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El puente de Guayllabamba, en la Panamericana Norte, constituye un punto de conexión para los vehículos que circulan por esta carretera. En sus alrededores existe un tramo conocido como la ‘curva de la muerte’, debido a los siniestros de tránsito que ocurren en el sector. Un nuevo choque, este martes 13 de octubre de 2026, vuelve a poner bajo análisis las características de la vía y las medidas de prevención.
Un bus de transporte interprovincial, dos camiones y un vehículo liviano protagonizaron un siniestro de tránsito la mañana de este martes, en el sector del puente de Guayllabamba.
El ECU 911 Quito recibió la alerta a las 06:48. El Cuerpo de Bomberos de Quito recibió la notificación a las 07:01 y movilizó 28 efectivos y 11 vehículos para atender la emergencia.
Los paramédicos evaluaron a siete pacientes, los estabilizaron en el lugar y posteriormente los trasladaron a diferentes casas de salud. Los rescatistas también utilizaron equipos de extricación para liberar a dos personas de uno de los automotores.
El impacto provocó un derrame de combustible sobre la calzada. Los bomberos aplicaron material espumógeno y coordinaron las tareas de limpieza y retiro de los vehículos.
La emergencia generó congestión vehicular desde el peaje de Oyacoto. Tras el siniestro, la circulación quedó restringida a un carril por sentido en la Panamericana Norte.
Las primeras versiones apuntan a una posible falla de frenos del bus. Sin embargo, el Servicio de Investigación de Accidentes de Tránsito (SIAT) de la Policía Nacional investiga las causas del hecho.
Alfredo León Banderas, experto en movilidad, identifica tres factores que influyen en las condiciones de circulación en este punto: una pendiente pronunciada, una curva de ingreso al puente y las velocidades elevadas que pueden alcanzar los vehículos.
Según León Banderas, la inclinación de la carretera favorece el aumento de velocidad durante el descenso. Esta situación requiere técnicas de conducción distintas de las que demanda una superficie plana, especialmente para los vehículos pesados que transportan carga.
El especialista explica que la combinación de pendiente y curva exige mayor control del automotor antes de llegar al puente.
Andrés Castillo, también experto en movilidad, coincide en que la velocidad constituye uno de los factores que requieren atención en este tramo.
Castillo señala que las características de la carretera pueden llevar a los conductores a acelerar. Por ello, considera necesario verificar si la infraestructura cuenta con advertencias suficientes sobre las condiciones de circulación y los límites de velocidad.
Alfredo León Banderas considera que las intervenciones en este tramo no deben limitarse al mantenimiento del pavimento. A su criterio, la carretera requiere medidas complementarias de seguridad vial.
Entre las alternativas que plantea constan cámaras, radares preventivos, alertas sonoras y señales que adviertan a los conductores antes de ingresar a la curva.
Por su parte, Andrés Castillo propone evaluar la instalación de radares de velocidad y dispositivos de advertencia sobre la calzada que ayuden a reducir la velocidad de circulación.
El especialista también plantea revisar la señalización existente y verificar si ofrece información suficiente sobre los límites de velocidad y los riesgos del sector.
Castillo añade que el mantenimiento de los vehículos constituye otro componente de la prevención. Recomienda revisar los frenos y neumáticos, especialmente antes de circular por carreteras con pendientes.
León Banderas, además, considera necesario que las autoridades mantengan planes de seguridad vial para los puntos donde ocurren siniestros de forma recurrente, independientemente de los cambios de administración.
Las estadísticas de la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) permiten identificar los antecedentes de siniestralidad en este punto de la Panamericana Norte.
Entre enero y agosto de 2025, el puente registró siete siniestros de tránsito, una persona fallecida y dos lesionadas.
Durante el mismo período de 2026, la ANT contabilizó nuevamente siete siniestros, pero el número de lesionados pasó de dos a cuatro. En esos ocho meses no registró fallecidos.
Por tanto, la cantidad de siniestros permaneció igual entre ambos períodos, mientras que el número de lesionados se duplicó.
Estas cifras corresponden únicamente a enero-agosto de cada año y no incluyen el choque del 13 de octubre.
Al ampliar el análisis a toda la vía E28B, que comprende el sector de Guayllabamba, los registros de la ANT muestran un incremento en los siniestros de tránsito.
Entre enero y agosto de 2025, esta carretera acumuló 60 siniestros, nueve fallecidos y 46 lesionados.
En el mismo período de 2026, las cifras llegaron a 66 siniestros, 10 fallecidos y 45 lesionados.
Esto representa un aumento del 10% en los siniestros y del 11,1% en las muertes. En cambio, el número de lesionados disminuyó un 2,2%.
Andrés Castillo explica que las condiciones de lluvia pueden dificultar el control de los vehículos, especialmente cuando los conductores circulan a velocidades elevadas.
Según el experto, una calzada mojada reduce la adherencia de los neumáticos. Por ello, recomienda disminuir la velocidad y verificar el estado de los frenos, las llantas y los limpiaparabrisas.
Un choque entre cuatro vehículos dejó siete personas afectadas y provocó restricciones de tránsito en la Panamericana Norte. Contexto: En el siniestro participaron un bus interprovincial, dos camiones y un vehículo liviano. El ECU 911 recibió la alerta a las 06:48 y coordinó la atención de la emergencia.
Los paramédicos atendieron a siete pacientes y los trasladaron a diferentes casas de salud. Contexto: Los equipos de emergencia estabilizaron a los afectados en el lugar. Además, los rescatistas utilizaron equipos de extricación para liberar a dos personas de uno de los vehículos.
En el siniestro estuvieron involucrados un bus de transporte interprovincial, dos camiones y un automóvil liviano. Contexto: La colisión ocurrió la mañana del martes 13 de octubre en el sector del puente de Guayllabamba, sobre la Panamericana Norte.
Las primeras versiones apuntan a una posible falla de frenos del bus, pero las autoridades todavía no confirman la causa. Contexto: El Servicio de Investigación de Accidentes de Tránsito (SIAT) de la Policía Nacional investiga las circunstancias del choque.
La circulación quedó restringida a un carril por sentido tras el siniestro en el puente de Guayllabamba. Contexto: La emergencia provocó congestión vehicular desde el peaje de Oyacoto. Los bomberos también coordinaron la limpieza de la calzada y el retiro de los vehículos involucrados.
El choque provocó un derrame de combustible sobre la calzada y los bomberos aplicaron material espumógeno. Contexto: El Cuerpo de Bomberos de Quito movilizó 28 efectivos y 11 vehículos. La institución recibió la notificación de la emergencia a las 07:01.
Los expertos en movilidad identifican una pendiente pronunciada, una curva de ingreso al puente y velocidades elevadas como factores de riesgo en este tramo. Contexto: Alfredo León Banderas explica que la pendiente favorece el aumento de velocidad durante el descenso. La combinación con la curva exige mayor control del vehículo, especialmente en el caso del transporte pesado.
Los especialistas plantean instalar radares de velocidad, cámaras, alertas sonoras y señalización preventiva antes de la curva. Contexto: Alfredo León Banderas y Andrés Castillo consideran necesario revisar las advertencias existentes y complementar el mantenimiento vial con medidas de seguridad que permitan reducir la velocidad.