Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en uno de los principales motores del comercio mundial. Casi la mitad del crecimiento del intercambio internacional de mercancías durante 2026 está relacionada con productos tecnológicos utilizados para desarrollar esta industria, según la Organización Mundial del Comercio (OMC).
El dato fue presentado por Ngozi Okonjo-Iweala, directora general de la OMC, durante un encuentro con periodistas de países en desarrollo, celebrado antes del inicio de la Plenaria del Examen Global de la Ayuda para el Comercio, este 29 de octubre de 2026. en la sede del organismo, en Ginebra, Suiza.
La expansión de la IA está impulsando la comercialización de procesadores, semiconductores y equipos necesarios para construir centros de datos. Estos productos forman parte de una infraestructura tecnológica que adquiere creciente importancia para la economía mundial.
Okonjo-Iweala citó un estudio de la OMC según el cual la inteligencia artificial podría incrementar el comercio mundial un 40% hasta 2040, siempre que sus beneficios se distribuyan de manera inclusiva.
Sin embargo, la directora advirtió que la expansión tecnológica también presenta riesgos. Uno de ellos es que la concentración de inversiones en inteligencia artificial termine desplazando recursos destinados a otras actividades económicas.
“Existe preocupación por el hecho de que las inversiones y el crecimiento en otros sectores estén siendo desplazados. El desafío consiste en lograr que el crecimiento impulsado por la inteligencia artificial sea inclusivo y sostenible“, señaló.
La advertencia tiene especial relevancia para las economías en desarrollo, que enfrentan el desafío de integrarse a las nuevas cadenas comerciales y aprovechar los cambios tecnológicos.
El dinamismo de los productos relacionados con la IA también contribuye a explicar por qué el comercio internacional mantiene un desempeño superior al previsto, pese a las tensiones arancelarias y los conflictos internacionales.
Según las cifras expuestas por Okonjo-Iweala, la proyección de crecimiento del comercio mundial de mercancías para 2026 aumentó del 1,9% al 3,9%.
La directora recordó que el año anterior el comercio también superó las expectativas: frente a una previsión inicial del 2,4%, el crecimiento alcanzó el 4,2%.
Estos resultados se producen en un contexto de mayores restricciones comerciales y dificultades en rutas estratégicas, como el mar Negro, el mar Rojo y el estrecho de Ormuz.
La OMC estima que la proporción del comercio mundial realizada bajo sus condiciones pasó de aproximadamente el 80% al 72% después de las recientes medidas arancelarias.
El crecimiento del comercio vinculado a la inteligencia artificial abre un debate sobre la participación de los países en desarrollo en la economía digital.
Para Ecuador, el desafío consiste en identificar oportunidades de integración en mercados internacionales donde la infraestructura tecnológica, el conocimiento y la capacidad de adaptación adquieren mayor importancia.
Durante su intervención, Okonjo-Iweala sostuvo que los países deben examinar qué cambios internos necesitan realizar para fortalecer su participación en el comercio, en lugar de depender exclusivamente de la asistencia internacional.
La directora destacó la importancia de reducir obstáculos administrativos, mejorar la infraestructura y fortalecer las capacidades necesarias para acceder a los mercados internacionales.