el punto de vista del marketing, el negocio y la comunicación empresarial. Un análisis a la realidad local e internacional. Aquí le decimos la verdad. Twitter: @guerrerosanti7
Santiago Guerrero
Periodista en Grupo El Comercio desde julio del 2006. Actualmente se desempeña como coordinador del portal www.BenditoFutbol.com y conductor de Bendito Fútbol en Radio Quito AM y Platinum FM. Licenciado en Comunicación Social, Máster DirCom y docente.

¿Por qué debe irse el ‘Bolillo’?

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Jueves 27 de junio 2019

Después de la dolorosa eliminatoria al Mundial de Rusia 2018, Ecuador necesitaba un entrenador que cumpla dos requisitos: que mantenga un discurso conciliador y que apueste por un estilo de juego que nos permita evolucionar para aprovechar la actual generación de futbolistas.

La Ecuafútbol de Carlos Villacís eligió a Hernán Darío Gómez, un técnico con un discurso cautivante, que ya había mostrado sus credenciales y que era del agrado de muchos jugadores. Pero en menos de un año, el ‘Bolillo’ no ha cumplido con ninguno de esos requisitos.

Su discurso pasó de provocar carcajadas, a generar fastidio y rechazo. Los malos resultados llevaron a que el técnico colombiano cambie las palabras amigables y las bromas, por la confrontación y la provocación. Atrás quedaron las conferencias de prensa de más de una hora con aplausos y risas. En Brasil, el ‘Bolillo’ ofreció una presentación de ¡45 segundos!

Pero lo más importante, en la cancha, Ecuador ha retrocedido. Gómez nos ha mentido al decir que cuando llegó “no había equipo”. ¡Claro que había! Una generación entera de jugadores en el exterior y de figuras de alto nivel esperaban por una revancha. Lo que se encontraron fue un DT con un discurso equivocado y con ideas futbolísticas confusas, que solo consiguieron hacernos pasar el ridículo en Brasil.

¿Quién debe asumir la Tri? Más allá de cualquier nombre, la FEF debe plantear un proyecto que integre a las selecciones juveniles y encontrar una idea de juego, acorde a las generaciones que vienen detrás. ¡Basta de perder el tiempo!