
Ecuador cuenta con menos ganado vacuno que hace una década y ese cambio se refleja en el precio de la carne. Entre 2015 y 2025, el hato nacional bajó de 4,1 millones a 3,2 millones de cabezas, una pérdida cercana a 900 000 reses, según la Encuesta de Superficie y Producción Agropecuaria Continua 2025 del INEC. Los ganaderos de las provincias con más tradición cárnica describen precios récord en las ferias, mientras el Ministerio de Agricultura sostiene que el mercado se mueve, hasta ahora, dentro de rangos moderados.
En Santo Domingo de los Tsáchilas, una de las provincias productoras de carne, este tipo de ganadería pierde terreno frente a cultivos como la piña, el cacao, boya y bosque maderable, según Vinicio Arteaga, presidente de la Asociación de Ganaderos de la provincia (Asogan).
En los últimos cinco añpos, las grandes haciendas, que sobrepasan las 500 y 1 000 hectáreas de tierras, botaron los pastizales para sembrar productos más rentables que la ganadería.
Esos cambios se observan a 30 kilómetros alrededor de los principales ejes viales de la provincia: hacia la vía La Concordia, Quevedo y Chone. Las plantaciones de piña son visibles en ambos lados de la vía a La Concordia cuando se viaja por ese sector. Este cultivo y los otros son más rentables que el ganado de carne, dice Arteaga.
La inseguridad es otro factor que afecta a los ganaderos de la provincia, pues ha crecido el abigeato en las fincas, aunque no hay cifras. El tercero es un factor más técnico, según Arteada, ya que se ha hecho un cruce genético con el ganado brahman (solo carne), para obtener animales de doble propósito, es decir, que sirvan para carne y leche. Ese cruce ha reducido los músculos de sus piernas traseras, que es la más valiosa para la producción de carne. Esos cambios se han hecho en Manabí, la provincia por excelencia en la cría de reses para carne.
Byron Corral, expresidente de la Corporación de Ganaderos de Manabí, agrega otras causas a la reducción del hato de la provincia. Falta de créditos estatales, la sequía del 2024 y la siembra de cultivos rentables como el cacao e inversión en camaroneras en zonas de pastizales. En Manabí, la ganadería está en Chone, Pedernales, Flavio Alfaro y El Carmen.
Debido a la disminución de la oferta de ganado, el precio de la libra de carne en pie se incrementó. En la Feria de Ganado de Santo Domingo pasó de 0,65 a 1,10 dólares, según Arteaga. En abril y mayo de 2026 tuvieron en un solo día 6 500 animales en la feria, cuando lo normal son 5 000. Sin embargo, en las dos últimas semanas apenas llegaron 4 000 reses para comercializarse, lo cual presionó el precio al alza.
En Manabí, el precio de la carne en pie pasó de 0,90 a 1,30 dólares la libra en las ferias, pero para el consumidor llega a 3,50 o 4 dólares, asegura Corral, un viejo ganadero de Chone.
En los mercados de Santo Domingo, como el Municipal y el Unión y Progreso, el precio de la libra de carne pura (como le llaman los consumidores) se ubica en cuatro dólares desde principios de este 2026, mientras que con hueso sobrepasa los 3 dólares. Ese precio se mantiene, dicen los clientes.
El Ministerio de Agricultura también hace su análisis del comportamiento de la Feria Ganadera en Santo Domingo y hay coincidencias con Arteaga. Según la Subsecretaría de Información y Comercialización Agropecuaria, el precio del bovino en pie en esa feria pasó de 1,08 dólares por libra en enero de 2026 a 1,10 dólares en junio, con un mínimo de 1,06 dólares en abril. La entidad describe ese comportamiento como estable, sin incrementos abruptos durante el primer semestre.
En los camales municipales que monitorea el Ministerio, la evolución en el mismo periodo también aparece moderada: en Quito, la libra pasó de 1,91 a 2 dólares; en Guayaquil, de 2,05 a 2,15 dólares; en Cuenca, de 2,18 a 2,10 dólares, con una ligera baja respecto a mayo. El Ministerio atribuye estas variaciones a factores coyunturales como costos de transporte, la temporada de lluvias, feriados y cambios puntuales en la oferta de animales, sin un factor único detrás del alza.
La Cartera de Estado realiza una aclaración: estos precios de la carne en Ecuador constituyen una referencia del comportamiento del mercado en los puntos de monitoreo y no corresponden a precios de comercialización al consumidor final.
Los datos de Espac 2025 muestran un ritmo de pérdida de la ganadería que crece con el tiempo. Entre 2015 y 2023, el hato nacional cayó 9,5%. Mientras que entre 2023 y 2025, en apenas dos años, la caída llegó al 14%, con más de 500 000 cabezas menos. El país perdió más ganado en ese último tramo que en los ocho años anteriores juntos, según la información de la Espac.
Cuatro provincias concentran buena parte de esa pérdida: Manabí, Santo Domingo, Esmeraldas y Guayas representan un tercio del hato nacional, pero aportan cerca de la mitad del total de reses perdidas en la década. Santo Domingo registra la caída más reciente y pronunciada; Guayas acumula el mayor descenso en 10 años, con 41% menos de cabezas; Manabí frena su pérdida en el tramo final; Esmeraldas, en cambio, recupera su ganado entre 2023 y 2025.
Según el Ministerio de Agricultura, la reducción del inventario bovino está asociada principalmente con la disminución del área de pastos. La información del Mapa de Uso y Cobertura del MAGP – 2025 muestra que los pastos cultivados pasaron de 3,21 millones de hectáreas en 2015 a 2,82 millones en 2025.
