Santiago Díaz, la caída de un militante del correísmo vinculado a un caso de violación

Santiago Díaz fue expulsado del correísmo tras una denuncia por supuesta violación.

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La denuncia por supuesta violación a una menor de 12 años marcó el quiebre político de Santiago Díaz Asque dentro de la Revolución Ciudadana. El bloque lo separó de sus filas el martes 8 de julio, tras hacerse pública la acusación y su respuesta en redes sociales, donde negó los hechos y los atribuyó a una supuesta persecución judicial.

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Díaz llegó a la Asamblea en calidad de alterno de la legisladora Priscila Schettini, quien perdió sus derechos políticos. Su paso por la función pública estuvo marcado por cargos estratégicos y cercanía con los círculos de poder del correísmo, especialmente durante la época de Rafael Correa.

El rol de Santiago Díaz en la Senain y la política del correísmo

Antes de ocupar un escaño en la Asamblea Nacional, Díaz fue asesor de la Secretaría Nacional de Inteligencia (Senain).

Según su declaración patrimonial de 2018, trabajó en esa institución desde marzo de 2014 hasta febrero de 2018, cuando estaba bajo la dirección del teniente coronel Rommy Vallejo. Durante ese periodo, la Senain fue señalada por sectores políticos y sociales por operar con fines de persecución, según denunciaban sus críticos.

Díaz fue considerado un operador político cercano al entorno presidencial de Correa. Una fuente que conoce al movimiento desde sus inicios aseguró que el exfuncionario escaló posiciones hasta llegar a la estructura encargada de custodiar información sensible y coordinar acciones en la inteligencia del Estado.

Actividad legislativa y declaraciones patrimoniales

Su actividad política tomó fuerza con la impugnación al binomio presidencial de Guillermo Lasso y Alfredo Borrero en 2021, una acción que presentó ante el Tribunal Contencioso Electoral. Para 2023 asumió como legislador alterno y, dos años después, el 14 de mayo de 2025, se principalizó en el cargo tras la salida de Schettini.

En cada una de sus declaraciones juramentadas de bienes, Santiago Díaz reportó patrimonios que se mantuvieron por encima del medio millón de dólares. En 2018, sus activos ascendían a 568 000 dólares y sus pasivos eran de 102 000.

Para 2025, registró activos por 579 000 y pasivos por 23 000 dólares, según los datos disponibles.

Denuncia, reacción y separación del movimiento

La denuncia por supuesta violación fue presentada por el padre de la menor, quien acusó a Díaz de haber cometido el hecho aprovechando la cercanía con su familia.

El caso se hizo público a través de redes sociales y provocó la reacción inmediata del bloque de la Revolución Ciudadana.

En su cuenta de X, Díaz rechazó las acusaciones. Aseguró que se trataba de un “montaje judicial” y acusó al Gobierno y al sistema judicial de perseguirlo. También anticipó que pedirá licencia sin sueldo mientras se desarrollen las investigaciones.

Expulsión del correísmo como “muestra de coherencia”

El bloque de la Revolución Ciudadana emitió un comunicado para anunciar su separación inmediata. Argumentó que ante la gravedad del señalamiento no había espacio para la duda ni para la protección política.

“Siempre estaremos del lado de las víctimas”, señaló el pronunciamiento, que agregó que la integridad de una niña está por encima de cualquier cargo o militancia.

Esa decisión implicó también la pérdida de la curul que ocupaba como alterno. Aunque Díaz insiste en su inocencia, el correísmo decidió cortar vínculos con quien alguna vez formó parte del círculo más cercano al poder en los años de gobierno de Rafael Correa.

Exasesora de Jorge Glas cuestiona al correísmo por vínculos con Díaz

Soledad Padilla, exasesora de Jorge Glas, se pronunció en redes sociales tras la denuncia por presunta violación contra Santiago Díaz. Aseguró que dentro del correísmo se conocía el poder e influencia que él tenía en el movimiento.

“Díganle la verdad al país. Porque afuera no saben quién era realmente Joseph Santiago Díaz, pero ustedes sí lo sabían”, escribió. Lo describió como un “asesor estrella”, parte del buró político, y cercano al expresidente Rafael Correa.

Padilla sostuvo que no era “un asambleísta más”, como se intenta presentar ahora, sino un operador de absoluta confianza del expresidente. Cuestionó que desde el correísmo se emita un comunicado como si se tratara de un desconocido: “Hoy quieren lavarse las manos. Pero no podrán. La justicia siempre alcanza. Y el tiempo pone a cada quien en su lugar”.

También dijo ser una víctima y mencionó que existen otras mujeres en la misma situación.