
El Senado de Estados Unidos aprobó un paquete presupuestario presentado por el presidente Donald Trump, este martes 1 de julio de 2025. La iniciativa legal, que deberá retornar a la Cámara de Representantes para ser votada, propone recortes fiscales, entre ellos, una reducción al impuesto a las remesas por envíos y pagos de migrantes.
Te contamos en qué consiste esta reforma y cómo afectarían a los envíos de dinero a Ecuador.
La propuesta de Trump busca aplicar permanentes recortes fiscales que, según los congresistas, supondrían al país norteamericano una pérdida de ingresos de 4 y 4,5 billones de dólares durante la próxima década.
De esta forma, se espera que el déficit crezca de 1,1 billones a 3 billones de dólares, pero a la vez, que sus ciudadanos paguen menos impuestos, incluida una exención de hasta 25 000 dólares anuales sobre las propinas.
Parte de las deducciones fiscales récord del plan se financiarían, eso sí, con recortes de en torno a 1,2 billones de dólares que afectarán al programa de salud Medicaid. Esto causaría que personas de escasos recursos no puedan acceder a programas de asistencia.
Si se aprueba la ley, los impuestos sobre remesas también se reducirán. La norma plantea que un migrante que envíe más de 15 dólares cargará con un impuesto del 1 %. Esto es menos del 3,5 % que se planteó originalmente.
El 22 de mayo, los republicanos en Estados Unidos lograron que se apruebe este impuesto a las remesas en la Cámara de Representantes.
El megaproyecto económico proponía un impuesto del 5 % al envío de remesas, pero se redujo al 3,5 %. Finalmente, este martes, se votó por un porcentaje fijo del 1 %
Este nuevo impuesto a las remesas afectaría a quienes envían dinero desde EE. UU., sin importar si tienen residencia permanente, visas de trabajo o cualquier otro estatus migratorio temporal. Solo los ciudadanos estadounidenses estarían exentos del cobro.
La medida aplica para envíos y pagos en efectivo, cheques y giros postales, mas no para transferencias interbancarias. Se espera que, de aprobarse, entre en vigor desde 2026.
En el caso de ratificarse en el Senado el 1% de impuesto a las remesas, los migrantes ecuatorianos pagarían 48 millones de dólares, 122 millones menos de la consideración inicial con el 3,5 %.
Este monto parte de los 4 804,1 millones de dólares que ingresaron al país desde Estados Unidos en 2024, según el último informe publicado por el Banco Central del Ecuador.
Ese año, Ecuador recibió 6 539,8 millones de dólares por remesas. El 73,5% del dinero vino de este país norteamericano y el 27,5 % de España, Italia y el resto del mundo.
Comparado con el 2023, Ecuador tuvo un crecimiento del 23,8 % en las remesas enviadas por migrantes ecuatorianos que viven en Estados Unidos.
Las remesas totales representaron el 5,2% del PIB ecuatoriano en 2024; solo las de Estados Unidos cubrieron el 3,9%.
Un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) determinó que más del 60% de las remesas que llegan al Ecuador se destinan a la manutención familiar.
Si por ejemplo envías o pagas 1 000 dólares desde Estados Unidos a Ecuador, con el nuevo impuesto a las remesas deberías asumir un impuesto de 10 dólares.
A este valor se le suma la comisión de las casas de servicios financieros, que dependiendo del monto y del método (express) te hacen un recargo. Este precio varía por la entidad, pero en promedio suele ser entre seis a ocho dólares por este valor.
Es decir, pagarías en total 1 018 dólares, 18 de ellos por comisión y el nuevo impuesto a las remesas.
Con la propuesta de Trump se planea aplicar incrementos presupuestarios en seguridad y control fronterizo.
Las estimaciones hablan de unos 175 000 millones de dólares más en cuatro años destinados a construir nuevos centros de detención o muros y otras barreras de vigilancia tecnológica.
Parte de ese dinero se iría en defensa, unos 150 000 millones de dólares; mientras que los otros 25 000 millones se destinarían a la creación de un escudo antimisiles.
Sin embargo, el proyecto ha sido duramente criticado por los expertos debido a su viabilidad real y al hecho de que fomentaría una nueva carrera armamentística, con países como China o Rusia optando por ampliar arsenales para tener capacidad potencial de penetrar este nuevo escudo.
Con información de EFE.