
Las autoridades en Bogotá profundizan las investigaciones tras el hallazgo de dos documentos de identidad con datos distintos en el apartamento donde fue encontrada la modelo Natalia Villalba.
La investigación por el fallecimiento de Natalia Villalba, cuyo cuerpo fue localizado dentro de una maleta en un apartamento del norte de Bogotá, tomó un giro inesperado para la Fiscalía y el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI).
Durante la inspección del inmueble, ubicado en el edificio Morph, los peritos judiciales hallaron dos pasaportes vigentes. Aunque comparten la misma fotografía de la víctima, registran apellidos diferentes, lo que abrió una nueva línea de análisis sobre la identidad y los movimientos recientes de la joven.
Según la información recolectada por los investigadores, la mujer, oriunda de Cúcuta, contaba con dos documentos migratorios activos. En el primer pasaporte figuraba legalmente como Natalia Villalba Rubiano.
Sin embargo, en el segundo documento, los peritos encontraron que aparecía registrada bajo el nombre de Natalia Rubiano Angarita.
Este hallazgo es fundamental para la Fiscalía, que busca determinar si esta dualidad de identidades fue empleada para realizar trámites o viajes internacionales.
Este descubrimiento se convirtió en un eje central de las investigaciones para reconstruir el historial reciente de la modelo. Las autoridades contrastan actualmente estos datos con registros migratorios que señalan desplazamientos hacia destinos internacionales como Madrid, en España, y Río de Janeiro, en Brasil.
El caso, que conmocionó a la capital colombiana, también implica el seguimiento a ciudadanos extranjeros que compartieron espacio con la víctima.
Según reportes preliminares, un ciudadano británico identificado como Matthew Foster, quien estuvo en el apartamento con la modelo entre el 7 y el 21 de junio, habría abandonado Colombia el pasado domingo.
Información revelada indica que el extranjero salió del territorio colombiano por el Puente Internacional de Rumichaca, en la frontera con Ecuador. Ante esto, las autoridades judiciales evalúan la emisión de una circular de Interpol para localizarlo, dado que su testimonio es clave para esclarecer lo ocurrido en el apartamento 702.
Allí se halló el cuerpo bajo condiciones que, según los peritos, alteraron evidencia biológica debido a la exposición prolongada al agua de la ducha.
Mientras la familia, representada por Claudia Villalba, espera la entrega del cuerpo para los actos fúnebres en Cúcuta, la investigación avanza en varios frentes.
La desaparición del teléfono celular de la víctima es otro de los puntos críticos. El dispositivo permitiría reconstruir las comunicaciones y los encuentros previos al hallazgo, un detalle que ya se perfila en las indagaciones.
Medicina Legal continúa trabajando en los análisis toxicológicos y forenses para determinar la causa exacta de la muerte. Mientras tanto, el edificio Morph ha entregado todos los registros de ingreso y grabaciones de seguridad a la Policía Metropolitana de Bogotá.