
La reanudación de la importación de electricidad desde Colombia a partir este 5 de agosto de 2026 volvió a poner sobre la mesa una de las principales inquietudes de los hogares y las empresas ecuatorianas: si la compra de energía en el mercado internacional terminará reflejándose en un incremento de las planillas de luz.
Ante una consulta de EL COMERCIO, el Ministerio de Ambiente y Energía aseguró que la importación de electricidad no implicará un aumento en el valor de las planillas.
El Ministerio de Ambiente y Energía respondió a este Diario que “no aumentarán el valor de las planillas”, descartando que la reanudación de las Transacciones Internacionales de Electricidad (TIE) tenga un efecto inmediato sobre las tarifas que pagan los usuarios.
La posición oficial se conoce después de que Colombia retomó este 5 de agosto las exportaciones de electricidad hacia Ecuador, como parte de un mecanismo de integración energética regional que busca fortalecer la seguridad del sistema eléctrico nacional antes del estiaje.
Para Freddy Cevallos, presidente de Camecol, el análisis debe centrarse en el costo al que Ecuador adquiera la energía.
En entrevista con EL COMERCIO, recordó que la última importación significativa de electricidad ocurrió entre finales de 2024 y noviembre de 2025, cuando el país desembolsó aproximadamente 67 millones de dólares por compras realizadas principalmente a Colombia.
“Comprar energía más cara de la que producimos va a generar un impacto directo”, señaló Cevallos. No obstante, aclaró que el efecto sobre las tarifas dependerá de las condiciones de la negociación que se concrete en esta nueva etapa de importaciones.
“Lo que estamos analizando ahora para saber si se incrementarán o no los costos de la planilla eléctrica es cuál será el costo de la negociación”, afirmó.
De acuerdo con Cevallos, desde una perspectiva económica, si Ecuador adquiere electricidad a un precio superior al costo nacional de generación, existe una presión financiera para el sistema eléctrico.
En términos conceptuales, explicó, la diferencia entre un costo de compra cercano a 19,67 dólares y un costo interno de 12,83 dólares representa un mayor gasto para el Estado o para quien asuma la comercialización de esa energía.
Más allá del debate sobre los costos, Cevallos considera que lo más conveniente para Ecuador continúa siendo producir su propia electricidad, especialmente mediante generación hidroeléctrica.
“Siempre lo más apropiado será que nosotros mismos produzcamos nuestra energía eléctrica”, afirmó.
El dirigente añadió que Colombia también enfrentará condiciones climáticas que podrían afectar su disponibilidad de generación, por lo que priorizará el abastecimiento de su mercado interno antes de exportar excedentes.
El ministro de Ambiente y Energía, Juan Carlos Blum Baquero, informó este miércoles, a través de su cuenta oficial de X, que desde el 5 de agosto se reanudaron las Transacciones Internacionales de Electricidad (TIE) entre Ecuador y Colombia, una gestión que, según indicó, fue impulsada por el presidente Daniel Noboa como parte de la estrategia del Gobierno Nacional para fortalecer la seguridad energética del país.
Blum señaló que la reactivación de este mecanismo de integración regional responde a “una planificación técnica y a una visión de largo plazo para consolidar un sistema eléctrico más seguro, confiable y eficiente, incorporando herramientas que fortalecen su operación y capacidad de respuesta”, según publicó en la red social.
Según el Gobierno, no.
Ante una consulta de EL COMERCIO, el Ministerio de Ambiente y Energía aseguró que la reanudación de las Transacciones Internacionales de Electricidad (TIE) con Colombia no implicará un aumento en las tarifas eléctricas que pagan los usuarios. La cartera de Estado descartó un efecto inmediato sobre las planillas.
Porque dependerá del precio al que Ecuador compre la electricidad.
Freddy Cevallos, presidente de la Cámara de Comercio Ecuatoriana Colombiana (Camecol), explicó que si el país adquiere energía a un costo superior al de producirla internamente, se genera una presión financiera sobre el sistema eléctrico. Sin embargo, aclaró que el efecto final dependerá de las condiciones de la negociación entre ambos países.
Aproximadamente 67 millones de dólares.
Según Cevallos, entre finales de 2024 y noviembre de 2025 Ecuador desembolsó alrededor de 67 millones de dólares por compras de electricidad, principalmente a Colombia. El precio promedio de esa energía fue de 19,67 dólares por megavatio hora, mientras que el costo promedio de generación en Ecuador ronda los 12,83 dólares por megavatio hora.
Para fortalecer el sistema eléctrico antes del estiaje.
La reanudación de las importaciones busca reforzar el Sistema Nacional Interconectado mientras se ejecutan mantenimientos en centrales hidroeléctricas y antes del período de estiaje, cuando disminuye la disponibilidad de agua para la generación hidroeléctrica.