La reducción es de aproximadamente 383 000 hectáreas lo que disminuyó la capacidad de soporte para la ganadería y coincide con la caída del 22,2 % del hato bovino. “Ha existido un cambio de áreas de potrero a cultivos más rentables, como el cacao, el plátano e inclusive el crecimiento de la ciudad, de las áreas comerciales, de las áreas industriales”, asegura el Ministerio.
La entidad refuerza ese análisis con el siguiente dato. Un porcentaje de productores pecuarios del país cambió su producción desde 2015, al vender sus hatos para ocupar sus tierras en camaroneras de agua dulce. Pero, desde finales de 2023 otros se dedicaron al cultivo del cacao, tras el aumento récord del precio internacional.
La región amazónica no funciona como alternativa para la migración del ganado de la Costa. Su hato bajó de 391 160 cabezas en 2015 a 262 921 en 2025, una contracción de casi 33%, superior al promedio nacional que es del 22%, revelan los datos de la encuesta Espac.
Napo concentra la caída más fuerte de la zona, con una pérdida de más de 70% en la década. El Ministerio precisa que Napo, Sucumbíos y Orellana no son provincias ganaderas nuevas, sino territorios con una actividad pecuaria de varias décadas. Los cambios recientes responden a una reorganización de la producción dentro de la frontera agrícola.
La Sierra presenta un giro distinto: entre 2015 y 2023 aumentó su hato, pero entre 2023 y 2025 el número de cabezas retrocedió 17,4%, la caída porcentual más alta de las tres regiones en ese tramo reciente, por encima incluso de la Costa. Esa cifra indica que la contracción ya no se limita a las provincias tradicionalmente cárnicas.
Esto quiere decir que la ganadería vacuna se está reduciendo en casi todo el país simultáneamente.
Frente a este panorama, el Ministerio de Agricultura inofrmó que impulsa el Proyecto de Fortalecimiento Sostenible Pecuario del Ecuador, que se ejecutará entre 2026 y 2029. La iniciativa abarca a 28 204 pequeños y medianos productores, con énfasis en mujeres rurales.
A través de sus componentes, el proyecto promoverá la producción pecuaria mediante el establecimiento de 20 000 hectáreas de pasturas mejoradas, la creación de 500 escuelas de formación pecuaria, la vacunación de 300 000 terneras contra la brucelosis bovina y la incorporación de tecnologías reproductivas para brindar el servicio de inseminación artificial a 40 000 bovinos.
Se contempa la ejecución de procesos de capacitación en producción sostenible, sanidad y reproducción animal, y la entrega de 12 204 herramientas tecnológicas pecuarias a productores.
El objetivo es elevar la eficiencia del uso del suelo ganadero, con la meta de pasar de un promedio de tres o cuatro cabezas por hectárea a cinco, sin necesidad de ampliar la frontera agropecuaria.
Información externa: Producción de ganado por países
El hato bovino cayó porque los ganaderos han reemplazado los pastizales por cultivos más rentables —piña, cacao, plátano y camaroneras— y porque se redujo el área de pastos cultivados en casi 383 000 hectáreas entre 2015 y 2025.
Contexto: A eso se suman la inseguridad rural (aumento del abigeato en las fincas), la falta de créditos estatales, la sequía de 2024 y un cruce genético con ganado brahman que redujo la masa muscular apta para carne, según Vinicio Arteaga (Asogan Santo Domingo) y Byron Corral (exdirigente ganadero de Manabí).
En las ferias de Santo Domingo, la libra de ganado en pie subió de 0,65 a 1,10 dólares; en Manabí, de 0,90 a 1,30 dólares. Al consumidor, la libra de carne llega hasta 3,50 o 4 dólares en Chone y ronda los 4 dólares en mercados de Santo Domingo.
Contexto: Sin embargo, el Ministerio de Agricultura monitorea otro tramo de la cadena —camales municipales— y allí registra variaciones moderadas: en Quito la libra pasó de 1,91 a 2 dólares, en Guayaquil de 2,05 a 2,15 y en Cuenca bajó levemente a 2,10 dólares entre enero y junio de 2026.
Manabí, Santo Domingo de los Tsáchilas, Esmeraldas y Guayas concentran cerca de la mitad de toda la pérdida nacional de reses en la última década, pese a tener solo un tercio del hato del país. Guayas acumula la mayor caída (-41%), y Santo Domingo registra el desplome más pronunciado y reciente.
Contexto: Manabí frenó su caída en el tramo final (2023-2025), mientras que Esmeraldas es la única de las cuatro que recuperó cabezas de ganado en ese mismo período, según la Espac 2025 del INEC.
No. El hato vacuno de la región amazónica bajó de 391 160 a 262 921 cabezas entre 2015 y 2025, una caída de casi 33%, superior al promedio nacional de 22%.
Contexto: Napo es la provincia con la pérdida más fuerte de la zona (más de 70% en la década). El Ministerio de Agricultura aclara que Napo, Sucumbíos y Orellana no son territorios ganaderos nuevos, sino zonas con actividad pecuaria de décadas que ahora atraviesan una reorganización productiva, no una expansión.
El Ministerio de Agricultura ejecutará entre 2026 y 2029 el Proyecto de Fortalecimiento Sostenible Pecuario del Ecuador, dirigido a 28.204 pequeños y medianos productores, con énfasis en mujeres rurales.
Contexto: El plan incluye 20 000 hectáreas de pasturas mejoradas, 500 escuelas de formación pecuaria, vacunación de 300 000 terneras contra brucelosis bovina e inseminación artificial para 40 000 bovinos, con la meta de subir de 3-4 a 5 cabezas por hectárea sin ampliar la frontera agropecuaria.