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18 millones de días productivos pierden las empresas por violencia contra la mujer

Imagen referencial. Las pérdidas causadas por los impactos hacia las mujeres agredidas es de USD 410 millones al año. Foto: Freepik

El entorno empresarial no se encuentra a salvo del impacto de la violencia contra las mujeres. Los diversos tipos de agresiones que reciben siete de 10 mujeres en el país interfieren con su capacidad de trabajar y reducen su productividad; lo cual, a su vez, representa pérdidas para las empresas.

El estudio ‘El impacto invisible en las grandes y medianas empresas privadas de la violencia contra las mujeres en relaciones de pareja’ analizó este problema con 12 101 trabajadoras y trabajadores de 35 grandes y medianas empresas de diversas ciudades del país.

La investigación fue realizada por el Programa PreViMujer/ GIZ y la Universidad de San Martín de Porres de Perú, en 2020.

Según el estudio, 31 de cada 100 trabajadores estuvieron involucrados directamente en situaciones de violencia, sea como agredidos o como agresores, en algún momento de su relación de pareja.

En el caso de las mujeres agredidas se reportan con mayor frecuencia la violencia psicológica con 32%, seguida de la física con 14,5%, sexual con 5,5% y económica con 4,8%.

En el contexto laboral, lo más frecuente fueron las amenazas por teléfono o correo electrónico.

El 70,4% de mujeres y el 61,6% de hombres afirma que estos casos han afectado el desempeño o rendimiento en el trabajo.

Esto se confirma, por ejemplo, con los reportes de ausentismo y tardanzas. Hay un 20% más de colaboradores, entre agredidas y agresores, que faltan al trabajo en comparación con los grupos que no lo son.

Caso de víctima de violencia

Karen M. es contadora, tiene 27 años y hace dos años fue víctima física y psicológica por parte de su ex pareja. Este problema, además de afectarle emocionalmente, le generó perjuicios en su trabajo. “No podía concentrarme, confundía cifras, nombres y pasaba el día angustiada. Cuando tenía que entregar reportes demoraba más tiempo y una vez mandé mal unas cifras, por lo cual tuve un llamado de atención”.

Si bien Karen pudo conservar su trabajo, se ausentó algunos días para sobrellevar el problema y tomar la decisión de terminar con su relación.

Perjuicio para las empresas

Todos estos impactos, al final, se traducen también en perjuicios para las empresas. Según el estudio, la violencia hacia la mujer genera pérdidas de más de USD 1 800 millones al año y de 18 millones de días productivos.

Las pérdidas causadas por los impactos hacia las mujeres agredidas es de USD 410 millones al año; mientras que los costos de los agresores son de unos USD 814 millones. “Las empresas no pueden decir que es un problema de mujeres”, enfatizó Christin Schulze, asesora junior del Programa PreViMujer.

Para la experta, la violencia contra la mujer todavía se maneja como un problema privado que se soluciona en casa. En ese sentido, destacó la importancia de evidenciar los impactos en todos los escenarios, incluido el empresarial, para involucrar a los actores en la búsqueda de soluciones.

Para Pablo Zambrano, presidente ejecutivo de la Cámara de Industrias y Producción (CIP), este tipo de violencia es un grave problema social, de derechos humanos y de salud pública a escala mundial.

Por ello, señaló que desde el entorno empresarial hay un compromiso para erradicar las brechas de género. “Un caso de éxito se concretó en marzo de este año. La CIP suscribió un acuerdo de cooperación con AVON para la socialización y difusión del protocolo interno de prevención, intervención y acompañamiento integral frente a casos de violencia basada en género”.

Según Zambrano, este tipo de iniciativas buscan orientar a las empresas a implementar políticas similares y concienciar sobre los efectos de la violencia de género, no solo en el ámbito laboral, sino también en el doméstico.

En el marco del Día Internacional de la eliminación de la violencia contra las mujeres, el sector empresarial lanzó la iniciativa Sello Empresa Segura libre de violencia y discriminación contra las mujeres.

Zambrano explicó que este reconocimiento será la máxima distinción, otorgada mediante una alianza público – privada, a las empresas ecuatorianas que promuevan la no violencia contra las mujeres y la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres.

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