
Daniel Noboa, presidente del Ecuador, abordó el tema de la cooperación militar internacional en una entrevista con CNN desde Latacunga. El mandatario habló de la ubicación de las bases militares extranjeras en el país en caso de que gané el sí en la pregunta del referendo.
Noboa indicó que Baltra, en Galápagos, figura como una ubicación clave para vigilar actividades ilícitas en alta mar y frenar redes criminales lejos del continente.
También mencionó a Santa Elena como un punto frente a rutas marítimas empleadas por organizaciones dedicadas al tráfico de drogas.
Además, señaló a Manta, en Manabí, donde convergen corredores marítimos vinculados a redes internacionales del crimen organizado. Para el presidente, estos tres puntos refuerzan la capacidad de control marítimo del país.
Noboa indicó que su Gobierno ya presentó una solicitud formal a Estados Unidos para coordinar actividades conjuntas en territorio ecuatoriano.
Insistió en que el país necesita apoyo económico, tecnológico y militar para enfrentar estructuras criminales que superan la capacidad operativa nacional.
El mandatario también recordó que países como Colombia permiten bases de otros Estados y señaló que esa cooperación incrementa la sensación de seguridad en las zonas de influencia.
La propuesta de Noboa forma parte de una reforma parcial de la Constitución. La Corte Constitucional avaló la pregunta y determinó que la decisión final recaerá en la ciudadanía.
Ese proceso recuerda el antecedente de la base de Manta, que operó entre 1999 y 2009 hasta la entrada en vigencia de la Constitución de Montecristi, que prohibió instalaciones militares extranjeras en el país.
El abogado constitucionalista Edison Guarango explicó que la soberanía se respeta mientras existan tratados bilaterales con cláusulas claras.
Destacó que la cooperación militar se asimila a la presencia de embajadas o consulados, siempre que el país mantenga control sobre las reglas de operación.