
La preocupación, el miedo y la angustia se apoderan de alumnos y padres de familia de un colegio fiscal en Guayaquil, ubicado en Fertisa, al sur de la ciudad. Presuntos extorsionadores estarían amenazando a los docentes que laboran en esta institución educativa pública.
Los padres expresan temor por lo que pueda suceder en el establecimiento y exigen un refuerzo policial en este establecimiento educativo, tras las recientes amenazas, que han aumentado considerablemente. Inicialmente, las advertencias estaban dirigidas a un docente, pero al no recibir respuesta, los extorsionadores llegaron hasta uno de los directivos del lugar para amenazarlo, a cambio de dinero.
Ante esta situación alarmante, los representantes de los estudiantes plantean al Ministerio de Educación que las clases se realicen de manera virtual, hasta que por lo menos haya una solución.
Temen que los presuntos extorsionadores coloquen una bomba o perpetúen un ataque armado en la unidad educativa. Un padre expresó su preocupación: “Llegan a tirar una granada aquí al plantel, ¿cómo hacemos con nuestros hijos?”, declaró al medio Ecuavisa.
El capitán Edwin Torres, jefe del circuito Esteros, comentó: “Hay investigaciones en curso respecto a este caso. Las unidades se encuentran todavía desarrollando las investigaciones respectivas para poder contrarrestar este tipo de situaciones aquí”, dijo al medio televisivo.
Información policial indica que no sería la primera vez que los trabajadores de este plantel educativo son amedrentados por presuntos extorsionadores. Esta situación genera un clima de inseguridad que afecta tanto a estudiantes como a docentes.