
Junio y julio son los más lluviosos del año en la Amazonía del Ecuador. Pero las precipitaciones registradas de este 2024 han sido inusuales y han acelerado la erosión regresiva del río Coca, en Napo, con fuerza.
Por eso, según el informe de monitoreo diario de la Comisión Ejecutora Río Coca, entre el 16 de junio y el 3 de julio de 2024, se registraron caudales sobre los 3000 metros cúbicos por segundo (m³/s). Eso pone en riesgo la generación eléctrica de la central más grande del Ecuador.
El monitoreo del fenómeno natural, de este 3 de julio de 2024, señala que la erosión regresiva del río Coca y sus afluentes avanzó aguas arriba 1,2 kilómetros. En ese sentido, va en dirección a la obra de captación de la Central Hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, en 15 días.
La infraestructura está compuesta por una pequeña presa, un desarenador y compuertas de limpieza. Está ubicada en el nacimiento del río Coca, tras la unión de los ríos Quijos y Salado, en el cantón El Chaco, en Napo.
Esta estructura es fundamental para el funcionamiento de la hidroeléctrica. Como su nombre lo indica, capta el agua del río Coca para enviarla al embalse compensador por un túnel de 24,8 km de largo. Desde allí, el agua desciende 620 metros hasta la casa de máquinas, donde ocho turbinas transforman la energía del agua en electricidad.
La erosión regresiva del río Coca se registra desde febrero de 2020, tras la desaparición de la cascada San Rafael, en el límite provincial de Napo y Sucumbíos. En estos cuatro años, el fenómeno natural ha recorrido cerca de 13 kilómetros.
El avance de la erosión en Coca Codo Sinclair de este mes es significativo, porque se ralentizó desde julio de 2021 y se mantuvo entre los kilómetros 8 y 7 varios meses. Ahora ya está a solo 6 kilómetros de la captación de agua de Coca Codo Sinclair.
La Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec) ha invertido varios millones de dólares para evitar que la erosión avance, sin mucho éxito. La última obra concluyó en septiembre de 2023, fue la construcción de la pantalla de pilotes secantes, denominada Etapa 0. Con una inversión de más de 14 millones de dólares.
Esta infraestructura para mitigar la erosión está a 1,2 kilómetros de distancia de la captación de agua y se espera que detenga de alguna manera el fenómeno natural.
Otra obra que está pendiente es un dique permeable en el kilómetro 7,8. El concurso para la adjudicación de esta obra se lanzó en septiembre de 2023, pero hasta este 4 de julio de 2024, el proyecto no avanza. Esto, pese a que el exministro de Energía (e), Roberto Luque, aseguró que la adjudicación sería a finales de junio.
Ricardo Buitrón, consultor de temas eléctricos, señaló que las autoridades deben explicar por qué se ha demorado la adjudicación de esta obra y por qué se insiste en hacer un dique permeable en el kilómetro 7,8, ya que la erosión pasó hace rato por esta zona. Ahora se encuentra en el kilómetro 6,1. Para el experto, realizar este proyecto ya no tendría sentido.
El Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos (Usace) colabora con Ecuador para identificar los riesgos y posibles soluciones en el proceso erosivo del río Coca, desde agosto de 2021.
En su último informe, de febrero de 2024, se advierte que la erosión podría alcanzar las obras de captación de Coca Codo Sinclair en un plazo de entre dos a cinco años.
Incluso, el equipo técnico señala que existe la posibilidad de que el fenómeno natural avance de manera más rápida y llegue a la infraestructura en menos tiempo.