
La investigación por la muerte de Nathaly Mafla dio un giro clave en la Fiscalía de Pichincha. El caso de la estudiante de 20 años de la Escuela Politécnica Nacional (EPN), cuyo cuerpo apareció en una quebrada de La Vicentina el 9 de junio de 2026, ahora se tramita como un supuesto femicidio. Esta decisión marca un cambio jurídico y procesal que amplía el alcance de las diligencias para esclarecer lo ocurrido.
La defensa de la familia sostiene que la nueva tipificación responde a la necesidad de explorar todas las posibles aristas de violencia contra la mujer.
Según el abogado Paúl Vergara, la figura de femicidio constituye un protocolo indispensable para garantizar una investigación urgente y exhaustiva. Además, permite una movilización más amplia de recursos estatales que la aplicada durante la búsqueda de una persona desaparecida.
Inconsistencias en las evidencias del caso
Uno de los elementos que impulsa esta nueva etapa de la investigación radica en las inconsistencias detectadas durante el proceso.
La defensa señala una diferencia significativa entre las imágenes de seguridad que muestran a Nathaly caminando por el sector de La Vicentina y lascondiciones en las que apareció su cuerpo.
También cuestiona el manejo de algunas evidencias. El bolso de la estudiante, que contenía documentos, una tablet y otros objetos personales, no apareció junto al cuerpo.
Una persona de limpieza lo encontró dentro de la universidad y lo entregó al departamento de objetos perdidos. La Policía recibió esa evidencia cinco días después.
Otro punto bajo análisis corresponde al trayecto que siguió Nathaly tras salir del campus. La Dinased maneja una versión según la cual la joven tomó un bus en la avenida 12 de Octubre y pagó el pasaje con un arete porque no tenía dinero.
La Fiscalía sustenta la investigación en el artículo 141 del Código Orgánico Integral Penal (COIP). Esta norma tipifica el femicidio cuando existe una muerte violenta de una mujer producto de relaciones de poder y violencia de género.
La defensa considera que esta adecuación legal permite profundizar las diligencias y determinar si existió participación de terceros en la muerte de la estudiante.
Además, la diferencia entre las sanciones resulta significativa: el COIP fija para el femicidio una pena de 22 a 26 años de prisión, mientras que el homicidio contempla una sanción de 10 a 13 años.
La investigación se concentra ahora en reconstruir los movimientos de la estudiante después de las últimas imágenes captadas por cámaras de seguridad.
La defensa solicita acceso a las grabaciones de la universidad, a los testimonios del personal y estudiantes presentes en el campus, así como a la versión del amigo a quien Nathaly entregó su celular. La familia también busca esclarecer qué ocurrió entre el momento en que la joven apareció cerca de una UPC y el hallazgo de su cuerpo en la quebrada.
Siguientes pasos en el caso Nathaly Mafla
Las investigaciones permanecen bajo reserva fiscal. La rendición de versiones de testigos aparece como una diligencia clave para reconstruir las últimas horas de Nathaly Mafla y determinar si terceras personas tuvieron alguna participación en los hechos.
Mientras tanto, la familia insiste en un pedido central: que las autoridades agoten todas las líneas de investigación y esclarezcan las contradicciones que aún rodean el caso.
La Fiscalía de Pichincha cambió la tipificación del caso y ahora investiga la muerte de Nathaly Mafla como un presunto femicidio. Esta decisión amplía el alcance de las diligencias para esclarecer lo ocurrido.
Nathaly Mafla, estudiante de 20 años de la Escuela Politécnica Nacional, desapareció el 4 de junio de 2026 y su cuerpo fue hallado el 9 de junio en una quebrada de La Vicentina. La nueva tipificación permite aplicar protocolos específicos para investigar posibles hechos de violencia contra la mujer.
La defensa de la familia sostiene que la figura de femicidio permite explorar todas las posibles aristas de violencia contra la mujer y garantiza una investigación más amplia.
Según el abogado Paúl Vergara, esta tipificación facilita la movilización de mayores recursos estatales y permite profundizar las diligencias para determinar si existió participación de terceros. La investigación se sustenta en el artículo 141 del Código Orgánico Integral Penal (COIP).
La defensa señala diferencias entre las imágenes de seguridad que muestran a Nathaly caminando por La Vicentina y las condiciones en las que apareció su cuerpo. También cuestiona el manejo de algunas evidencias.
Uno de los puntos bajo análisis corresponde al bolso de la estudiante, que contenía documentos, una tablet y objetos personales. El bolso apareció dentro de la universidad y fue entregado a la Policía cinco días después de ser encontrado por personal de limpieza.
La familia pide acceso a grabaciones de seguridad, testimonios de estudiantes y personal universitario, además de la versión del amigo a quien Nathaly entregó su teléfono celular.
La investigación busca reconstruir los movimientos de la estudiante después de las últimas imágenes registradas por cámaras de seguridad. También intenta establecer qué ocurrió entre el momento en que fue vista cerca de una Unidad de Policía Comunitaria y el hallazgo de su cuerpo.
Las diligencias continúan bajo reserva fiscal y la toma de versiones de testigos aparece como una de las actuaciones clave para reconstruir las últimas horas de Nathaly Mafla.
La Fiscalía busca determinar si terceras personas tuvieron participación en los hechos. Mientras tanto, la familia insiste en que las autoridades agoten todas las líneas de investigación y esclarezcan las contradicciones que todavía persisten dentro del caso.