Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
Momentos de conmoción se vivieron la noche del 12 de octubre de 2026 en los exteriores del área de emergencia del Hospital Teodoro Maldonado, en el sur de Guayaquil. Dos hombres fueron atacados a tiros mientras conversaban en el sector.
Uno de los heridos fue identificado como Richard A., quien en el 2021 fue procesado y sentenciado en el caso Lisbeth Baquerizo, quien falleció el 21 de diciembre de 2020 a causa de un traumatismo craneoencefálico.
Según información de la Fiscalía, Richard A., quien trabajaba como embalsamador en una funeraria, fue procesado y sentenciado en junio de 2021 a cinco meses de prisión por el delito de fraude procesal, dentro del caso de Lisbeth Baquerizo.
En ese entonces, se sometió a un procedimiento abreviado, en el que se declaró culpable y recibió una pena reducida tras colaborar con la Fiscalía mediante su testimonio.
Durante las investigaciones se determinó que las heridas que presentaba el cuerpo de Baquerizo habían sido selladas con pegamento. Según el expediente judicial, la joven falleció tras ser golpeada en la cabeza con un objeto contuso-cortante.
El delito de fraude procesal está contemplado en el artículo 272 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), que establece penas de uno a tres años de prisión para quienes, por razón de su profesión o cargo, oculten o alteren la verdad con el fin de favorecer a otra persona.
Baquerizo murió a consecuencia de un traumatismo craneoencefálico provocado por dos heridas causadas con un objeto contundente, según la investigación del caso. El hecho ocurrió el 21 de diciembre de 2020, al interior de su vivienda ubicada en una urbanización de la Vía a la Costa, donde, presuntamente, fue atacada por su expareja, quien fue señalado como el principal sospechoso de la agresión que terminó con su vida.
En un principio, la Fiscalía recibió versiones que indican que la joven habría muerto de forma natural. Incluso, existen fotografías en las que se visibilizó que las heridas del cuerpo fueron maquilladas para evitar indagaciones.
En el 2024 la Sala Penal de la Corte Provincial de Guayas ratificó la sentencia de tres años de pena privativa de libertad para Nancy Enriqueta N. M. (suegra de Baquerizo) y Marlon Humberto E. M. (médico) por el delito de fraude procesal.
La suegra de Baquerizo fue sentenciada por no dar aviso a las autoridades de un hecho violento. Mientras que al médico se lo acusó de emitir un certificado de defunción en el que se señalaba que la causa de muerte fue un infarto cardiovascular, para así evitar que se le practique una autopsia.
El esposo de Baquerizo, Luis Javier H. N. se encuentra prófugo de la justicia, y sobre él pesa una orden de prisión preventiva de la Interpol por presunta responsabilidad en el femicidio de Lisbeth Baquerizo.
Una balacera se produjo en los exteriores del Hospital Teodoro Maldonado, al sur de Guayaquil, cerca de la ciudadela Huancavilca, la noche del lunes 12 de octubre de 2026. El ataque armado dejó a dos hombres heridos con múltiples impactos de bala.
El ataque se registró a las 23:30 frente al hospital, cerca del parque de la ciudadela Huancavilca. Las víctimas fueron identificadas como Richard A. G y Edgar S. C.. El primero tiene antecedentes penales, mientras que el segundo no.
El trabajador de la funeraria habría llegado hasta la casa de salud para realizar un trabajo de embalsamiento. No conoce el estado de salud de los dos víctimas.
Richard A. es un trabajador de una funeraria que fue herido en un ataque armado ocurrido la noche del 12 de octubre de 2026, en los exteriores del área de emergencia del Hospital Teodoro Maldonado, en el sur de Guayaquil.
Richard A. fue procesado y sentenciado en junio de 2021 a cinco meses de prisión por fraude procesal, dentro del caso de Lisbeth Baquerizo. Se sometió a un procedimiento abreviado, se declaró culpable y colaboró con la Fiscalía mediante su testimonio.
Dos hombres fueron atacados a tiros en los exteriores del Hospital Teodoro Maldonado, en el sur de Guayaquil. El ataque armado se registró aproximadamente a las 23:30 del lunes 12 de octubre de 2026 y dejó dos heridos.
Las víctimas fueron identificadas como Richard A. G. y Edgar S. C. El hecho ocurrió frente a la casa de salud, cerca del parque de la ciudadela Huancavilca. Según la información disponible, Richard A. habría acudido al hospital para realizar un trabajo de embalsamamiento.
Richard A. fue sentenciado a cinco meses de prisión en junio de 2021 por fraude procesal, debido a su participación en hechos relacionados con la manipulación de las heridas del cuerpo de Lisbeth Baquerizo.
Según las investigaciones, las heridas que presentaba el cuerpo de Baquerizo fueron selladas con pegamento. Además, se difundieron fotografías en las que se observaba que las lesiones habían sido maquilladas. Richard A., quien trabajaba como embalsamador en una funeraria, se declaró culpable mediante un procedimiento abreviado y colaboró con la Fiscalía.
Lisbeth Baquerizo murió el 21 de diciembre de 2020 por un traumatismo craneoencefálico, provocado por golpes en la cabeza con un objeto contundente, según la investigación del caso.
El hecho ocurrió en una vivienda ubicada en una urbanización de la vía a la Costa, en Guayaquil. En 2024, la Sala Penal de la Corte Provincial del Guayas ratificó las sentencias de tres años de prisión contra Nancy Enriqueta N. M., suegra de Baquerizo, y Marlon Humberto E. M., médico, por fraude procesal. El esposo de la víctima, Luis Javier H. N., permanece prófugo de la justicia, según la información del reportaje.
El artículo 272 del Código Orgánico Integral Penal (COIP) contempla una pena privativa de libertad de uno a tres años para el delito de fraude procesal.
Esta disposición sanciona a quienes oculten o alteren la verdad para inducir a engaño a la autoridad y favorecer a otra persona dentro de un procedimiento. En el caso de Lisbeth Baquerizo, las investigaciones señalaron que se intentó ocultar la naturaleza de las lesiones que presentaba el cuerpo para evitar que se esclarecieran las circunstancias de su muerte.
