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Si bien las tasas de interés para los depósitos a plazo fijo o pólizas se han reducido en Ecuador, aún es posible contratar este producto financiero si está ahorrando y quiere sacar provecho para hacer crecer su dinero. Generalmente, estas pólizas o depósitos a plazo fijo se obtienen en un banco o cooperativa de ahorro y crédito.
Dos expertos explican cómo hacerlo, por qué, los beneficios y los requisitos que deben ser tomados en cuenta a la hora de decidirse por este producto financiero.
Un depósito a plazo fijo o póliza de inversión es un instrumento financiero en el cual se coloca una cantidad de dinero en una entidad financiera por un tiempo establecido, a cambio de una tasa de interés fija. El tiempo puede ser de 30, 60, 90, 360 días o más tiempo. La cantidad y el tiempo lo decide usted, si desea guardar ese dinero mediante este producto financiero.
Según el experto económico Alberto Acosta Burneo, la tasa pasiva referencial del Banco Central del Ecuador (BCE) llegó a 8,45% en 2024. Hoy está en 4,93% o hasta menos: de 4% a 4,40%, dice David Pazmiño, docente de la Business School de la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE).
¿Por qué pagan menos los bancos? Pazmiño lo atribuye al exceso de liquidez que llegó con el aumento del precio del cacao. Con más dinero del que logran prestar, los bancos no necesitan captar. De ahí los mensajes con créditos preaprobados. “Pero eso es ahora, eso puede cambiar”, dice.
Con ese dato, antes de abrir una póliza o depósito a plazo fijo en el último trimestre de 2026, saque cuentas y analice si es conveniente invertir su dinero y a qué tiempo.
Pazmiño pide desglosar su presupuesto mensual. Sume los gastos fijos: cuánto destina para arriendo, pago de préstamo de vivienda, alimentación, transporte, educación de sus hijos (si los hay) y servicios básicos. Si quiere construir una cultura de ahorro, se aconseja destinar de 10% al 20% de sus ingresos mensuales. El estándar mínimo es 10%.
Los expertos en finanzas personales recomiendan usar esta regla para el ahorro: 50/30/20.
Si ya ahorra y tiene una cantidad importante (cualquiera que sea), puede pensar en una póliza o depósito a plazo fijo. Para Pazmiño, es una forma segura de invertir. Tras la crisis de 1999, dice, Ecuador cuenta con un sistema financiero sólido.
La póliza paga algo que una cuenta de ahorros común no lo hace, insiste Pazmiño. “El dinero en el bolsillo o en la cuenta no genera rendimientos”. En este momento, pese a la caída de los rendimientos de las tasas de interés, se gana menos, pero es seguro, comenta.
Él agrega que hay inversiones en bolsa o en divisas, pero con más riesgo y con la necesidad de conocimientos. Para alguien que no sabe de inversiones, la póliza es la opción más segura, sostiene.
Los bancos y cooperativas no responden al mismo ente de control. Los primeros están bajo la Superintendencia de Bancos; las segundas, bajo la Superintendencia de Economía Popular y Solidaria. “Las reglas no son iguales”, advierte el docente.
Su recomendación es acudir a un banco o una cooperativa con solvencia, liquidez y buenos indicadores financieros. Con los bancos, la revisión es sencilla porque tienen calificación y es fácil ver sus publicaciones en redes sociales o en sus páginas web.
En las cooperativas no la tienen. Un consejo de Pazmiño es leer sus balances, que son públicos. Para reconocer a una buena cooperativa, por ejemplo, se debe observar este dato: Una cooperativa que coloca créditos y mantiene una cartera vencida baja muestra buena liquidez.
Acosta Burneo y Pazmiño proponen algunas reglas. Antes de abrir la póliza, Pazmiño sugiere mirar el monto, la tasa de interés, el rendimiento y el plazo.
Pazmiño comenta que una de las realidades más duras del Ecuador es que no todas las familias tienen las mismas condiciones. Hay muchas que tienen ingresos variables y que llegan con las justas al final de mes. Los que quizás tengan un poquito más controlado, pueden tener ahorros e inversiones.
Si tenían dinero destinado para el ocio o la diversión, probablemente tengan que separar o restringirse un poco en esos rubros para afrontar las emergencias.
Sin embargo, la realidad del país es compleja. Apenas tres de cada 10 ecuatorianos tienen un empleo formal. La canasta del INEC supera los 800 dólares, mientras el salario básico está en 482 dólares. Ese cálculo supone 2,5 personas que trabajan en una familia de cuatro, pero en muchos hogares trabaja solo una.
En esas circunstancias es más reducido el grupo que podría tener estas facilidades o condiciones para para un depósito o póliza.
Aún así, el docente sostiene que ahorrar es posible, “así sean 20 dólares mensuales”.
Las pólizas o depósito a plazo fijo
Es un instrumento financiero en el que una persona coloca una cantidad de dinero en un banco o una cooperativa de ahorro y crédito por un tiempo establecido, a cambio de una tasa de interés fija.
El plazo puede ser de 30, 60, 90, 360 días o más, y el cliente decide el monto y el tiempo. Durante ese periodo, el dinero queda inmovilizado y no puede retirarse. Para David Pazmiño, docente de la Business School de la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE), es una forma segura de invertir porque, tras la crisis de 1999, el país cuenta con un sistema financiero sólido.
La tasa pasiva referencial del Banco Central del Ecuador (BCE) está en 4,93%, según el economista Alberto Acosta Burneo. Pazmiño ubica los rendimientos actuales entre 4% y 4,4%. En 2024, la tasa pasiva referencial llegó a 8,45%. Pazmiño atribuye la caída al exceso de liquidez que dejó el aumento del precio del cacao: con más dinero del que logran prestar, los bancos no necesitan captar depósitos. Por eso ofrecen créditos preaprobados. “Pero eso es ahora, eso puede cambiar”, advierte el docente.
Con la tasa actual, Acosta Burneo recomienda un plazo de tres meses. A un año, el dinero puede quedar atado a un rendimiento bajo justo cuando las tasas mejoren. La regla de los expertos: si las tasas suben, no conviene un plazo largo; si bajan, sí, porque protege de la caída. Pazmiño añade que quien tiene exceso de liquidez puede dejar el dinero un año, mientras que quien prevé apuros debería colocarlo a 30 días y renovar. La tasa queda fija desde la apertura. El trámite se puede hacer desde la banca móvil.
Pazmiño recomienda un banco o una cooperativa con solvencia, liquidez y buenos indicadores financieros. Bancos y cooperativas responden a entes de control distintos: la Superintendencia de Bancos y la Superintendencia de Economía Popular y Solidaria. “Las reglas no son iguales”, advierte el docente. Los bancos tienen calificación; las cooperativas, no. En ese caso, Pazmiño aconseja leer sus balances, que son públicos. Una cooperativa que coloca créditos y mantiene una cartera vencida baja muestra buena liquidez.
Para construir una cultura de ahorro, la recomendación es destinar entre el 10% y el 20% de los ingresos mensuales. El mínimo es 10%. Los expertos en finanzas personales sugieren la regla 50/30/20: 50% para necesidades básicas, 30% para gastos personales u ocio y 20% para ahorro o pago de deudas. Pazmiño pide sumar antes los gastos fijos: arriendo o préstamo de vivienda, alimentación, transporte, educación y servicios básicos. La póliza debe ser una cantidad que no comprometa la liquidez, es decir, la capacidad de cubrir obligaciones de corto plazo. En un país donde apenas tres de cada 10 ecuatorianos tienen empleo formal, el docente sostiene que ahorrar es posible, “así sean 20 dólares mensuales”.