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Una joven de 17 años recibió una puñalada en el tórax; el hecho levantó debate sobre la violencia juvenil

Imagen referencial. El asesinato a una chica de París, Francia, relanza el debate de la violencia juvenil. La joven recibió una cuchillada en el tórax. Foto: Freepik

Tan sólo dos meses después del asesinato de una joven en una pelea con compañeros de instituto en Francia, así como la de otro adolescente en una reyerta, el asesinato este fin de semana de una chica de 17 años en la periferia de París ha vuelto a relanzar el debate sobre la violencia juvenil.

“Lo que hay que restablecer primero en nuestro país es la autoridad de los padres”, declaró este lunes 17 de mayo de 2021 el ministro del Interior, Gérald Darmanin, en el marco de la polémica.

La joven Marjorie, que iba a cumplir 18 años en julio, fue apuñalada con un cuchillo de cocina por un chico de 14 años.
Los hechos tuvieron lugar el viernes por la tarde en la localidad de Ivry-sur-Seine, localidad limítrofe con París, a raíz de que la hermana pequeña de la víctima se hubiera convertido en objeto de amenazas y acoso en la red social Snapchat.

Según las primeras informaciones, Marjorie, que iba a cumplir 18 años en julio, fue a hablar con los acosadores para tratar de defenderla y durante una discusión golpeó al autor de los hechos. Éste se fue a su casa a buscar un cuchillo que le clavó en el tórax.

La investigación tratará de establecer ahora si ese acto fue, como dice el sospechoso, para defenderse, o si fue el reflejo de un acto meditado.

El supuesto autor de los hechos se dio a la fuga, pero fue arrestado horas más tarde en una localidad adyacente y este domingo 16 de mayo fue imputado por asesinato. De momento, permanecerá en detención provisional durante seis meses.

Según describe el abogado del agresor en el diario Le Figaro, su cliente tenía problemas de disciplina en su anterior instituto, del que había sido expulsado, y había sido previamente interrogado en otro asunto de degradación de un inmueble, del que salió sin ser fichado.

En la revista Le Point, varios amigos de la víctima describen al agresor como una persona “un tanto exaltada” que buscaba ser el centro de atención, y en su barrio era muy popular.

En paralelo, estos conocidos hablan de la joven como una estudiante aplicada que iba a pasar las pruebas de fin de bachillerato para estudiar arquitectura.

La madre de la víctima ha lanzado un llamamiento público a los padres de adolescentes a quienes ha pedido que “asuman la responsabilidad”.

“No es excusable. Es muy fácil decir que son menores. A partir del momento en que discutes con alguien y vas a buscar un arma es que eres consciente de lo que estás haciendo. Que purgue su pena como menor, pero que lo haga también cuando sea adulto”, pidió la madre.

El abogado del agresor ha dicho que el menor lamenta los hechos y sus padres también han trasladado el pésame a la familia de la víctima, al tiempo que aseguran que no veían a su hijo “capaz de cometer un acto semejante”.

Mayor intervención humana

El Ayuntamiento de la localidad ha activado una célula de ayuda psicológica para menores y adultos, y ha dicho que van a doblar el número de mediadores.

“Sólo la presencia humana podrá calmar y cambiar las cosas. Luchamos para que la Policía Nacional tenga más medios para actuar a favor de tranquilidad”, dijo una responsable del consistorio, Sarah Misslin, en la emisora France 3.

El crimen ha reavivado los debates en torno a la cuestión de una supuesta generalización de la violencia entre jóvenes, acuciada por las redes sociales, donde el anonimato hacer perder el miedo a las consecuencias.

En febrero, dos menores de 14 años murieron en distintas ciudades del país a raíz de peleas o encontronazo con compañeros de instituto y conflictos entre bandas.

El agente Guillaume Roux, secretario de un sindicato policial en el departamento de Essonne (donde ocurrieron las muertes), explicó entonces que el malestar por las restricciones para el combate a la pandemia (toque de queda a las 18 horas, entre otras medidas) han servido para aumentar los niveles de violencia de bandas que se citan “para marcar territorio”.

“El año 2020 fue catastrófico, porque hubo unas 100 peleas de este tipo y desgraciadamente la violencia está aumentando. Lo hemos visto en estos dos últimos días. Faltan policías sobre el terreno, es una zona muy grande y no hay suficientes funcionarios”, resumió Roux.

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