
Los terremotos en Venezuela de magnitud 7,2 y 7,5 dejaron al menos 920 fallecidos y 3 360 heridos, según cifras oficiales. Mientras miles de rescatistas venezolanos y extranjeros recorren edificios colapsados en busca de sobrevivientes, una historia destacó dentro y fuera del país: la de Tsunami, un border collie de 8 años que participa en las labores de búsqueda y rescate.
Tsunami forma parte del Centro de Formación de Equipos Caninos de Intervención de Desastres (K-Sar Ecid), organización fundada y dirigida por Jorge Beens.
Este perro trabaja en los operativos desplegados en Caracas, una de las ciudades más afectadas por los sismos. Allí colabora con equipos especializados que llegaron desde distintos países para apoyar la búsqueda de personas atrapadas.
La labor de Tsunami cobró relevancia después de conocerse su pasado. Según informó Semana, el perro vivió una situación de maltrato antes de incorporarse a las labores de búsqueda y rescate. Jorge Beens relató que Tsunami salió de esa condición gracias a un proceso de recuperación que incluyó atención, cuidados y entrenamiento especializado.
Tras esa etapa, el animal desarrolló habilidades para participar en operaciones complejas. Su preparación le permitió detectar rastros humanos en zonas donde otras herramientas enfrentan dificultades.
Uno de los episodios más impactantes ocurrió en Caracas. Las tareas de rastreo de Tsunami permitieron localizar a un hombre de 60 años atrapado bajo los escombros en la urbanización San Bernardino.
Este rescate se produjo durante la noche del jueves 25 de junio y las imágenes circularon rápidamente en redes sociales, generando reconocimiento hacia el perro y los equipos de emergencia.
La emergencia en Venezuela volvió a mostrar la importancia de los equipos caninos durante desastres naturales. Estos animales pueden detectar rastros humanos donde las búsquedas manuales y algunos equipos tecnológicos encuentran limitaciones. Su capacidad olfativa les permite inspeccionar estructuras colapsadas y áreas difíciles de acceder.
Por esta razón, los rescatistas consideran a estos perros aliados fundamentales durante las operaciones. La historia de Tsunami también abrió una conversación sobre la recuperación de animales víctimas de abuso. Lo que alguna vez fue un perro que necesitó ayuda, hoy recorre edificios destruidos en busca de personas atrapadas, convirtiéndose en una señal de esperanza entre los escombros.