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Mujeres apuestan por la flexibilidad e independencia laboral

En la actualidad, las mujeres  nuevos patrones de trabajo. Foto referencial: Freepik

En la actualidad, las mujeres valoran la flexibilidad al ejercer una actividad laboral. También las labores independientes se suman a esta nueva perspectiva.

La pandemia impulsó la desvinculación laboral de muchas mujeres a escala internacional. La empleabilidad de este segmento ha ido aumentando, conforme la crisis ha ido cediendo.

En Ecuador, las mujeres hoy tienen más empleo que antes de la pandemia, señaló la Cámara de Comercio de Guayaquil. Hasta septiembre del 2022, habían 3,6 millones de mujeres con trabajo en Ecuador. Si esto se compara con la tasa de septiembre del 2019, hay un crecimiento de 6%.

No obstante, las condiciones laborales que enfrentan las mujeres no son las óptimas. En septiembre, solo 27% de ellas tenían un empleo adecuado. Esto es 15 puntos porcentuales por debajo de la tasa de empleo adecuado para hombres.

En este escenario, las mujeres optan por alternativas laborales, que no estén sujetas a horarios y pagos estandarizados, ya sea por necesidad o conveniencia. Esto ha implicado que las trabajadoras se enfoquen en empleos más flexibles o independientes.

La flexibilidad genera beneficios personales y laborales

A raíz de la pandemia, las condiciones laborales a escala mundial tuvieron un giro. Estas empezaron a centrarse en la tecnología y, con ello, impulsaron la posibilidad del trabajo remoto o híbrido. Esto brindó la oportunidad a algunos trabajadores de tener jornadas laborales que se puedan adaptar a sus necesidades.

Para las mujeres, y en especial las madres trabajadoras, la flexibilidad laboral representa varias ventajas. Entre ellas, tener un mayor balance entre lo profesional y lo familiar y un aumento de su calidad de vida. Esto en medio de un escenario post pandemia, que aumentó la carga de cuidado y tareas domésticas de las mujeres.

Esto ha impulsado que las trabajadoras busquen nuevos patrones de trabajo y más flexibles, señala el estudio Mujeres en el trabajo 2022, de Deloitte.

Algunas empresas tienen en cuenta estas preferencias. La firma Prestto, dedicada a tecnología, tiene una planilla compuesta mayoritariamente por mujeres. Aquí se han implementado políticas que impulsan el trabajo por resultados y basado en la flexibilidad. Esto ha sido más factible, debido al rubro al que se enfoca la empresa, comentó el CEO, Miguel Rossignoli.

Para el directivo, la industria tecnológica está ganando cada vez más mujeres, por las condiciones favorables que les ofrece, para su desarrollo profesional y personal. Esto va ir en constante crecimiento, aseguró.

Trabajo independiente evidencia crecimiento

También el trabajo independiente entre las mujeres ha ido ganando espacio. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), esta modalidad ha tenido un crecimiento entre septiembre de 2021 y 2022, en las diversas modalidades de empleo: adecuado, subempleo y otro empleo no pleno. Este es el último que tiene mayor porcentaje de trabajadoras.

La necesidad de contar con un empleo ha impulsado de mayor forma las modalidades independientes, aseguró José Luis Naranjo, socio de la consultora en Recursos Humanos Newlead. Entre estas están las consultorías o freelances.

El experto señala que se están rompiendo estigmas al respecto, ya que esta modalidad no debe verse como una precarización. Esto siempre y cuando, se garanticen condiciones de ingresos y mecanismos justos y legales.

Sin embargo, Naranjo reconoció que, en la mayoría de casos, la labor independiente descuida la afiliación a la seguridad social, ya que no es obligatoria en estos casos. En este sentido se producen perjuicios en cuanto al acceso de prestaciones laborales, de salud y de previsión, a futuro.

Por otro lado, la independencia laboral lleva a que las mujeres inicien sus emprendimientos. Las cifras de colocación de créditos de la banca privada evidencian que muchas mujeres han apostado por tener su negocio propio. Entre enero y septiembre, el 59% de los microcréditos estuvo destinado al segmento femenino.

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la reducción de las brechas de género deben estar enfocadas en políticas públicas que garanticen el acceso igualitario de mujeres al mercado laboral. Eso ayudará a que las condiciones de flexibilidad e independencia vayan de la mano con condiciones dignas de trabajo y no impulsen la precarización.


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