Seguros Sucre deberá cubrir siniestros de pólizas vi…
Coyoteros apuntan a ciudadanos venezolanos desde Ecuador
Ministro de Defensa: ‘Necesitamos estrategia regiona…
Nuevo espacio en el relleno de El Inga durará hasta …
Los teatros sacan sus obras al aire libre en Guayaqu…
Alumnos están interesados en una modalidad híbrida
Texas permitirá el libre porte de pistolas sin neces…
Copias de cédulas, certificado de votación u otros d…

El voto nulo partió la votación en tres, sobre todo, en Sierra y Oriente

El Ecuador eligió al próximo Presidente del país, en la segunda vuelta del pasado 11 de abril del 2021. Foto: Patricio Terán/ EL COMERCIO

El Ecuador eligió al próximo Presidente del país, en la segunda vuelta del pasado 11 de abril del 2021. Foto: Patricio Terán/ EL COMERCIO

El Ecuador eligió al próximo Presidente del país, en la segunda vuelta del pasado 11 de abril del 2021. Foto: Patricio Terán/ EL COMERCIO

Los electores que optaron por anular el voto a escala nacional representan el 16,3%, el porcentaje más alto desde las elecciones presidenciales de 1978.

Pero al analizar la votación a nivel provincial, el voto nulo sobrepasa el 30% en el balotaje presidencial 2021 en tres provincias serranas y en cinco superó a la votación a fin al correísmo. La papeletas en blanco, en cambio, se redujeron.

En las últimas 22 elecciones no se había visto que el voto nulo adquiriera una presencia tan importante, como ocurrió en estas recientes votaciones.

De forma global, un millón de personas anularon el voto (9,5%) en la primera vuelta electoral, y dos meses después fueron 1,7 millones (16,3%). Esto significa que se incrementaron en casi siete puntos porcentuales.

En la Sierra y la Amazonía, la votación prácticamente se dividió en tres grupos: el correísmo; la derecha liderada por Creo y el Partido Social Cristiano (PSC); y finalmente el tercer partícipe fue el voto nulo, que expresa el desencanto y rechazo a las dos candidaturas.

Esto se evidencia más claramente en Azuay, Cañar, Bolívar y Cotopaxi, en donde el voto nulo representa el 30% de los sufragantes. En estas mismas provincias los votos nulos no superaron el 9%, en la primera vuelta electoral.

Específicamente, en Azuay, Bolívar, Cotopaxi, Chimborazo y Tungurahua, incluso, estos votos superaron al del correísmo; mientras que la diferencia entre ambas posiciones fue estrecha en provincias amazónicas, como Pastaza y Morona Santiago.

El excandidato presidencial de Pachakutik, Yaku Pérez, fue quien más promovió el voto nulo, luego de denunciar un supuesto fraude en el conteo de actas y de que el derechista Guillermo Lasso y el correísta Andrés Arauz entraran a la recta final de los comicios.

Pérez reconoce que un buen número de votos anulados pueden atribuírsele, pero no todos, pues señala que no han hecho campaña ni han gastado recursos o colocado franjas electorales para promocionarlo.

La Ley Orgánica de Elecciones prohibía hacer promoción del voto nulo, pero, en el 2009, cuando se aprobó el Código de la Democracia se lo reconoció como una opción, incluso, si supera al de todos los postulantes de una elección.

Esta alternativa fue analizada y consensuada por la Conaie, sus filiales y el movimiento Pachakutik en una asamblea en Guaranda (Bolívar) el 10 de marzo pasado, aunque después el presidente de la organización, Jaime Vargas, confirmó su apoyo a Arauz.

Bolívar es uno de los bastiones electorales del movimiento indígena y es la tercera provincia con mayor porcentaje de votos nulos, luego de Azuay y Cañar. En esta localidad de la Sierra Centro, el voto nulo sumó 43 951 (30,07%), mientras Arauz obtuvo 30 277 (30,57%), por lo que el margen de diferencia es de 13 674.

La experta en temas electorales Dayana León califica a este voto como una posición antisistema y cree que sí tuvo peso el llamado de Yaku Pérez. Esta opción, agrega, dio una visibilidad a “las izquierdas históricas como Pachakutik, Unidad Popular, el Partido Socialista, que durante 10 años fueron contestatarios ante las medidas de Rafael Correa”.

En la Amazonía anularon el voto entre el 19% y 21% de los electores que se presentaron en las juntas receptoras del voto (JRV). Sucumbíos, en donde primó el voto a favor de Arauz, tuvo 21,1% de nulos.

En Pastaza, Arauz tiene 809 votos por encima de los nulos.

La activista Karla Kalapaqui dice que la gente rechazó por un lado el supuesto fraude contra Yaku Pérez y por otro es la crítica y cuestionamiento a esas “dos derechas extractivistas y conservadoras, sin propuestas reales y estructurales”.

“Lo cierto es que una parte de la población se abre paso con su propia alternativa e independencia frente a la derecha Correa-Arauz y la derecha Lasso-Nebot”.

Frente a esta alta participación de votos nulos, León cree que se está dando una alerta para la democracia, pues ve necesario ir hacia amplios consensos y acuñar candidaturas que reflejen el sentir de todos los sectores.

Ilegalizar el voto nulo no es lo más efectivo; hay que prestarle atención a qué territorios tuvieron el tema del voto nulo y trabajar porque allí existen necesidades sentidas de la población que, efectivamente, no tuvieron eco en las propuestas de las dos candidaturas”.

Por otra parte, el voto en blanco cayó del 3,1% al 1,6%, entre la primera y segunda jornada. Este último porcentaje está entre los 10 más bajos desde 1978.

Al analizar solo las papeletas en blanco en los balotajes de 43 años se ve que este 1,6% está en tercer lugar, luego de los comicios de 1979 y 1984.

Para León no llenar la papeleta refleja una indecisión al momento de sufragar, mientras que el nulo es una forma de protestar y es un tema contestatario.

Por otra parte, un 17,2% de electores no acudió a las urnas el pasado domingo, por desinterés o postura ideológica.