Intensas lluvias activan alarmas por erosión en el río Coca que amenaza la hidroeléctrica

La erosión regresiva del río Coca está a 4,7 km de captación de Coca Codo Sinclair y amenaza infraestructura petrolera y vías.

Fecha de publicación:

Fecha de modificación:

Las intensas lluvias registradas en las provincias amazónicas de Sucumbíos y Napo durante las últimas semanas aceleraron la erosión regresiva del río Coca y sus afluentes.

Entre abril y julio de 2025, este fenómeno natural mostró un avance significativo. Antes de la temporada lluviosa, el frente de erosión se encontraba a 6,1 kilómetros de las obras de captación de la Central Coca Codo Sinclair.

Actualmente, se sitúa a solo 4,7 kilómetros, lo que evidencia un acercamiento a la infraestructura hidroeléctrica.

Más noticias

Caudales altos y riesgo en infraestructura

El martes 1 de julio a las 11:00, el río registró un caudal máximo de 2 088 metros cúbicos por segundo (m³/s), un valor muy superior al caudal mínimo de 936 m³/s registrado a las 03:00.

Este alto caudal provocó una fuerte erosión lateral, sobre todo en la margen izquierda aguas abajo del poblado de San Carlos, en Napo.

La situación activó el proceso de erosión regresiva en el río Loco, afluente del Coca, que amenaza la vía E45, el puente sobre este afluente e infraestructura petrolera.

La suspensión de operaciones del OCP

Este martes 1 de julio, el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP) Ecuador suspendió preventivamente el bombeo de crudo debido al riesgo de colapso en sus tuberías.

En cambio, el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) continúa operando con normalidad. Pero, la empresa pública Petroecuador mantiene un monitoreo constante en la zona para detectar posibles cambios.

Otro peligro constante son las posibles afectaciones a la captación de agua de la Central Coca Codo Sinclair. El informe emitido este martes 1 de julio por la Comisión Ejecutora del Río Coca de la Corporación Eléctrica del Ecuador (CERC-Celec) aclara que esta infraestructura no enfrenta riesgo de colapso.

Actualmente, se cumplen los plazos previstos para las obras de protección y se mantiene un monitoreo detallado del cauce, según el reporte.

Sin embargo, en el sector del campamento La Loma, propiedad de Celec, se registra la profundización del cauce del río y la erosión lateral.

Asimismo, en los ríos Malo y Loco hay una importante erosión lateral y erosión de las obras de protección, que deben ser reconstruidas.

Profundización y daños en márgenes

La erosión regresiva del río Coca y sus afluentes se caracteriza por la profundización del cauce, lo que modifica la pendiente del río y favorece su avance.

La última medición, realizada con tecnología LiDAR, mostró un incremento de uno a 1,5 metros en la profundidad del lecho, acompañado de erosión lateral en ambas márgenes.

Sin embargo, debido a la falta de condiciones meteorológicas adecuadas, no se han podido confirmar los cambios morfológicos con precisión en semanas recientes, señala el monitoreo diario de la Comisión Ejecutora del Río Coca (CERC). Para realizar la medición se requiere caudales inferiores a 20 m3/s.

Obras de protección y control

La Celec, a través de la CERC, avanza con obras temporales y permanentes para mitigar los daños. Entre las acciones destacan el encauzamiento, la protección de taludes, el acorazamiento del cauce y la construcción de espigones. Estas obras requieren mantenimiento constante.

Además, el Dique Permeable, parte clave del Sistema de Control de Gradiente del río Coca, presenta un avance del 47,59%. Esta estructura cuenta con una pantalla de pilotes secantes, cuya cota superior es de 1 231 msnm. La obra se ejecuta con apoyo técnico del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos (USACE).

Erosión del río Coca empezó hace más de cinco años

El frente de erosión se ha mantenido durante 71 días a 4,7 kilómetros de la captación de la central Coca Codo Sinclair.

El último avance significativo, de 1,4 kilómetros, se registró el 22 de abril de 2025. Este fenómeno comenzó en febrero de 2020, tras el colapso de la cascada San Rafael, ubicada en el límite entre Napo y Sucumbíos, a 19 kilómetros de las obras de captación. Desde entonces, la erosión ha avanzado 14,3 kilómetros río arriba.

A su paso ha dañado importante infraestructura privada y pública como vías, puentes, oleoductos, complejos turísticos, viviendas, sembríos y más.

Según el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología(Inamhi), las lluvias en la Amazonía del Ecuador podrían continuar hasta finales de julio.

Enlace externo: Celec EP


Te recomendamos