
El ministro español del Interior, Fernando Grande-Marlaska, aseguró este martes que ya regresaron a Marruecos 70 000 de las 72 000 personas que entraron a la ciudad española de Ceuta la semana pasada.
Grande-Marlaska agregó que el Gobierno español estudiará el resto de los casos de inmigrantes que aún permanecen en la ciudad norteafricana, fronteriza con Marruecos.
El objetivo es devolver a aquellos que no tengan derecho a permanecer en España, con información de EFE.
El ministro ofreció estos datos en una rueda de prensa tras participar en la reunión de los titulares de Interior de la Unión Europea.
En este encuentro, se mostró la “firme solidaridad” con España ante la crisis migratoria en Ceuta y se destacó la necesidad de “seguir luchando sin descanso” contra las redes de tráfico de migrantes.
El ministro explicó que el Gobierno está realizando trámites para “resolver la situación de ilegalidad” del resto de personas que aún no regresaron a Marruecos.
Las que no tengan derecho a permanecer en España serán “expulsadas”, siempre cumpliendo con la ley española e internacional y respetando los derechos humanos.
Grande-Marlaska destacó que las medidas adoptadas hasta ahora permitieron reducir un 30 % las entradas irregulares al conjunto de España en lo que va de 2026, en comparación con el año pasado.
Este descenso se produce a pesar del repunte esperado durante el periodo estival.
El ministro también mencionó un posible efecto de una sentencia del Tribunal Supremo español sobre las conocidas como “devoluciones en caliente”, que permiten expulsiones inmediatas desde Ceuta y Melilla a Marruecos. Para ello, se habían reforzado los medios necesarios.
Sobre la disposición de medios, Grande-Marlaska aseguró que el aumento de 18 mil agentes -hasta los 160 mil– desde su llegada al Gobierno en 2018, permite contar hoy con un 10 % más de policías nacionales y guardias civiles permanentes en Ceuta.
Este refuerzo responde a un compromiso del Gobierno durante los últimos ocho años.
Se traduce en medidas como la instalación de una barrera neumática y boyas para establecer un límite fronterizo físico entre España y Marruecos, así como otras inversiones comprometidas que ya se están ejecutando, indica EFE.
Con información de EFE