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Desde las 14:30 de este viernes 10 de octubre de 2025, miles de miembros de las Fuerzas Armadas comenzaron a arribar a Quito por vía aérea. El despliegue busca precautelar la seguridad del país y proteger la infraestructura estratégica durante el paro nacional convocado por la Conaie. La proyección es que hasta el 11 de octubre lleguen cerca de 7 000 uniformados.
El contingente militar fue trasladado en un avión Boeing 737 y se moviliza también por vía terrestre hacia la capital. Esta operación forma parte del plan nacional de seguridad anunciado un día antes, cuyo objetivo es reforzar el control en Quito y apoyar las acciones en la Sierra Norte.
Las Fuerzas Armadas confirmaron a las 12:05 su arribo al aeropuerto de Latacunga. Desde allí se trasladan hacia puntos estratégicos de la capital para ejecutar el Plan de Defensa Quito, enfocado en mantener el orden público y resguardar la seguridad ciudadana.
Un vocero de las Fuerzas Armadas explicó durante una rueda de prensa que este despliegue busca cuidar a Quito y que existe un plan diseñado exclusivamente con ese propósito.
Añadió que, pese a la movilización de tropas hacia la capital, la institución no descuida sus otras responsabilidades relacionadas con la seguridad de los ciudadanos en todo el país.
“El objetivo es garantizar la paz y tranquilidad de los ecuatorianos”, señaló la institución en un comunicado.
En el transcurso de la tarde de este 10 de octubre se espera que lleguen más vuelos con personal militar a Quito.
El plan incluye cuatro etapas y está conformado únicamente por personal militar, según explicó un vocero a este medio.
En horas de la tarde del viernes, 62 miembros de la Brigada de Infantería N.º 7 Loja se ubicaron alrededor de la Plaza del Teatro, uno de los accesos al Centro Histórico. El grupo se dividió luego para custodiar sectores como Ipiales y las plazas de Santo Domingo y San Francisco.
La llegada de los militares coincide con un ambiente de aparente normalidad en la ciudad, en el segundo día del feriado nacional por el 9 de Octubre de 1822. Desde las primeras horas de la mañana, Quito amaneció bajo una intensa lluvia que redujo el movimiento habitual de los viernes, además del feriado nacional por los 205 años de la independencia de Guayaquil.
Durante un recorrido realizado por EL COMERCIO, los puntos tradicionalmente conflictivos —El Arbolito, Asamblea Nacional y La Mariscal— se mantuvieron en calma. En el Centro Histórico, el comercio y el tránsito fluyeron con normalidad.
En paralelo, más de 1 000 policías se concentraron en la explanada de la antigua Tribuna de los Shyris, en un acto corto de preparación para posibles desmanes. El Palacio de Carondelet y sus alrededores permanecieron con vallas y fuerte resguardo policial.
Las autoridades locales y la fuerza pública permanecen en alerta ante la advertencia de la Conaie de llegar a Quito en rechazo a la eliminación del subsidio al diésel dispuesta por el presidente Daniel Noboa.