La columna se enfoca en alguno de los más importantes temas de la semana de impacto mundial y latinoamericano. Aspectos políticos y de coyuntura con fuentes de medios internacionales acreditadas. Otros artículos del autor: http://bit.ly/GnzloRuiz
Gonzalo Ruiz Álvarez
Gonzalo Ruiz Álvarez es Subdirector Adjunto de este Diario desde 2008. Ha sido articulista de opinión en EL COMERCIO desde 1991. Dirige el espacio de opinión matutino en Radio Quito y Platinum FM. Ha trabajado en radio y TV desde 1978.

España: Sánchez se juega la unidad y estabilidad

COMPARTIR
valore
Descrición
Indignado 2
Triste 0
Indiferente 1
Sorprendido 2
Contento 11
Domingo 29 de noviembre 2020

No es la pandemia, aunque también. El presidente del Gobierno Español, Pedro Sánchez, lleva adelante una política de alianzas peligrosa.

Una vez que ganó las elecciones como primera minoría surgió la urgencia de formar alianzas. Entonces el jefe del Partido Socialista Obrero Español regresó a ver a lo más radical que tenía para elegir entre las fuerzas más grandes. No pensó en un pacto con el Partido Popular, de derecha razonable, aunque venido a menos por su propia corrupción y sus desatinos; tampoco apostó por Ciudadanos, de centro derecha que pagó en menos votos su indefinición; tampoco con el radical de derecha, Vox, que no parecía la alianza más lógica.

Que le quedó: pues Juntos Podemos. La alianza radical de izquierda populista chavista, que tanto daño ha hecho en sus incursiones en asesorías en nuestro continente.

Sánchez se tiró al mar sin saber nadar y les dio un poder inusitado y los políticos nuevoleros cobraron poder y asumieron un liderazgo que la izquierda tradicional les regaló con resignación.

Pero llegaba lo peor con la pandemia y los bastonazos de ciego. Los ánimos insuflados de los partidos separatistas, cada cual con tesis distintas y en distintas geografías alzan la cabeza y pidieron su parte del pastel que se llama gobernanza y sabe agrio y pasado.

Hay un partido que se llama Bildu, que atrás tuvo como antecedente a HB (Herri Batasuna) y que es el reciclado brazo político de ETA. Sí, la izquierda abertzale que por la vía del terrorismo (bombas, secuestros, asesinatos) se cargó al menos a 800 personas y que juega con sus nuevos disfraces a democracia.

Y ellos ahora abogan por la paz, salen de la cárcel los condenados por delitos contra la vida y se cuelgan el letrero de demócratas. Pedro Sánchez parece no haber hablado nunca con el ex presidente socialista Felipe González. Bien haría que él le cuente lo dura y sangrienta que fue la ‘lucha’ de ETA contra el Estado español que Sánchez está obligado a defender. Y aún hay más… continuará.