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OCP Ecuador informó este 8 de julio de 2025 que la tarde del lunes 7 de julio se suspendió nuevamente el bombeo de crudo ante el avance de la erosión regresiva en el sector del río Coca y sus afluentes, específicamente en el kilómetro 100, en la parroquia Gonzalo Díaz de Pineda, cantón El Chaco, provincia de Napo.
La tarde del lunes, en la zona se registró un gran de deslizamiento de tierra que dejó expuestas las tres tuberías que pasan por el lugar: el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP) y los poliductos.
En un comunicado, OCP señaló que el fenómeno de erosión regresiva representa una amenaza constante para la infraestructura del oleoducto, por lo que la empresa optó por priorizar la seguridad de sus operaciones y la protección ambiental. OCP Ecuador monitorea permanentemente la evolución del terreno para tomar acciones oportunas que eviten incidentes mayores.
Actualmente, los equipos técnicos trabajan en la construcción de un segundo bypass o variante, diseñado para restablecer el transporte de crudo de manera segura y en el menor tiempo posible, agregó la empresa.
Por su parte, la empresa pública de Petroecuador aún no ha confirmado sobre la situación de los dos oleoductos a su cargo: SOTE y Poliducto. Según video y fotografías compartidas en redes sociales, las tuberías quedaron expuestas tras el gran deslizamiento de tierra de este lunes. El hecho habría ocurrido a unos 200 metros al norte del río Loco, afluente del río Coca.
El transporte de crudo por OCP Ecuador se suspendió horas después de haber retomado la operación. El oleoducto estuvo paralizado seis días, entre el 1 y 7 julio, por la construcción de un bypass en el kilómetro 100, en la parroquia Gonzalo Díaz de Pineda, cantón El Chaco, provincia de Napo. Ahora se tendrá que construir una nueva variante.
A las 17:00 de lunes, fuentes estatales confirmaron que se estaba drenando el crudo en la comunidad San Luis (Napo). Era una medida preventiva ante un posible rompimiento de las tuberías, provocado por el nuevo deslizamiento.
La erosión regresiva y lateral del río Coca y sus afluentes continúa afectando gravemente la infraestructura petrolera. Desde febrero de 2020, este fenómeno ha destruido varios tramos de los oleoductos OCP y SOTE. Además de poliductos, carreteras, barrios enteros, infraestructura turística y amenaza las obras de captación de la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, la más grande del país.
Enlace externo: Petroecuador
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