Casi 15 días velando a su sobrino en casa por falta de dinero

Una adulta mayor en Guayaquil prestó su casa para velar a su sobrino, pero la mamá no regresó jamás para enterrarlo.

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La tristeza, la desesperación y el olor de un cuerpo en descomposición se mezclan como una atmósfera de desolación en el hogar de Victoria Naranjo, de 70 años. La adulta mayor lleva casi quince días velando a su sobrino, Carlos Zea, en la sala de su casa, ubicada en el suburbio de Guayaquil.

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Riesgo sanitario

Para repeler un poco el putrefacto olor, el féretro se encuentra completamente embalado con funda negra y cinta, mientras permanece en el interior de la vivienda. situada en las calles 35 y Callejón Parra. Sin embargo, las moscas revolotean alrededor de la caja, lo que representa un riesgo sanitario para la adulta mayor e incluso sus vecinos, y niños.

Los vecinos de Naranjo han ofrecido sus casas para que pase la noche, ya que el olor que permance en el ambiente dificulta habitar el interior de la vivienda. Además, que podría desencadenar en una enfemedad para ella.

Una vecina de la adulta mayor contó a medios locales que Naranjo ha decidido quedarse junto al féretro de su sobrino, pues asegura que no quiere alejarse ni dejarlo solo.

Sin dinero para sepultarlo

Naranjo indica que ella había prestado su casa a su hermana para que así su sobrino pueda ser velado por dos días, como se acostumbra a hacer. Sin embargo, su hermana no regresó al lugar para proceder con los trámites funerarios.

“Porque la mamá y mi otro sobrino huyeron con el dinero que ya estaba para sepultar al difunto”, relató a Ecuavisa.

En busca de una solución, la adulta mayor acudió al cementerio Ángel María Canals, en el Suburbio de Guayaquil, para solicitar un espacio donde sepultar a su familiar. Sin embargo, allí se encontró con una dura realidad: presuntos extorsionadores la habrían abordado para exigirle el pago de 300 dólares a cambio de acceder a una bóveda.

Naranjo afirma que la falta de recursos económicos ha impedido que ella pueda darle cristiana sepultura a su sobrino.

La ayuda prometida

Esta mañana del 6 de agosto de 2026, Naranjo indicó que la Empresa Pública Desarrollo, Acción Social y Educación (DASE) le ofreció ayuda para enterrar al joven que falleció el 24 de julio de 2026 por causas naturales.

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