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La Policía presenció discusión entre Diana Carolina y su agresor, antes de que la tomara como rehén

Una familia de venezolanos salió este miércoles a las calles de Ibarra para enviar un mensaje de paz. Foto:  Álvaro Pineda para EL COMERCIO

Una familia de venezolanos salió este miércoles a las calles de Ibarra para enviar un mensaje de paz. Foto: Álvaro Pineda para EL COMERCIO

Grupos especiales de la Policía Nacional recorren las calles de Ibarra y refuerzan la seguridad después del femicidio de Diana Carolina. Foto: EL COMERCIO

Tres policías revisan a un hombre que camina por el centro de Ibarra. La idea es descartar si está armado o si porta drogas. Esta operación policial es parte de los controles que se realizan tras los actos de violencia del fin de semana.

Los uniformados visten de negro. Es el personal de la Unidad de Mantenimiento del Orden (UMO), que llegó desde Quito. Con ellos también arribaron agentes élite del Grupo de Intervención y Rescate (GIR). En total son 70.

El grupo está encargado de patrullar los parques, la terminal terrestre y los mercados, zonas consideradas de mayor riesgo. Otros recorren la ciudad en carros, motos y caballos.

También se ejecutan controles permanentes en la vía E-35 y las rutas de acceso a los cantones de Imbabura. Hasta ayer (miércoles 23 de enero del 2019) solo se decía que estos grupos permanecerán en Ibarra “el tiempo que sea necesario”.

Esta estrategia comenzó tras el fallido operativo de rescate de Diana Carolina, asesinada frente a los policías y vecinos.

Lo ocurrido ese día quedó registrado en un video del local de comida rápida, en donde laboraba la joven. Esas imágenes muestran el momento en que la pareja discute. A un costado están los agentes que llegaron de la Unidad de Policía Comunitaria Arcángel.

Una familia de venezolanos salió este miércoles a las calles de Ibarra para enviar un mensaje de paz. Foto: Álvaro Pineda para EL COMERCIO

Mientras ellos ven a otro lado, el sospechoso abraza a la chica por el cuello, saca el cuchillo de la cintura y la ataca.

El excomandante de Policía de Imbabura, Edgar López, dice que el personal que asistió a la emergencia estaba obligado a realizar un cacheo inmediato. Pero no lo hicieron.

Eso posibilitó que el atacante saliera del local y avanzara ocho cuadras. Mediante una llamada telefónica se informó del suceso al Comandante Provincial encargado. Él dispuso que se mantenga el control de la situación, hasta que llegue personal especializado. Pero nunca arribó, pues el equipo del Grupo de Operaciones Especiales (GOE) se encontraba en otra emergencia.

Ahora, todos estos detalles están en poder de la Fiscalía.

Los venezolanos que están en Ibarra, en cambio, salieron a las calles en familia a enviar un mensaje de paz. Lamentaron lo sucedido y dijeron que quieren tranquilidad para vivir.

En sus camisetas pintaron mensajes como este: “Somos de Venezuela. Luchamos por estar en libertad”.

Pero no todos llegan a esta ciudad y aún se quedan en el puente Rumichaca. Ahí cuentan que apostillar el pasado judicial es imposible en su país.

Pero ese fue el requisito que anunció el Gobierno. La medida no regía hasta este miércoles.

Con o sin ese documento, Juan Rojas y su hija Valentina, de 5 años, ingresarán al Ecuador, atravesarán el país y llegarán a Lima, en Perú, en donde se reunirán con su esposa.

La seguridad con la que anuncia su plan dista de su situación real: los documentos de su hija no están apostillados, la pequeña no tiene pasaporte y tampoco cuenta con el permiso de la madre para hacer el viaje. Eso sucede, porque que esposa está en Lima.

En la ventanilla de Migración de Rumichaca ya les negaron la entrada, pero su padre aún quiere exponer su caso al asesor jurídico del lugar.

Otros venezolanos, en cambio, han preferido volver a su nación. 61 retornaron ayer.

Todos hablan de lo sucedido con Diana Carolina. En Quito, el presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, Eugenio Arellano, también se refirió al tema y envió un mensaje ante la violencia en contra de la mujer: “El femicidio es un camino hecho paso tras paso y por eso como Iglesia les digo que en el primer momento que reciban ese maltrato busquen la ayuda de la ley y boten al marido”. Luego dijo: “Dios les ayudará a salir adelante con sus hijos, no tengan miedo”.

María Fernanda Porras: ‘El ejemplo enseña al niño sobre violencia’
Psicóloga clínica, exsubsecretaria

Si oyes una broma sexista, no la paras y te ríes o si al hablar con el vecino, lo festejas cuando se refiere a su esposa como una persona en desventaja. Ese es el ejemplo que das a tus hijos. Los niños aprenden principalmente así, con el ejemplo que reciben en casa y en la escuela. Si el profesor es puntual y respetuoso, sabe mediar, no induce a la violencia, resuelve conflictos. Eso aprenderán sus alumnos. La clave está en educar en que son personas, niños y niñas, no es que las mujeres quieren ser igual a los hombres, buscan iguales oportunidades y derechos. De lo contrario vemos a hombres que están seguros de que pueden disponer del cuerpo de una mujer, ultrajarlo o eliminarlo si no se queda con ellos. En el Ministerio trabajamos desde el ciclo anterior en la Hora del Desarrollo Humano, para aprender sobre empatía y a manejar emociones, hasta décimo de básica. Me ha sorprendido al escuchar que sin la presencia del Ministro de Educación anunciaron, desde el Gobierno, cambios curriculares, eso se hace cada tres años. Debe trabajarse bien.

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