Rubén Alemán rehabilita a las tortugas marinas del Ecuador
De Manabí para el mundo; la Caña Manabita se exporta…
El volcán de La Palma sigue en erupción mientras la …
La hospitalidad sedujo a extranjeros para vivir en Canoa
Clientes de Uber siguen pagando IVA de la factura to…
La cuenta de viáticos en la Asamblea pasó de USD 9 6…
A 25% de niños le falta recibir vacunas regulares
401 siniestros de tránsito en la Mariscal Sucre y Si…

Militares, familiares y amigos rinden honores al soldado Wilson Ilaquiche, en Valencia, Los Ríos

Los restos de Wilson Ilaquiche Gavilánez son velados en Valencia, provincia de Los Ríos. Foto: Enrique Pesantes / EL COMERCIO

Los restos de Wilson Ilaquiche Gavilánez son velados en Valencia, provincia de Los Ríos. Foto: Enrique Pesantes / EL COMERCIO

Los restos de Wilson Ilaquiche Gavilánez son velados en Valencia, provincia de Los Ríos. Foto: Enrique Pesantes / EL COMERCIO

La mayoría de asistentes al velorio del cabo Wilson Ilaquiche Gavilánez porta camisas blancas o negras. Tienen la fotografía del militar ecuatoriano que según sus familiares fue secuestrado y asesinado el 12 de mayo de 2018 por disidentes del frente Óliver Sinisterra, una narcoguerrilla colombiana.

Sus restos regresaron al barrio donde creció, en la lotización Luis Felipe Díaz en el cantón Valencia, provincia de Los Ríos. Fue la noche de este jueves 7 de marzo de 2019, tras casi 10 meses de su desaparición.

La mañana de este viernes, su cuerpo era velado por una guardia de seis soldados con sus armas al hombro, en medio de fotos y flores en la casa materna. Hay pancartas de vecinos y amigos con mensajes de estima y de despedida para el soldado. Pero también con reclamos de “No a la impunidad” y de “Justicia para Wilson”, que se leen igual en las camisetas.

Un quinteto de mariachis llegó sobre las 11:30 para entonarle a la madre del suboficial, Gloria Gavilánez, el tema de Juan Gabriel: Amor eterno. Canciones como Amigo o El Rey le aguaron los ojos incluso a los soldados de la guardia de honor.

“Estuvimos solos en este tiempo, han pasado casi 10 meses de búsqueda incansable de la familia, en la medida de nuestros recursos económicos, qué nos han impedido avanzar más rápido en nuestro afán de investigación y de encontrar a Wilson”, dijo Henry Sigcha, tío materno del soldado y quien a mediados de febrero viajó a Tumaco (Nariño, Colombia) a buscar a su sobrino junto a la madre del cabo.

Tras nueve meses sin conocer su paradero, el cuerpo de Wilson David Ilaquiche Gavilánez, reportado como desparecido el 12 de mayo del 2018, fue encontrado gracias a la gestión de su familia en la morgue de Tumaco (Nariño, Colombia), más de 80 kilómetros al noeste de donde el militar prestaba servicio, en la población fronteriza de Tobar Donoso (Carchi, Ecuador). Se presume que fue llevado a Colombia por hombres armados.

La madre y el tío del militar viajaron a Tumaco en busca de indicios sobre la suerte del suboficial y el pasado 4 de marzo se comprobó con una prueba de ADN que su cuerpo se encontraba en la morgue desde junio de 2018, en calidad de no identificado o NN.

La familia, que identificó el cuerpo inicialmente por sus tatuajes -un ancla-, le reprocha al Estado la falta de diligencia para esclarecer la desaparición del soldado de 29 años y padre de dos niños.

“Todo estaba coordinado con Colombia según el Gobierno, nuestra sorpresa al llegar el 20 de febrero de 2019 a Tumaco, es que la Fiscalía de Colombia y la unidad especializada Gaula de la Policía no sabían nada de la desaparición de Wilson“, agregó Sigcha.

“Si hubiese existido una articulación, como nos decían, nos hubieran evitado tantos meses de dolor e incertidumbre, hace mucho tiempo hubiéramos tenido a Wilson de vuelta. Nos indigna que nos hayan engañado”, indicó la hermana del miltar, Viviana Ilaquiche. La familia organizó bingos y colectas en el barrio para costear la movilización de los familiares a Colombia.

Según la Fiscalía General de Colombia, el militar ecuatoriano murió a causa de un proyectil de arma de fuego, de acuerdo con una autopsia realizada el 13 de julio del 2018.

La última vez que lo vieron con vida, Ilaquiche habría salido a departir con tres amigos en Tobar Donoso y antes de la media noche “dejó el lugar con una mujer” y ya nunca regresó a su unidad de servicio, según la versión oficial.

En un comunicado emitido este viernes 8 de marzo el Ejército Ecuatoriano expresó su pesar por la muerte del militar, reiteró la solidaridad y el apoyo a sus familiares. Pero también aclaró que el cabo, junto a otros tres militares, inobservaron el estado de excepción que se encontraba decretado para toda esa zona fronteriza y abandonaron sin permiso el destacamento Tobar Donoso, para dirigirse al poblado.

Los militares que acompañaron al cabo esa noche del 12 de mayo de 2018 fueron separados de la Institución tras un proceso administrativo porque según el Ejército la desaparición puso en riesgo al destacamento que fue empleado en la operación de búsqueda y rescate de Ilaquiche.

La familia, que sostiene que el cabo fue secuestrado y asesinado por las disidencias de las FARC, liderada en ese entonces por alias Guacho (+),
arguye que a ellos no les consta la versión oficial sobre la desaparición del suboficial. “Lo que sí tenemos conocimiento según el expediente es que Wilson fue llevado a la fuerza a Tobar Donoso y que se lo llevaron amarrado, por eso cambia de figura de desaparición a secuestro en el mes de agosto, pues había claros indicios de que fue llevado a la fuerza por presuntos disidentes de las FARC”, sostienen los familiares.

El Ejército dice que desde su desaparición se realizaron operaciones de búsqueda y se colocaron afiches con su rostro en los lugares de mayor concurrencia en la zona, para obtener información sobre su paradero.
Se mantuvo contacto con la Agregaduría Militar de Ecuador en Colombia en pos de información en el país vecino del norte y se mantuvieron reuniones periódicas con los familiares, según las 10 acciones puntuales enumeradas en el boletín del Ejército.

La familia niega que hayan mantenido reuniones periódicas con el Ejército. Los gastos del traslado a Colombia corrieron por su propia cuenta, pues no le facilitaron recursos ni movilización hasta la gestión de repatriación del cadáver.

Una misa en cuerpo presente está prevista para las 14:00 en la iglesia central del cantón y el sepelio se realizará en el Cementerio General de Valencia.

Suplementos digitales