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Durante seis años, Carlos Pérez y Oliva Cuasquer buscaron respuestas sobre el paradero de su hija Carolina. La joven, estudiante de la Escuela Politécnica Nacional, desapareció en febrero de 2020 en Puembo, al nororiente de Quito. Sus padres acudieron a plantones y medios de comunicación para mantener vigente el caso. En octubre de 2026, una prueba genética cambió el rumbo de esta historia y llevó a la familia de regreso a su tierra natal, en Carchi.
El Santuario de Nuestra Señora de la Purificación, conocido como la Purita, en el cantón Huaca, acogió la despedida de Carolina de Lourdes Pérez Cuasquer. Decenas de personas, entre familiares, amigos y allegados, acudieron al templo para darle el último adiós.
Los cantos religiosos y las palabras de consuelo acompañaron la ceremonia. La familia regresó a su lugar de origen con los restos de Carolina, después de viajar a Quito para cumplir los trámites necesarios para su traslado.
Durante el acto religioso, el párroco Carlos Padilla dedicó parte de su mensaje a los padres de la joven. El sacerdote resaltó el amor que demostraron durante los años de búsqueda y los esfuerzos que realizaron para conseguir respuestas de las autoridades.
La despedida también reunió a quienes acompañaron a la familia durante los seis años que transcurrieron desde la desaparición de Carolina.
El 8 de octubre de 2026, los familiares de Carolina comunicaron un resultado que esperaban desde su desaparición. Los análisis genéticos de restos encontrados en el sector de El Chiche, en Puembo, revelaron una coincidencia del 99,99% con el ADN de su madre, Oliva Cuasquer.
La información llegó a través de los propios familiares, quienes en ese momento todavía esperaban los documentos oficiales de los exámenes.
Carolina desapareció el 9 de febrero de 2020. En aquella época estudiaba en la Escuela Politécnica Nacional y compartía su vivienda con su madre en Puembo.
Las calles José Gallardo y Tobar, en esa parroquia rural de Quito, constituyen el último lugar donde la vieron antes de perder su rastro.
Desde entonces, sus padres mantuvieron los pedidos de búsqueda. Participaron en plantones y dieron entrevistas para evitar que las autoridades abandonaran el caso.
Tras conocer los resultados genéticos, los familiares comenzaron los trámites para llevar los restos de Carolina a Huaca. El Municipio del cantón confirmó que realizaron las gestiones para adquirir un nicho.
La institución también expresó sus condolencias a los padres de la joven, Carlos Pérez y Oliva Cuasquer, a su hermana Nahomi Pérez y a sus demás seres queridos.
Aunque la familia pudo despedirse de Carolina después de seis años, todavía quedan preguntas sobre las circunstancias de su desaparición y muerte.
Los familiares exigen que las investigaciones permitan establecer qué ocurrió con la estudiante y quiénes podrían tener responsabilidad penal.
Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer el caso.
Sus familiares despidieron sus restos en el cantón Huaca, provincia de Carchi, después de conocer los resultados de una prueba genética. Contexto: La joven desapareció el 9 de febrero de 2020 en Puembo, Quito. Sus padres, Carlos Pérez y Oliva Cuasquer, mantuvieron su búsqueda durante seis años.
La despedida tuvo lugar en el Santuario de Nuestra Señora de la Purificación, conocido como la Purita, en Huaca, Carchi. Contexto: Decenas de familiares, amigos y allegados asistieron a la ceremonia religiosa. El párroco Carlos Padilla dedicó parte de su mensaje a los padres de Carolina y destacó sus esfuerzos durante los años de búsqueda.
Una prueba de ADN reveló una coincidencia genética del 99,99% con el perfil de su madre, Oliva Cuasquer. Contexto: Los restos aparecieron en el sector de El Chiche, en Puembo. La familia comunicó los resultados el 8 de octubre de 2026, cuando todavía esperaba la entrega de los documentos oficiales de los exámenes.
Carolina desapareció el 9 de febrero de 2020 en Puembo, parroquia rural del nororiente de Quito. Contexto: La joven estudiaba en la Escuela Politécnica Nacional y vivía con su madre. Las calles José Gallardo y Tobar constituyen el último lugar donde la vieron antes de su desaparición.
Sus padres, Carlos Pérez y Oliva Cuasquer, mantuvieron los pedidos de búsqueda desde febrero de 2020. Contexto: Ambos participaron en plantones y acudieron a medios de comunicación para mantener vigente el caso y exigir respuestas de las autoridades.
Sus familiares viajaron a Quito para cumplir los trámites necesarios y trasladaron los restos a Huaca, su lugar de origen. Contexto: El Municipio de Huaca confirmó que la familia realizó gestiones para adquirir un nicho. También expresó sus condolencias a los padres, a su hermana Nahomi Pérez y a los demás familiares.
Las circunstancias de su desaparición y muerte todavía no están esclarecidas. Contexto: Aunque la prueba genética permitió identificar los restos, la información disponible no establece cómo murió Carolina ni quiénes podrían tener responsabilidad penal.
Sus familiares exigen justicia y que las investigaciones permitan determinar qué ocurrió con la estudiante. Contexto: La familia también pide establecer posibles responsabilidades penales. Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer el caso.
Las autoridades deben continuar las investigaciones para esclarecer las circunstancias de su desaparición y muerte. Contexto: La identificación genética permitió a la familia despedirse de Carolina después de seis años, pero todavía quedan preguntas sobre lo ocurrido y las posibles responsabilidades penales.