
Wilson Mendoza Barberán, exfuncionario ecuatoriano que ocupó cargos en la Secretaría Nacional del Agua durante el gobierno de Rafael Correa, fue detenido en Guatemala por un requerimiento de la justicia de Estados Unidos relacionado con narcotráfico.
La captura ocurrió el miércoles 19 de agosto de 2026 en el Aeropuerto Internacional La Aurora, en Ciudad de Guatemala. Agentes de la Subdirección General de Análisis de Información Antinarcótica lo localizaron cuando pretendía viajar hacia Ecuador.
Según la Policía Nacional Civil de Guatemala, Mendoza Barberán, de 61 años, tenía una orden de aprehensión con fines de extradición emitida el 17 de agosto.
Capturado extraditable 32
— PNC de Guatemala (@PNCdeGuatemala) August 20, 2026
Policías antinarcóticos de SGAIA-PNC capturaron en el Aeropuerto Internacional La Aurora, zona 13, a Wilson Mendoza Barberán, de 61 años, también identificado como Wilson Eudaldo Mendoza Barberán, de nacionalidad ecuatoriana, requerido con fines de pic.twitter.com/uWKfPzjNPd
Estados Unidos lo requiere por una acusación de conspiración para distribuir una sustancia controlada que contenía cocaína, con conocimiento de que sería importada ilegalmente a territorio estadounidense.
La acusación forma parte de un proceso judicial y no constituye una sentencia en su contra.
Mendoza Barberán tuvo una trayectoria en el sector público vinculada principalmente con la gestión del agua en Manabí.
Documentos oficiales lo identifican como subsecretario de la Demarcación Hidrográfica de Manabí de la entonces Senagua. En ese cargo tuvo participación en proyectos hídricos de la provincia, entre ellos el Multipropósito Chone.
Su paso por esa institución ocurrió durante el gobierno de Rafael Correa. En enero de 2015 también aparece oficialmente como viceministro subrogante de la Secretaría del Agua, desde donde informó sobre el avance de obras del proyecto Chone.
Estos registros permiten establecer que fue funcionario del Estado durante el correísmo, aunque no prueban por sí solos que haya sido dirigente o militante de Alianza PAIS.
Después de su captura, Mendoza Barberán quedó a disposición de las autoridades judiciales de Guatemala. El proceso deberá determinar si procede su extradición hacia Estados Unidos.
Hasta este jueves 20 de agosto, no se ha informado públicamente de una decisión definitiva sobre su entrega. Tampoco se han divulgado en las fuentes revisadas detalles completos sobre la cantidad de droga atribuida al caso, el período de la supuesta conspiración o la identidad de otros posibles procesados.
El expediente estadounidense será clave para conocer el alcance de la acusación y los hechos específicos que se le atribuyen.
Wilson Mendoza Barberán fue detenido por una orden de aprehensión con fines de extradición requerida por la justicia de Estados Unidos.
La acusación estadounidense lo vincula con una presunta conspiración para distribuir una sustancia controlada que contenía cocaína, con conocimiento de que sería importada ilegalmente a ese país.
La detención ocurrió el miércoles 19 de agosto de 2026 en el Aeropuerto Internacional La Aurora, en Ciudad de Guatemala.
Agentes antinarcóticos guatemaltecos lo localizaron cuando pretendía viajar hacia Ecuador.
Mendoza Barberán es un exfuncionario ecuatoriano que ocupó cargos vinculados con la gestión del agua en Manabí durante el gobierno de Rafael Correa.
Documentos oficiales lo identifican como subsecretario de la Demarcación Hidrográfica de Manabí de la entonces Senagua y, en enero de 2015, como viceministro subrogante de la Secretaría del Agua.
Los registros citados permiten establecer que fue funcionario público durante el correísmo, pero no prueban por sí solos que haya sido dirigente o militante de Alianza PAIS.
Su trayectoria documentada está relacionada principalmente con cargos en la Secretaría Nacional del Agua.
Mendoza Barberán quedó a disposición de las autoridades judiciales de Guatemala, que deberán resolver si procede su extradición hacia Estados Unidos.
Hasta el 20 de agosto de 2026 no se había informado públicamente de una decisión definitiva sobre su entrega. La acusación en su contra forma parte de un proceso judicial y no constituye una sentencia.