Plazos y regulaciones se contraponen en ordenanzas para el uso de plásticos en Guayaquil y Guayas

El alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, se refirió a las medidas económicas del Gobierno para el 2019. Foto: Archivo/ EL COMERCIO

El alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, se refirió a las medidas económicas del Gobierno para el 2019. Foto: Archivo/ EL COMERCIO

El alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, discrepó con la ampliación de los plazos que propone la Prefectura del Guayas para el uso del plástico. Foto: Archivo/ EL COMERCIO

La polémica por las ordenanzas para la regulación del uso de plásticos en Guayaquil y Guayas se centra en los plazos. En septiembre de 2018, el Cabildo dio 36 meses para reemplazar los envases de foam, tarrinas, cubiertos, vasos, entre otros artículos; y 21 meses para cambiar las fundas tipo camisetas por materiales 100% biodegradables o reciclables.

El pasado 4 de febrero de 2019, el Consejo Provincial del Guayas aprobó una ordenanza para la provincia. Esta da un plazo de nueve meses para prohibir el comercio y la distribución de fundas o bolsas plásticas desechables de polietileno de alta densidad, tipo camiseta, que no contengan material reciclado. Y plantea 36 meses, a partir de la vigencia, para prohibir el comercio y la distribución de tarrinas plásticas de un solo uso, incluyendo sus tapas, vajilla y cubiertos, vasos, entre otros.

El cruce de los tiempos generó reclamos por parte del alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot. El miércoles 13 de febrero del 2019, durante su enlace radial, discrepó con la ampliación de los plazos que propone la Prefectura. También dijo que existe una contradicción: mientras el Cabildo propone el uso de un 70% de materiales reciclados en los productos sustitutivos; el Consejo Provincial plantea 50%.

“Nosotros en la ordenanza de Guayaquil poníamos, por ejemplo, que los sorbetes plásticos deberían de desaparecer en seis meses, esta ordenanza (de la Prefectura) le pone 36 meses, es decir, están a favor del plástico, a favor del sorbete”, dijo Nebot.

Además cuestionó que se atribuya a los municipios una competencia en cuanto a la obligación de enmendar el daño causado por estos productos. “La ordenanza provincial dice que son los municipios los que tienen que hacerlo (remediar) y no la empresa privada”.

El alcalde recalcó que no cumplirá con la ordenanza del Consejo Provincial por considerarla “inconstitucional”, ya que, según aseguró, la competencia provincial no puede invadir la municipal. “Esta ordenanza tendrá vigencia dentro del área de competencia del Consejo que es la rural. No tiene competencia en el área que está bajo competencia de los municipios”.

La respuesta por parte del Consejo Provincial llegó este jueves 14 de febrero de 2019. El viceprefecto Jorge Vélez, también durante un enlace radial, defendió la aprobación de la ordenanza y aclaró sus alcances. “Rige en la zona rural. No bloquea lo que haya aprobado el Municipio de Guayaquil ni interfiere en decisiones municipales”, indicó.

La Organización de la Naciones Unidas para el Medio Ambiente calcula que cada año se vierten en los mares del mundo hasta 13 millones de toneladas de plásticos. La mitad es de tipo desechable, como bolsas y sorbetes.

El año pasado el organismo destacó esfuerzos en América Latina. De Ecuador mencionó la propuesta de transformar a las Islas Galápagos en un sitio libre de plásticos. A partir del 21 de agosto de 2018 no se venden ni usan sorbetes, envases de polietileno expandido, bolsas ni botellas de plástico en el archipiélago.

Las proyecciones de ONU Medio Ambiente muestran que la producción mundial de plástico se disparará en las próximas décadas. Se espera que llegue a la asombrosa cifra de 619 millones de toneladas en el año 2030.