Ejército aprehende a dos personas armadas tras enfrentamiento en Junín, Manabí

El operativo del Ejército permitió neutralizar amenazas armadas y asegurar evidencia clave para los procesos legales posteriores.

Las Fuerzas Armadas intensificaron su presencia en Manabí como parte de las acciones de seguimiento a los operativos de seguridad ejecutados en la provincia. En el cantón Junín, el Ejército Ecuatoriano llevó a cabo una intervención que derivó en la aprehensión de dos ciudadanos armados, tras un enfrentamiento con personal militar.

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La institución informó que la operación se ejecutó en el sector Las Piedras, luego de un trabajo previo de Inteligencia Militar. El despliegue buscó neutralizar amenazas armadas en la zona y fortalecer el control territorial.

Enfrentamiento durante el ingreso militar

El Ejército explicó que, cuando los efectivos ingresaron al sector intervenido, recibieron disparos por parte de los ciudadanos armados. Ante esta situación, el personal militar respondió de manera inmediata y aplicó el uso legítimo de la fuerza, en cumplimiento de la normativa legal vigente.

El enfrentamiento dejó como resultado dos ciudadanos heridos, identificados como Eduardo B. y Jonathan G. Las Fuerzas Armadas los señalan como presuntos miembros de un grupo delincuencial. Tras la aprehensión, los militares brindaron atención para estabilizar a los heridos y aseguraron el respeto a los derechos humanos durante todo el procedimiento.

La institución destacó que la intervención se desarrolló bajo parámetros operativos y legales, con el fin de garantizar la seguridad del personal y de la comunidad del sector Las Piedras.

Resultados del operativo y compromiso institucional

Durante el operativo, el Ejército ecuatoriano decomisó un fusil, varias municiones calibre 5.56 milímetros y dos alimentadoras del mismo calibre. Este material bélico quedó bajo custodia de las autoridades, junto con los ciudadanos aprehendidos.

De acuerdo con la información oficial, los detenidos estarían vinculados a delitos como extorsión, sicariato y otras actividades ilícitas. Una vez finalizada la operación, el Ejército entregó a los aprehendidos y el armamento incautado a las autoridades competentes para los procesos legales correspondientes.

El Ejército Ecuatoriano reafirmó su compromiso con la seguridad del Estado y con la lucha contra la delincuencia organizada. La institución insistió en que continuará ejecutando operaciones dentro del marco de la ley, en coordinación con otras entidades, y en beneficio de la paz y la seguridad de la población.


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